Señor Director:

Insinuar que Marcela Cubillos apoyó «inexplicablemente» el proyecto constitucional liderado por los republicanos -al que, por cierto, Marinovic vuelve a calificar de pésimo- no por convicción, sino porque lo mandaron los directivos de la Universidad San Sebastián, es no sólo ofensivo, sino una tremenda muestra de soberbia. ¿Entonces los millones que votamos a favor fuimos tontos o vendidos, y sólo ella y sus seguidores eran los iluminados? ¡No creo! 

Además, acusar a la Universidad San Sebastián de ser la «caja pagadora» de la derecha, sin mirar cómo se financia el resto de los políticos cuando no están en funciones de Estado, me parece una muestra clara de miopía, falta de prudencia y de esa moralidad tan pura que ella se arroga.

La izquierda tiene a su disposición todas las universidades del Estado, y las fundaciones e instituciones culturales que reciben aportes directos del Estado, además de un montón de organizaciones internacionales manejadas por sus camaradas, que también se financian con el dinero de todos. Estas entidades acogen a sus líderes cuando no están en cargos públicos. Eso es un hecho.

La derecha, por otro lado, no tiene ese respaldo. Así que sus líderes recurren a mecenas, personas comprometidas con las ideas de una sociedad libre, que los apoyan financieramente cuando no están en cargos de gobierno o parlamentario, pero siguen estudiando temas de gobierno y participando en el debate. No sé si la Universidad San Sebastián es una de esas formas, como dice Marinovic, pero es posible, y me parece que estarían en su derecho.

Acusar además a la Universidad San Sebastián de estafar y engañar a sus alumnos por no ofrecer la mejor educación posible, basándose sólo en rankings internacionales, sin analizar cómo se construyen esos rankings (que muchas veces dan altas ponderaciones a la investigación y a la historia), ni cuáles son las variables que realmente importan para el éxito laboral de los universitarios, me parece, como mínimo, osado.

Aristóteles ya lo decía: la virtud está en el «término medio» entre dos extremos viciosos, el defecto y el exceso. Buscar la perfección absoluta es un exceso, y uno de los vicios más dañinos. Según él, es más sabio aspirar a lo bueno en lugar de lo perfecto, porque lo perfecto es inalcanzable, y en el camino puedes acabar frustrado o fracasado. Al final, el equilibrio, conformarse con lo bueno o lo suficiente, es lo que lleva a la verdadera sabiduría.

Lamenté mucho que no se aprobara la Constitución liderada por los republicanos que fue apoyada por todas las fuerzas democráticas de izquierda y derecha, excepto unos pocos de derecha que se sumaron a la opción de la izquierda octubrista.

Sigo creyendo que si toda la derecha la hubiera aprobado, aunque no fuera perfecta, esa nueva Constitución habría solucionado el mayor problema de Chile: mejores reglas para la elección de una élite política que permita los acuerdos que dan gobernabilidad, garantizando la democracia interna dentro de los grandes partidos, y eliminando los más de 20 partidos menores… Como bonus, los viejos del 73 habrían podido pasar sus últimos años con sus familias en paz.

Pero no fue así, Tere Marinovic, con su intolerancia a lo imperfecto, ayudó a que no se aprobara, y aquí estamos, sumidos en la frustración y enfrentándonos al fracaso, sin mucha esperanza de salir del túnel descendente.

Lamentablemente, Tere Marinovic, con esa pureza que se atribuye, está contribuyendo a más frustración y a nuevos fracasos, dividiendo otra vez a los partidarios de la sociedad libre.

Osvaldo Quiroga

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4 Comments

  1. Se Director.
    Sólo quiero adherir al comentario de don Osvaldo. Imposible mejor.-
    Atte

  2. Igual, comparto plenamente. Creo que requiere de un apoyo profesional, se creyó demasiado el cuento

  3. 100% de acuerdo con don Osvaldo Quiroga. Teresa Marinovic se propuso destruir a Marcela Cubillos tal como lo hizo con la propuesta de nueva constitución de republicanos. Creo que Marinovic cree que ella tiene alguna posibilidad de llegar a la presidencia. Está equivocada, se desenmascaró completamente para el segundo plebiscito constitucional.

  4. Seguir defendiendo lo indefendible, es ser miope en pleno Siglo XXI. Culpar a Teresa Marinovic de los males de Chile, es injusto y fuera de contexto. El sr. Quiroga al parecer no se da cuenta que la podredumbre actual fue originada por la antigua y actual clase politica decadente que solo anhelaba mas poder y mas dinero para despilfarrar, y en donde la Derecha e Izquierda son socios y partners de la corrupcion desatada a partir del año 1990. Por otra parte, el Sr. Quiroga culpa a Teresa Marinovic que en los dos procesos constitucionales no fueran aprobados, siendo que en el segundo priceso constitucional lo lideraba el Partido Republicano y la Izquierda Democratica. Pregunta: ¿En que momento de la Historia Universal la Izquierda ha sido democratica?. Al parecer el Sr. Quiroga no se ha enterado que Chile esta en manos de la ONU desde el año 2015 y que los dos procesos constitucionales, solo fueron voladores de luces. Por ultimo, seria conveniente que el Sr. Quiroga y todas aquellas personas que escribieron a favor de la carta del Sr. Quiroga, cambiaran el swicht del obsoleto Siglo XX al Siglo XXI. Lo peor es quedarse rezagado en el pasado. Y en lo referente a Marcela Cubillos solo es parte de la trama corrupta de Chile Vamos, reflejada en la Universidad San Sebastian como fachada de la decadencia etica y moral de Occidente.

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