A sólo días de que el Partido Republicano oficializara a José Antonio Kast como su carta presidencial, en RN se alinearon con la UDI y proclamaron oficialmente a Evelyn Matthei como la candidata del partido, desechando así la idea de levantar un nombre propio.
La proclamación de la exalcaldesa por parte de RN, se da ad portas de que la UDI haga lo propio el próximo 18 de enero, en el consejo general del partido que se realizará en Espacio Riesco (ver nota relacionada).
En la instancia, Matthei volvió a poner el foco en la situación fiscal del país e hizo un gesto a un acuerdo en materia de pensiones.
Cuidar la figura de Matthei y evitar la división de Chile Vamos
Aunque en RN había sectores que empujaban la idea de levantar un candidato propio, el riesgo de terminar dañando el liderazgo de Matthei y de mostrar una vez más a la oposición desunida, fue uno de los factores que más peso para descartar esa idea.
Tanto en la UDI como en RN existe preocupación por la decisión del Partido Republicano, que ya anunció que irá con Kast directo a primera vuelta. En ese contexto, al interior de Chile Vamos, coinciden, no era buena idea abrir una contienda interna en la propia alianza, lo que en otros momentos ha dañado a los liderazgos presidenciales.
En las conversaciones internas de las últimas semanas, se habría puesto sobre la mesa lo que sucedió en las primarias de 2013, donde una dura contienda interna terminó obligándolos a levantar en último minuto e improvisadamente a la propia Matthei, luego que Laurence Golborne se bajara de la primaria con Andrés Allamand, y después de derrotar a Allamand, Longueira también bajara su candidatura.
En Chile Vamos, además, aún tienen en la retina lo que sucedió en la elección municipal y de gobernadores regionales, donde creen que el Partido Republicano no dio su brazo a torcer. Tanto en RN como en la UDI consideran que la división y los conflictos internos están siendo castigados por el electorado y que eso influyó también en que el resultado no fuera mejor para la oposición en esas elecciones.
Matthei y los pedidos de unidad a Chile Vamos
Quien también tenía claro este escenario, era la propia Matthei. En las reuniones que ha sostenido con los partidos de Chile Vamos ha sido clara en que la elección no está ganada y que la unidad es clave.
Esta idea fue reforzada en la previa del consejo de RN, a través de una carta a la militancia de ese partido en que la ex alcaldesa les pidió «unidad para ganar la presidencial y también para tener mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados”.
Para Matthei y su equipo, dicen en la interna, un objetivo era que para fines de febrero, tanto RN como la UDI la hubieran oficializado como su candidata.
Esto, además, porque en el entorno de la exalcaldesa, creen que tras su renuncia a la alcaldía de Providencia, era importante hacer gestos concretos y no dejar en el aire su opción mucho tiempo, ya que podría debilitarse o mostrar una falta de respaldo en su sector.
Prepararse para un gobierno complejo y el gesto a un acuerdo en pensiones
La importancia de tener al sector unido para Matthei, radica en otro mensaje que la exalcaldesa ha transmitido a los partidos de Chile Vamos: que de llegar a La Moneda será un gobierno complejo, con déficit fiscal y problemas de seguridad, por lo que no hay tiempo para improvisar y se debe llegar con un plan y un programa listo.
Este fue precisamente el mensaje que Matthei reiteró ante la militancia de RN, luego de agradecer su proclamación.
«Estoy convencida de que tenemos una gran oportunidad de retomar la senda de tranquilidad y prosperidad. Pero desde ya les quiero decir que el camino será doloroso», aseguró en su discurso.
La ahora abanderada presidencial de RN, adivrtió que «tendremos que cortar muchos gastos para enfrentar las urgencias de Chile y para pagar la pesada carga anual de los intereses de la deuda. Haremos todo lo posible por distribuir la carga en forma equilibrada, pero el remedio será largo y amargo».
En la antesala de la votación en el Senado de la reforma de pensiones, la exministra hizo un gesto a las tratativas que lleva adelante Chile Vamos, revalorando la política de los acuerdos. La ex alcaldesa también aseguró que «negociar requiere mucho más coraje y demuestra mucho más amor por nuestro país que denunciar desde la galería los acuerdos en los que no se ha conseguido exactamente lo que se quería».
Traspasar la responsabilidad al Partido Republicano
Con todo, con Matthei proclamada, desde Chile Vamos apuntan a seguir presionando para realizar una primaria amplia de la oposición.
La idea, dicen, es traspasar la responsabilidad al Partido Republicano y que ante el electorado sean ellos los que carguen con el peso de que la oposición no vaya unida a primera vuelta.
En el consejo de RN, de hecho, se discutió la necesidad de buscar una primaria amplia que incluya a todas fuerzas opositoras, como los partidos Demócratas y Amarillos, fortaleciendo así la coalición, y aumentando la presión sobre el Partido Republicano.

Kast no tiene ningún futuro. Si aparece un buen candidato de la Centro Izquierda. (Que los hay y muy buenos). Será el recordado Cura de Catapilco.
La UDI, RN y, sobre todo, el minúsculo Evópoli cometen un nuevo y gravísimo error al dedicarse a criticar y «torear» a Republicanos como si el partido de José Antonio Kast fuera el gran enemigo a vencer. Ya les ha pasado que a última hora han tenido que proponer ideas y soluciones -por ejemplo, en Seguridad y control de la inmigración ilegal- que antes fueron propuestas por JAK y que ellos, en su momento criticaron y rechazaron. Son más duros e inflexibles con los Republicanos que con los partidos de gobierno, incluyendo al chavista PC y a los woke incompetentes del Frente Amplio. Matthei, si llega al poder, se convertirá en un Piñera3.0, y reviviremos vergonzosos actos de cobardía, como la entrega total de las decisiones a la izquierda extrema en noviembre de 2019.
Aunque fuera cierto lo que opina el comentarista Darío, y Kast no tuviera futuro, sabemos que si no fuera por Kast la derecha ya no existiría. En estos momentos Chile Vamos con suerte sería vagón de cola de Amarillos y Demócratas, que han mostrado más principios que RN y la UDI; para qué hablar de Evópoli. Kast devolvió el orgullo a quienes nos sentimos de derecha, y a quitarnos la vergüenza de dos elecciones ganadas; pero gobernadas para satisfacer a la DC y a la izquierda.
Hubiera sido mejor que ganara de frentón la izquierda, y no haber tenido Piñera II, pauteado por Evópoli para pavimentar el camino al FA.
El temor actual del electorado de derecha, que votaría por Kast o por Kaiser, y también de muchos de los que dudan siguiendo aún a Matthei, es que su gobierno sea un Piñera III. Para eso, lamentablemente preferimos ser otro cura de Catapilco.