Señor Director:

A tres años de la muerte de Benedicto XVI, nunca está demás recordar algunas de sus lecciones para creyentes y no creyentes.

Y es que en este año que tanto se ha hablado de las emergencias de nuestro país, no se puede pasar por alto la emergencia espiritual que también afecta a Chile y el resto del mundo.

Decía Ratzinger que: «Una sociedad cuyo orden público viene determinado por el agnosticismo no es una sociedad que se ha hecho libre, sino una sociedad desesperada».

Sin embargo, la vida en sociedad no puede pasar por alto que «el hombre proviene del amor creador de Dios» y las implicancias de eso para cada uno.

En este año que terminó, Benedicto XVI tiene mucho que decirnos todavía.

Jaime Tagle D.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.