En el aeropuerto de Budapest, capital de Hungría, dejan las cosas claras desde el principio: coloridos letreros informan en distintos idiomas que Hungría es “Family Friendly” («Amigable con las familias»). Y es que desde 2010 el gobierno conservador de Viktor Orbán ha desplegado una nutrida batería de medidas para aumentar la natalidad y los matrimonios, las cuales han tenido efectos: hoy hay casi un 30% más de nacimientos y las uniones de pareja se han duplicado. Las propuestas implementadas en ese país son vistas con interés desde el Partido Republicano en Chile, ad portas de la elaboración del próximo programa del candidato presidencial de esa tienda, José Antonio Kast.
Kast estuvo en Hungría en abril pasado participando de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), donde calificó como “woke” al Presidente Gabriel Boric y dijo que el progresismo está condenando a los países “a la pobreza, a la marginalidad y a la inseguridad”. Tras ello, visitó el Centro de Monitoreo de la frontera de vallas que ese país tiene con Serbia desde 2015 para evitar la inmigración ilegal. El “muro” fue cuestionado por parte de la comunidad internacional, pero resultó efectivo en sus fines, por lo que el candidato de republicanos afirmó que trabajará en un plan integral que evalúe la posibilidad de construir “barreras físicas como un muro o vallas, tecnología y los cambios legales que permitan desarrollar este proyecto (en la frontera con Bolivia), que es de máxima prioridad para Chile”.
Sin embargo, también conoció de cerca el “pack” pro familia que implementó ese país, y su equipo ya se encuentra evaluando esa y otras experiencias internacionales para inspirar el nuevo programa presidencial que, adelantan cercanos, estará centrado en la familia. “La familia es el sol y el resto de los temas, los planetas», señalan. Así, las políticas en materia de seguridad, estarán pensadas en la familia, igual que aquellas de índole educacional y laboral, sostienen.
Cómo es la experiencia “Family Friendly” en Hungría
Al igual que otros países del mundo, Hungría enfrentaba una caída drástica en la tasa de natalidad, lo que envejecía a la población y alejaba cualquier posibilidad de tener una tasa de reemplazo laboral en el futuro. Los inmigrantes fueron un importante aporte para la natalidad de Europa, pero por ese entonces asumió el gobierno conservador de Orbán y la decisión de su administración fue repoblar el país, pero con húngaros, con el fin de preservar su propia cultura, lo que también le ha valido críticas. Para lograrlo, tomaron medidas para que las familias no empobrecieran su calidad de vida cada vez que nacía un hijo.
El Líbero viajó a Budapest y conversó con Levante Szikra, analista del Centro de Derechos Fundamentales de Hungría, think tank que fue uno de los organizadores de la CPAC en la que participó Kast.
“Es muy caro tener una familia, y el Estado no puede decidir por ti si tener hijos o no, pero puede ayudar financieramente si decides tenerlos. Eso es lo que está haciendo el Estado, abordando el apoyo financiero que faltaba”, explica el analista, que destaca dos de las medidas más determinantes: la reducción de impuestos para las familias y la ayuda para comprar una casa.
En Hungría las personas pagan 15% de impuestos a la renta, pero “mientras más hijos tengas, menos impuesto sobre la renta pagas. Entonces, si tienes un trabajo y tienes una familia, recibes un mayor porcentaje de tu salario en tu bolsillo, lo que significa que podrás permitirte más cosas para tu familia, para tus hijos. Así que ese es un punto muy importante”, dice Szikra. Esta política está dirigida directamente a las mujeres y aquellas que tienen cuatro hijos, no pagan impuestos de por vida.
La segunda medida es que el Estado ayuda a las familias húngaras a comprar, ampliar o construir su primera casa. En zonas urbanas se puede acceder a un «préstamo subsidiado» de hasta US$ 138.000 -unos $128.000.000 chilenos- con un 3% de interés y se va condonando parcialmente en la medida que nace un segundo y tercer hijo.
También existe un “bono por bebé” de US$106 y un préstamo de incentivo a los nacimientos de US$ 25.000 sin intereses y con pago diferido por tres años. El 30% del préstamo es eliminado si en el intertanto nace un segundo hijo y se condona la totalidad del préstamo si nace un tercero.
Como uno de los principales problemas que detectaron era que los niños nacían cada vez más tarde, se eliminó el pago de impuestos a las madres menores de 30 años y los recién casados. También duplicaron los cupos de jardines infantiles y salas cunas y crearon un subsidio para comprar automóviles más grandes para familias numerosas.
