Señor Director:
La muerte de una amiga enseña que no debemos lamentarnos, que es muy corta la vida y sólo se vive una vez, que es frágil y no avisa cuando se escapa; que las personas que son importantes para nosotros debemos aprovecharlas cada día como que fuera el último. Tuve el privilegio de vivir una gran etapa junto a ella; inteligente, alegre, cariñosa, generosa, comprometida y un gran aporte para nuestra sociedad. Un honor haber sido su amiga.
Alejandra Velasco Ibáñez
