Señor Director:
Los cambios no son de un día para otro, y ante la creciente ola delincuencia por la cual atraviesa el país, debemos ser capaces de comprender que no se acabará de un día para el otro, pero aún estamos a tiempo de enmendar el rumbo. Aunque esto no será sólo tarea de algunos, sino de todos quienes estamos en política, porque esto no se trata de buenos y malos.
Dicho lo anterior, es interesante revisar dónde se incuba la delincuencia, pues bien, nos encontramos que los establecimientos educacionales públicos son un verdadero foco en donde el crimen organizado recluta a niños introduciéndolos en la delincuencia a muy temprana edad. Esto es preocupante, y el gobierno parece no ver el problema. Por esto, es importante que el Ejecutivo intervenga a temprana edad. Un ejemplo es a través del deporte. En ese sentido, intervenir los colegios con actividades deportivas no es descabellado para que los jóvenes vean una verdadera posibilidad de surgir en la vida. Además, se puede crear programas que proporcionen becas, alimentos y transporte, con el objetivo de complementar la ayuda.
El deporte da disciplina, método y constancia. Si un joven puede trabajar en lograr estos tres atributos, la posibilidad de salir del círculo de la delincuencia será mucho mayor. Así, se formarán mejores ciudadanos y tendremos un mejor país.
Cristhian Moreira – Diputado e Integrante Comisión de Defensa
