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Publicado el 15 de agosto, 2016

Rolf Lüders: «Millones de chilenos viven aún con ingresos menores a los que podrían tener si es que persistiéramos en el esfuerzo por crecer»

Autor:

Uziel Gomez

A propósito del lanzamiento de "La República en cifras”, libro del que es coautor y que revela sorprendentes datos socioeconómicos de Chile durante los últimos 200 años, el economista explica que a mediados del siglo XIX el 95% de la población del país vivía en la pobreza y que ha sido el crecimiento económico lo que ha permitido que hoy estemos bajo el 8%.
Autor:

Uziel Gomez

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La “República en cifras” es un libro que entrega inéditos datos socio-económicos y demográficos de Chile durante los últimos 200 años del país, y que muestra las más de 30 crisis económicas que ha habido.

El texto, de los  académicos del Instituto de Economía de la Universidad Católica, José Díaz, Rolf Lüders y Gert Wagne, revela lo que ha pasado en la economía, la producción, el PIB, las crisis económicas, el desempleo, los salarios, el comercio, la inflación, las expectativas de vida, la educación, salubridad,  distribución del ingreso, estadísticas carcelarias, población electoral y huelgas y afiliación sindical, entre decenas de estadísticas durante dos siglos.

El libro de Ediciones UC muestra, por ejemplo, que la expectativa de vida hasta la década de 1940 era de apenas 32 años, y que el déficit fiscal durante la Unidad Popular fue mayor que durante la Guerra del Pacífico.

rolf ludersRolf Lüders, uno de los autores, conversa con “El Líbero” sobre el texto y los datos más sorprendentes que arroja.

– ¿Cuáles es, a su juicio, el aporte que hace este libro?

-En líneas muy generales, el mayor aporte del libro es presentar un gran número de series de datos económico-sociales continuas y coherentes, que se inician en 1810, y si eso no fue factible, en una fecha lo más cercana posible a nuestra Independencia. Hay algunas series que, en parte las construimos, siendo por lejos la más importante la del PIB, pero destacando también –entre varias más- la de los salarios.  Generalmente la labor principal consistió en reunir toda la información disponible y  “acorchar” series  discontinuas existentes, evaluando de paso cuál de todas ellas es la más coherente con las series disponibles en otros temas, para usarla de base.  Todo este proceso de construcción de series continuas se explica en el texto para cada una de ellas, de modo que el usuario puede, si lo desea, reproducir el proceso o formar su propia serie.

-¿Cuáles han sido las décadas de mayor crecimiento económico del país y por qué se produjo?

-Quizás sea –dada la variabilidad anual del PIB- mejor juzgar el comportamiento económico durante ciertos períodos un poco más largos.  El producto de Chile creció durante los 200 años que cubrimos a una tasa promedio anual de alrededor del 3% (en términos per cápita, lo hizo a una tasa de 1,5%). El país creció a tasas mayores en el siglo XIX: a  3,15 y 3,25% (1,7 y 1,9% en términos per cápita) para los años 1810-1870 y 1870-1913, respectivamente.  En cambio, entre 1913 y 1950 su tasa de crecimiento bajó significativamente a 2,4% (0,9% per cápita).  Luego la tasa de crecimiento volvió a subir, llegando a ser de 4,95% entre 1973 y 2004 (3,32% per cápita).

-¿Cuál ha sido el año que, por ingresos, Chile estuvo más cerca de ser un país desarrollado?

-Chile se acercó más al PIB per cápita de los EE.UU., entonces ya el líder mundial en la materia, en el año 1912.  Ese año nuestro producto por persona llegó a ser algo más de la mitad de aquél de los EE.UU.  Como referencia, hoy apenas llegamos a tener uno de alrededor del 40% de los EE.UU. después de haber caído al 17% en 1980.  Correspondió al término de una etapa.  Se trataba, por un lado, del fin de la primera globalización y, por el otro lado, del término de un período en que Chile también se había abierto al comercio y financiamiento internacional y el Estado prácticamente no intervenía en la economía.  Me gusta denominar nuestra economía de entonces como liberal.

-¿Cuáles han sido los años con mayor desempleo e inflación?

-La mayor tasa de inflación -606% anual- se produjo en el año 1973, bajo el régimen de la Unidad Popular, año en que sin embargo el desempleo fue relativamente bajo.  En cambio, la mayor tasa de desempleo -27%- se produjo durante la crisis bancaria de 1983, en que la tasa de inflación fue relativamente baja.  La inflación es un fenómeno monetario y se tiende a producir en períodos de descontrol fiscal. El alto desempleo, en cambio, se tiende a generar en períodos de crisis económicas, cuando el PIB cae muy fuertemente y hay una gran contracción de la demanda por trabajo.  Por ello nos encontramos con que durante el segundo gobierno del General Ibañez la tasa de inflación llegó a ser también elevada (84% en 1955) y durante la Gran Depresión el desempleo se elevó significativamente (a 24% en 1932).

-¿Cuáles han sido los períodos con mayor deuda pública y crisis económicas?

