Señor Director:
Todos quieren que los delincuentes queden bien guardados, pero nadie acepta que la anunciada cárcel de alta seguridad se ponga cerca de su familia.
Por lo demás, el costo de una prisión urbana es sumamente elevado.
Tal vez una manera de conseguir una solución efectiva con una inversión inicial moderada sea instalar un presidio en una de las muchas islas rodeadas por nuestro océano. Así, el agua y la distancia al continente permitirían aligerar las muy onerosas murallas, rejas y defensas de una cárcel urbana.
Por cierto, habría que evaluar el proyecto considerando, no sólo la inversión inicial, sino tomando en cuenta también el mayor costo económico de operación asociado a las características insulares de la mencionada iniciativa. Sería importante, entonces, considerar la tasa interna de retorno del proyecto. Sin embargo, a mi juicio, lo determinante debería ser la evaluación social de la idea.
Pero hay más: Como Venezuela no acepta la devolución de los inmigrantes ilegales que atenten contra nuestra seguridad, este tipo solución podría ayudarnos a salir jugando, como diría un relator deportivo.
José Alberto Bravo L.

Excelente, o en desierto de Atacama
Un tema que merece mayor análisis ya que los necesarios desplazamientos entre la cárcel y los tribunales, producto de la forma en que funciona el sistema en la actualidad, debe tenerse presente. Como toda posible solución, no existe una perfecta. Yo agregaría la ejecución de trabajos, por cierto remunerados, ya que la ociosidad es la fuente de todos los vicios.
Excelente!!