El eventual tráfico de menores haitianos que han ingresado a Chile en vuelos chárter abrió una nueva arista política y judicial. El Servicio Nacional de Migraciones denunció ante la Fiscalía Metropolitana Centro Norte antecedentes sobre niños que habrían llegado al país bajo la figura de reunificación familiar, acompañados por adultos sin vínculos reales, mientras se indaga el rol de acompañantes, agencias de viajes, aerolíneas, servicios y quienes resulten responsables.

En medio de esa controversia, la senadora y presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, aborda en El Líbero el rol que debe jugar el oficialismo frente a uno de los casos más sensibles que enfrenta el gobierno en sus primeros 100 días.

Además, analiza el avance del plan de Reconstrucción Nacional, la discusión por Sala Cuna Universal y las tensiones dentro de la derecha, marcadas por el uso de la expresión “derechita cobarde” desde sectores republicanos y el debate sobre cómo ordenar una coalición que debe sostener la agenda de La Moneda en el Congreso.

-¿Cómo ve el caso de los menores haitianos y qué tan grave es la situación?

-Creo que son hechos graves, sobre todo por la cantidad de organizaciones que son parte del proceso de ingreso al país desde el consulado, como el Servicio de Migración en el mismo aeropuerto, la DGAC, PDI. La verdad es que ya había alertas el año pasado. De hecho, un ex diputado, Juan Manuel Fuenzalida, había denunciado esto de la llegada de chárters de aviones de origen haitiano al país. Cabe recordar que tuvimos una crisis muy profunda en el año 2014 hasta el 2017. En el 2018 tuvo que haber un proceso de regularización. A mí me tocó ser parte desde el Ministerio del Interior de ese proceso, que en general lo que buscaba era abrirle el espacio para que miles de haitianos volvieran a su país. Volvían con el compromiso, con la prohibición de volver a Chile en un número de años determinado, y fue así como logró contactarse, ver cuántos eran y poder darle un retorno a su país, ya que no habían encontrado las condiciones acá y porque además se encontraban en condición irregular migratoria. Y eso, durante todo el Gobierno del Presidente Piñera, no lo habíamos vuelto a ver.

-Y había varias instituciones involucradas y alertas previas, ¿qué cree que pasó ahí?

-En estos últimos años habían señales, de hecho estaban las distintas denuncias de este diputado y de otros que habían levantado la alerta de la llegada de aviones chárter desde Haití. Pero hoy día conocemos esta realidad que aún es más específica. El número de niños que podía venir por un avión. Escuchaba datos de números de pasajeros, 200 y algo, donde más de 100 pasajeros eran niños. Claramente eso debió haber saltado una alerta de cómo llegan estos niños, si son por reunificación familiar, cómo no se revisó el proceso, si los padres están aquí, quiénes son.

-¿Qué es lo que debiera pasar ahora?

-Hoy día claramente hay que tratar de ubicar, de buscar a los niños haitianos, determinar si se encontraron con sus familias. Aquí hay harto más detrás. Recordar que Haití es un Estado fallido, donde muchos de los documentos que necesitan las familias para ingresar al país ni siquiera se los entregan, ni hay forma administrativa de conseguirlos y por lo tanto todo lo que se genera de tránsito de personas con Haití debe ser revisado particularmente con rigurosidad, ya que documentos falsos y otro tipo de manipulaciones pueden ser vistas en el proceso. Creo que claramente las alertas sí estaban, se dijeron y por lo tanto, creo que aquí se va a abrir una investigación muy rigurosa para saber qué fue lo que pasó y además encontrar hoy día a esos niños que están ingresados en nuestro país.

-¿Y esclarecer la responsabilidad detrás de los hechos?

-Hay demasiadas instituciones que son parte de este proceso y por lo tanto, hay que buscar el foco desde el origen, consulado en el país, hasta los servicios como Migración y otros aquí en Chile.

«Una coalición política no se genera por decreto, sino que se construye»

-Estamos ad portas del aniversario de los primeros 100 días del gobierno. ¿Cuál es el balance que hace desde Renovación Nacional?

-Yo creo que el comienzo del gobierno tuvo los ripios naturales de un gobierno nuevo, con un partido base que no le había tocado ser parte del Ejecutivo. Lo vimos en otro gobierno y es parte del acomodarse, tomar ritmo y el trabajo y la coordinación más fina de los distintos equipos. Hoy día creo que tenemos un desafío, como partidos que apoyamos al gobierno, que no nos había tocado un trabajo conjunto, que más bien tiene que ver con que la vez que habíamos trabajado todos juntos como sector había sido para el Rechazo del año 2022. Hoy día toca un desafío mayor, que es ser parte del gobierno. Y en eso claramente tenemos que ver cómo nos coordinamos mejor, cómo trabajamos mejor y cómo enfrentamos cada uno de los desafíos.

