Señor Director:

Hoy 17 de diciembre estamos a cuatro años y un mes del “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución” como se le denominó a este largo y desgastador proceso que ya sabemos de sobra que luego de la firma, en el Congreso manipularon cambios al sistema electoral con escaños reservados para los pueblos originarios, pactos electorales de independientes, todo esto en función del control mayoritario de la Convención Constitucional que venía y que lo lograron, compromiso real por la paz no hubo de parte de la oposición de entonces, la paz solo se logró con la pandemia.

Los logros principales de los demócratas chilenos los conseguimos con el voto obligatorio porque este consiguió sincerar la realidad política ya que el voto voluntario fue una distorsión instalada por varios años en beneficio de la izquierda. No podemos dejar de mencionar el inmenso aporte en beneficio del resultado del 4-S que nos dio el proceso desarrollado por la Convención Constitucional con los conocidos excesos, el engendro presentado al país y por supuesto un gobierno operando como brazo político de los que eran mayoría en ese proceso.

Pero incluso con su resultado el 4-S lograron torcidamente desconocerlo y habiendo un diferencia de 23 puntos entre el victorioso Rechazo y el derrotado Apruebo en esa elección, instalaron este nuevo proceso en el que estamos; no podemos dejar de mencionar dos cosas que sectores de centro introdujeron apostando por lo “políticamente correcto” y que fue ni más ni menos que un Comité de Expertos empatado, que no reflejaba para nada el resultado de ese plebiscito reciente y sí representaba a las mismas fuerzas responsables del famoso “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”; lo segundo es haber bajado los quórum fijados para reformar la Constitución que los tiene hoy expectantes para en el caso de ganar pretender hacer lo que hasta ahora no han podido en este Congreso desprestigiado.

En las elecciones del 7-M el resultado de Republicanos es arrollador, la izquierda es fuertemente castigada, también la centroderecha y la centroizquierda de lado y lado. En el Consejo Constitucional imponen esa mayoría en puntos claves para demostrar lo que eran, mayoría, pero en un alto porcentaje se llegan a acuerdos unánimes, Republicanos cede en temas para ellos esenciales, se buscan acuerdos de última hora, pero las izquierdas demuestran que su participación en el total desarrollo del Consejo ya tenía una decisión tomada y que eso era la opción En contra.

En tiempos de crisis de las instituciones, de degradación de las creencias, de las confianzas, era sin duda en el extremo oportunismo demostrado por el actual oficialismo, rechazar era toda una chance a utilizar en la mayor crisis de credibilidad vivida por nuestro país, con las más grandes mentiras vertidas en campaña alguna en estos años de democracia y sabemos quiénes las han vertido.

Pero la suerte está echada y es el pueblo silencioso mayoritariamente el que concurrirá al único lugar en que aún confía que es su mesa, su espacio secreto para marcar el voto y la urna donde lo deposita. Todo esto contra la opinión de buena parte de la televisión abierta con sus departamentos de prensa “progresistas” y encuestadoras sesgadas, y nos mostrarán, tras este largo y cansador proceso el pueblo dará un triunfo inapelable del A favor este domingo.

Darío Contador – Ciudadano independiente

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