Respecto al postnatal, este es de tres años y las mujeres siguen recibiendo apoyo económico estatal si deciden regresar a trabajar en ese periodo. Además, Levante Szikra señala que “hay varias medidas para los abuelos porque su apoyo es importante para los nuevos padres trabajadores. Por ejemplo, las mujeres que han trabajado durante 40 años (y apoyan a la crianza de los nietos) pueden jubilarse incluso si no han alcanzado la edad oficial de jubilación. Los abuelos también pueden recibir apoyo del Estado si están ayudando a sus familias”.
Todas estas medidas van dirigidas a personas con trabajo, pero en Hungría el desempleo es de sólo 4%. “No es un apoyo financiero directo del presupuesto estatal, sino que se basa en el salario y la reducción de impuestos. Así que creo que es una política familiar muy conservadora y no socialista. Creo que podría ser un ejemplo que podría funcionar en otros países también”, dice el analista del think tank respecto del programa que cuesta alrededor del 5% del PIB de Hungría.
De momento, ese país logró pasar de 1.2 a 1.3 hijos por mujer en 2010 a 1.5 a 1.6. El objetivo es llegar a 2.1.
Respecto al aborto, este es libre hasta las 12 semanas de gestación, pero en una medida que resultó controvertida, desde 2022 se le exige a la mujer que escuche los signos vitales del feto y reciba asesoramiento sobre adopción. Según el think tank, antes de la aplicación de esa norma, los abortos igualmente habían bajado en 50%.
Las medidas pro familia que miran desde el Partido Republicano
“No sólo estamos viendo la realidad húngara, sino todo lo que haya en políticas públicas de familia para poner a la familia en el centro”, dicen a El Líbero quienes elaborarán el programa de Kast.
Así, entre las propuestas húngaras que se miran con atención está la reducción de impuestos a las familias, la atención preferencial en algunos servicios a quienes tienen hijos (“hay mamás que no pueden pasar toda una mañana en un trámite”, señalan en el entorno del candidato del Partido Republicano) y también la extensión de la oferta de jardines infantiles y salas cunas, pues si no hay suficientes plazas, “las madres se ven obligadas a elegir entre trabajar o tener hijos”.
En la misma línea, exploran usar infraestructuras comunitarias para el cuidado de niños, como centros de apoyo, especialmente durante las vacaciones de verano, donde padres sin redes no tienen dónde dejar a sus hijos mientras trabajan.
En cuanto a incentivos económicos, se considera crucial asignar mayor puntaje a los matrimonios con hijos en los subsidios de vivienda. Además, la flexibilización laboral es vista como una necesidad para permitir que más padres participen en el mercado laboral sin sacrificar la vida familiar: “Las jornadas largas, rígidas y sin redes de apoyo, son la tormenta perfecta para no tener hijos”, ejemplifican y mencionan la necesidad de extender el postnatal masculino.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de fecundidad (hijos que podrían nacer por mujer), está en un promedio de 1.3 en Chile, siendo el mismo 2.1 que busca Hungría, la cifra con la que se evitaría el envejecimiento excesivo en el país.
Kast en el radar húngaro
En conversación con El Líbero, el director político del Primer Ministro de Hungría, Márton Ugrósdy, señala que hay interés de su gobierno por lo que pueda hacer Kast: “Ha estado aquí hace unos dos meses, y lo hemos estado siguiendo muy de cerca. Y creo que cuando mira cómo debería abordarse la inmigración ilegal, estamos en la misma página. Creo que cuando se trata de proteger los valores familiares, estamos en la misma página», dice.
Ugrósdy sostuvo que si bien Chile y Hungría, son países con muchas diferencias, “algunos de los problemas estructurales son los mismos».
En ese sentido, afirmó que “si pudiéramos tener una conversación aún más intensiva con él, sería muy útil. No sólo porque tenemos respuestas, sino porque tal vez podamos compartir algunas de nuestras experiencias que no fueron buenas. Así que él no cometería los errores que nosotros cometimos en el camino. Eso es importante.»



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En Chile es al revés. Se premia a la madre soltera y de vida desordenada. Y no solo en temas de familia, la ley premia a los peores trabajadores, y no a los que renuncian para emprender o para optar a un mejor empleo.