-¿Y cómo se hace eso? Pepe Auth planteaba en El Líbero que «al Presidente Kast le llora una coalición”.

-Lo primero es que una coalición política no se genera por decreto, sino que se construye. Y para eso es muy importante cómo cada uno de los partidos que hoy día apoyamos al gobierno generamos relacionamientos, generamos trabajo conjunto, buscamos espacios comunes que podamos proyectar en el tiempo.

-¿Pero, se puede proyectar una coalición?

-Yo creo que hoy día eso va a depender mucho de si somos capaces o no de superar la emergencia en que nos encontramos hoy día. El Presidente nos convocó a dos cosas después de su segunda vuelta: a un gobierno de unidad nacional, de hecho él convocó a personas más allá de los partidos que lo habíamos apoyado en segunda vuelta, ejemplo claro el ministro de Agricultura Jaime Campos; y, por otro lado, a un gobierno de emergencia. Y en eso creo que estos primeros meses y años, la concentración de todos los partidos que apoyamos al gobierno tiene que estar en superar esa emergencia. Y una vez que logremos que eso tenga un camino claro, una ruta clara, nos podemos proyectar como sector político, ver cómo vamos a enfrentar las elecciones municipales y las elecciones parlamentarias y presidenciales.

-¿Pero, Renovación Nacional se siente parte del gobierno?

-Nosotros somos parte del gobierno, colaboramos con el gobierno, tomamos la decisión de apoyar y de tomar este llamado que nos hizo el Presidente. El Presidente nos invita a ser parte de su gobierno, nosotros lo convocamos a un consejo general, lo conversamos, lo discutimos y nuestra decisión es apoyar y ser parte del gobierno, porque creemos que hoy día, en la situación que vive el país, lo más importante es que a aquellas cosas que está impulsando el gobierno le vayan bien. Hoy día, por ejemplo, sacar el proyecto de Reconstrucción es una de las prioridades.

«En cada cosa que se pueda mejorar, claramente lo vamos a decir. Y eso no es deslealtad»

-Pero Renovación Nacional se ha convertido en una voz un poco más «incómoda» dentro del mismo oficialismo…

-Cuando el Presidente convoca a partidos que no habíamos sido coalición, que no teníamos el mismo candidato presidencial en primera vuelta, claramente convoca a una diversidad de posiciones. Nosotros teníamos un programa de gobierno propio, tenemos ideas propias y desde nuestra identidad, desde lo que nosotros somos, queremos cooperarle al gobierno. Y por lo tanto, en cada cosa que creemos que se puede imprimir un sello distinto, que se puede mejorar de alguna manera, claramente lo vamos a decir. Y creo que eso no es deslealtad, al contrario. Eso es precisamente poder ayudar a que las cosas resulten de la mejor manera posible y que también podamos abrir esos espacios para que ojalá los proyectos también tengan una aprobación más transversal.

-¿Esa voz más crítica es parte de la definición de RN?

-Sí, es parte de lo que nosotros somos, de nuestra identidad y también de que somos distintos. De que efectivamente hoy día los partidos que apoyamos al gobierno tenemos diferencias entre nosotros, tenemos sellos distintos y que desde lo que cada uno es, todos tenemos que ser capaces de cooperarle al gobierno para que finalmente cada una de las propuestas y las medidas salgan de la mejor manera posible.

-Ahora, ¿es difícil lograr esta unidad futura, con las declaraciones de la “derechita cobarde” que se han dado en estos días de parte de parlamentarios republicanos?

-En el caso de la diputada, yo lo conversé con ella y ella me explica que estaba parafraseando lo que había dicho otra persona, y por lo tanto, no era su intención ni generar un conflicto, ni llamarnos así. Creo que hoy día lo importante es que, sobre todo en la Cámara de Diputados, generemos una mejor coordinación entre nuestras bancadas. ¿Por qué hago alusión a la Cámara? Porque la Cámara de Diputados tiene un ritmo, una forma donde se exacerban mucho las posiciones y el debate y por lo tanto, ahí también se cristalizan de mejor manera las diferencias que tenemos. Ahí un trabajo coordinado es un desafío mayor, que creo que es lo que tenemos que ir construyendo en el tiempo. Como decía, creo que aquí es muy importante ir quemando etapas, ir conociéndose, ir generando ese trabajo conjunto. Y en eso los partidos tenemos el desafío de buscar cuáles son nuestros objetivos hacia adelante.

¿Qué le pasa cuando los tildan de “derechita cobarde”?

