Desde que asumió el Presidente Boric, la izquierda radical ha utilizado al llamado “Socialismo Democrático” para disfrazarse de moderada. Y hoy tienen un nuevo cómplice: la Democracia Cristiana.
Ambos, el Socialismo Democrático y la DC, han permitido el avance de una ultraizquierda que no cree en la democracia, que es capaz de desestabilizar a un gobierno electo por los ciudadanos, que defiende dictaduras y promueve la lucha armada en defensa de sus intereses.
Y hoy lo hacen de nuevo. El pacto electoral “Contigo, Chile mejora” -paradójico, considerando el alza de homicidios, la delincuencia, el desempleo y la deuda pública-, pretende darle un nuevo respiro a quienes impulsaron los indultos, las pensiones de gracia a delincuentes y crearon fundaciones para enriquecerse a costa de los recursos de todos los chilenos.
¿Son esas las preocupaciones de todos los chilenos o simplemente de aquellos desesperados por no perder una cuota importante de poder político? A estas alturas, tras más de dos años de este gobierno, sólo queda claro que con ellos, Chile no mejora.
Pablo Olivares

Concuerdo, pero son cómplices activos, no pasivos como decía Piñera.