-Claramente estar en política ya es ser valiente. Todos esos conceptos que exacerban o tratan de desvirtuar la discusión de fondo y de argumentos, hoy día creo que lo más importante es fijar cuáles son los puntos de fondo y ser capaces de discutir en base a lo que creemos, las distintas ideas, pero discutir de buena manera y escuchar los argumentos del otro de cuáles son nuestras posiciones. Yo creo en una política dialogante, creo en una política responsable y por lo tanto, todos esos eslogan y caricaturas que se tratan de hacer creo que no le hacen bien a la política.

-¿Pero esto responde o no a un problema de fondo en la relación entre Renovación Nacional y Chile Vamos con Republicanos?

-Nosotros lo hemos hablado, de hecho hicimos una declaración conjunta con Arturo Squella, en que hacíamos un llamado a que nos coordinemos más internamente, a que nos respetemos internamente y que entendamos que la diferencia dentro del número de partidos que apoyamos al gobierno a lo que nos convocó el Presidente, precisamente era para tener amplitud y diversidad y por lo tanto las diferencias que podamos tener nunca tienen que caer en el ámbito de las faltas de respeto o en las caricaturas como se están haciendo.

«Si la AC se utiliza como un elemento de revancha política, claramente genera ambiente de tensión«

-En Renovación Nacional dieron libertad de acción a los diputados para la acusación constitucional contra Nicolás Grau, ¿Por qué?

-Así es. Primero, una acusación constitucional es la herramienta que da nuestro ordenamiento jurídico, de las más potentes respecto a la sanción que puede tener un exministro en este caso y, por lo tanto, creo que debe ser utilizada con mucha responsabilidad. Yo, particularmente, no me puedo referir al fondo de la acusación porque eventualmente tendremos que constituirnos como jurado, pero sí creo que nuestra bancada fue muy responsable en dar esta libertad de acción, ya que cada uno de los diputados tiene que hacer conciencia y revisar en su mérito la acusación. Como es una herramienta de tal potencia, creo que tienen que ser muy responsables en el estudio de la acusación y en la decisión final de si se va a apoyar o no.

-¿Pero, fue un error político presentar la acusación en este momento?

-Cuando se inició la discusión, claramente genera tensiones con la oposición y genera tensiones internamente con los partidos que apoyamos al gobierno hoy día. Eso es una realidad, pero creo que ya presentada la acusación hoy día, por los tiempos políticos tampoco se puede eliminar o mermar la facultad fiscalizadora que tienen los diputados y tienen que hacerlo de manera muy responsable. Y hoy día que ya tenemos un trabajo legislativo del proyecto de Reconstrucción en el Senado y por otro lado, la discusión en la Cámara de la acusación constitucional, el foco está en las responsabilidades, si el debate está en la búsqueda del uso de la facultad fiscalizadora y en la búsqueda final de que las cosas se hayan hecho bien, no tiene por qué entorpecer cuando se hace con altura de miras y con responsabilidad. Si se utiliza como un elemento de revancha política, claramente genera ambiente de tensión.

-La diputada Ximena Ossandón ya anunció que va a votar en contra. ¿Cómo se viene la acusación tanto en la Cámara como en el Senado por parte de Renovación Nacional?

-Ahí cada uno de nuestros diputados va a analizarlo. Efectivamente la diputada Ossandón ya ha tomado una decisión frente a esto. Respecto de lo que pasa en el Senado no nos podemos pronunciar y se verá en su minuto.

-Ahora, hay voces disidentes de la acusación. La expresidenta del Tribunal Constitucional, Marisol Peña, dio una entrevista en la que hablaba sobre el riesgo del resquebrajamiento del Estado de Derecho. ¿Está de acuerdo?

-Así es, creo que finalmente, y un poco en la línea de lo que dice Marisol Peña, efectivamente las acusaciones constitucionales en los últimos años han sido mal utilizadas. Es una herramienta tan potente que finalmente creo que tiene que ser siempre vista con un nivel de alta responsabilidad. Creo que hoy día podríamos revisar la herramienta a ver si tiene que ser la última ratio, por ejemplo, si obligatoriamente tuviera que pasar antes por una interpelación, si hay procesos previos en una comisión investigadora, si hay otras instancias que se pueden agotar. Creo que tenemos que abrir esa discusión, si de alguna manera se norma el que esto sea finalmente la última de las herramientas que se tenga y no esta utilización que hemos visto en los últimos años.

-¿Y qué le parece esta posible acusación que se está planteando desde el Partido Comunista y desde el Partido Socialista contra el ministro Quiroz?

No sé cuáles son los elementos que tendrían para acusar al ministro Quiroz, más bien me parece que lo tratan de hacer desde una concepción futura que claramente si no hay hoy día un fundamento para acusarlo y lo están haciendo por mera expectativa, no tiene ninguna razón de ser. ¿Cuáles son las razones hoy día para acusarlo? ¿O son las meras expectativas de un error o de algo que ha incumplido? ¿Cuál es el fondo de generar una acusación si no hay un incumplimiento hoy día del ministro?

-Y si la acusación constitucional fracasa o termina dañando la negociación del plan de Reconstrucción Nacional, ¿quién asume el costo político?

-Los senadores tenemos que generar y ser capaces de construir esos puentes de trabajo independiente de lo que esté pasando en la Cámara y por eso tomar el punto de la responsabilidad con el que cada uno de nosotros genere los distintos espacios de conversación, de trabajo, respecto a la reforma, en este caso de reconstrucción y reactivación económica, como me gusta llamarlo a mí. Así que hay mucho espacio de conversación y de trabajo, en las próximas semanas deberíamos votarlo en general, después de entrar a la discusión en particular, y por lo tanto, queda espacio legislativo para ojalá lograr ese apoyo transversal. Si no, creo que de todas maneras contamos con los votos. Sin embargo, a mí particularmente me encantaría que fuera con un apoyo más transversal.

-¿Y no cree que pueda empañar el tema de la acusación constitucional ese apoyo transversal?

—Espero que no y eso va a depender de cómo lo tomemos cada uno de nosotros.

«No es minuto de quedarnos sin capacitación para los trabajadores del país»

¿Renovación Nacional va a apoyar por completo el Proyecto de Reconstrucción o van a buscar introducir cambios en el Senado?

-Ya le entregamos al ministro Quiroz ocho puntos de propuesta que creemos que se pueden mejorar. Hay dos cosas en particular que nuestros diputados en la Comisión de Hacienda de la Cámara rechazaron, que por los tiempos de discusión, de trámite, no se pudo seguir arreglando en el proceso de la Cámara y queríamos verlo ahora, que son el artículo 8 sobre minería de datos y derechos de autor. Creemos que ahí se puede generar una mejor redacción para finalmente cumplir ese objetivo, que es efectivamente tener el desarrollo de inteligencia artificial en el país, pero sin dañar los derechos de autor y la protección a los derechos de autor.

Por otro lado, el artículo sobre la franquicia tributaria y el Sence, nosotros creemos que se tienen que hacer mejoras, que se puede hacer mucho mejor, pero creemos que no es minuto de quedarnos sin capacitación para los trabajadores en el país y por lo tanto hay también una modificación que sea un poco más eficiente, que obviamente se fiscalice a quienes la utilizan mal, pero que pueda seguir siendo una herramienta que permita la capacitación a los trabajadores del país. Además de algunas otras que no son necesariamente parte del proyecto, pero que nosotros consideramos muy importante, el Estatuto de las Pymes, que se mantenga la tasa en el 12,5%, que es una de nuestras solicitudes permanentes al ministro, sabemos que va a ir en otro proyecto, pero que ojalá se comience lo más rápido posible esa tramitación.

-¿Y qué tan relevante es el proyecto de Sala Cuna Universal y qué reparos puede tener? ¿Cree que está resuelto el tema del financiamiento?

De todas maneras va a ver la luz, creo que hay conciencia transversal de la necesidad de sacarlo adelante. Hoy día viene a reparar un error histórico que es la consideración de una carga para la mujer respecto a los hijos y que efectivamente tenemos que verlo socialmente hoy día, no solo en desempleo femenino, sino en tasas de natalidad. Claramente tenemos un problema en compatibilizar el desarrollo laboral, profesional y la familia. Y por lo tanto Sala Cuna tiene un sentido amplio en lo que va a llegar a entregar a la familia y a las mujeres chilenas. En eso hay conciencia transversalmente, de hecho es apoyado transversalmente, la discusión probablemente va a tener alguna diferencia en algunos puntos.

-Pero hay reparos respecto al financiamiento.

-Y eso es parte de lo que se tiene que resolver en el proceso. Yo creo que vamos a ser capaces de llegar a puntos de acuerdo que mejoren aquellos puntos que pueden tener algo de discusión o que pueden tener algún nivel de conflicto. Sobre todo, este proyecto sí entra con informe económico, que es un informe financiero, que eso ya ayuda. Y luego tiene una forma de financiamiento que se puede conversar, que se puede revisar, pero finalmente están planteados todos los puntos para generar esta discusión y que efectivamente vea la luz.

-¿Usted cree que va a ver la luz y que no se va a entrampar en la discusión política?

-Yo espero que no sea así. Yo creo que hay conciencia total de que esto tiene que ser una realidad.

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