-Chile –como exportador de materias primas- ha tendido a sufrir un gran número de crisis económicas, más de treinta desde 1810, la mayor parte originadas precisamente en el exterior.  Sin duda, las mayores han sido la Gran Depresión, en que Chile fue el país más afectado en términos de la caída de las exportaciones y del PIB, y la crisis bancaria de 1982-1983.  En ambos casos la deuda externa pública –como norma relativamente elevada en el país- llegó a sus niveles récord.  Durante la Gran Depresión la deuda superó el 200% del Producto (en parte por el efecto tijeras, porque subió la deuda pero también cayó muy fuertemente el PIB) y en 1986, a la salida de la crisis bancaria, la deuda pública externa llegó al 72% del PIB.

-Llama la atención que el déficit fiscal durante la UP fuera mayor que durante la guerra del Pacífico. ¿Qué reflexión hace de ello? El déficit de este año rondará el 3%, similar al que hubo durante esa guerra.

-La Guerra del Pacífico se dio en momentos en que la situación financiera internacional no era favorable y el país tenía una deuda pública relativamente elevada para los estándares de la época (superior al 20% del PIB).  Así, el gobierno decidió financiar la guerra con emisiones de papeles fiscales, lo cual lo obligó a suspender en 1878 la convertibilidad del peso en oro y plata. Terminada la guerra, sin embargo, los gobiernos –a pesar del aumento vertiginoso de los ingresos fiscales por el tributo sobre las exportaciones de salitre- optaron por mantener una política de significativos déficits fiscales y expandir el gasto fiscal proporcionalmente.  Comparado con aquella época, en la actualidad se toleran déficit mayores, de modo que el 3% esperado para este año no es sorprendente, lo que no significa que sea deseable mantenerlo a ese nivel y el Ministro de Hacienda así lo ha hecho saber.

-Mirado en la perspectiva de un siglo, ¿qué beneficios económicos le reportó a Chile el territorio ganado tras la guerra del Pacífico?

-En el corto plazo, la anexión de los territorios calicheros fue muy beneficiosa. Nos otorgó –en momentos en que por diversas circunstancias la economía chilena había perdido dinamismo- un importante grado de poder monopólico en la producción de nitratos, utilizados como fertilizantes y en la producción de municiones.  El gobierno de Chile supo aprovechar ese poder imponiendo –tal como lo había hecho Perú anteriormente- un impuesto cercano al “óptimo” a la exportación del salitre, y utilizó los ingresos correspondientes para bajar impuestos, realizar obras públicas y mejorar la educación.  En el mediano y más largo plazo, sin embargo, los efectos de las migraciones internas y la aguda enfermedad holandesa que produjo la expansión salitrera se tradujeron en presiones que –hacia fines de siglo- resultaron en el comienzo de la expansión del gasto social y del proteccionismo.  El correspondiente desplazamiento de la inversión privada y la ineficiencia en la asignación de recursos –fenómenos agravados por las guerras mundiales y la Gran Depresión- explican entonces la decadencia relativa de nuestra tasa de crecimiento económico durante gran parte del siglo XX.

-¿Cuál ha sido el período de mayor reducción de la pobreza?

-La reducción de la pobreza está, como lo confirman los estudios empíricos sobre la materia en Chile, estrechamente asociada al crecimiento económico y en un grado significativamente menor, a la existencia de los programas del así llamado gasto social.  Chile tuvo a mediados del siglo XIX un índice de pobreza cercano al 95% (y medido con una vara similar, ese índice está hoy por debajo del 8%).  Éramos entonces literalmente pobres como ratas.  Sin embargo, nuestra tasa de crecimiento económico que –como tendencia y en términos absolutos- fue siempre creciente, se tradujo en una reducción también persistente de la pobreza.  Sin duda, las elevadísimas tasas de crecimiento económico entre 1985 y 1997 aceleraron el proceso. El proceso de medición de la pobreza es técnicamente complejo y no se puede negar que –si bien hemos hecho un enorme progreso en reducir los niveles de pobreza estadísticos- millones de chilenos viven aún con ingresos menores a los que podrían tener si es que persistiéramos en el esfuerzo por crecer.  De hecho, la nueva metodología de medición de la pobreza así lo reconoce.

-Llama la atención que hasta 1940 la esperanza de vida en Chile era de 32 años. ¿Por qué mejoró tanto en las siguientes décadas?

-Sin duda el fenómeno está muy relacionado al desarrollo general del país y a las políticas de salud pública de los gobiernos que hemos tenido desde entonces, sin desconocer el aporte de la Organización Mundial de la Salud, creada después de la Segunda Guerra Mundial.

-¿Cuándo el estado como porcentaje del PIB ha sido más grande y cuándo más pequeño?

-La respuesta no es simple, porque depende de qué se entiende por Estado y qué tipo de funciones se incluyen.  Sin duda alguna el gasto del sector público alcanzó el mayor porcentaje del PIB bajo la Unidad Popular, en parte importante porque el gobierno estatizó a las 500 mayores empresas del país.  No obstante, el sector fiscal –el gobierno central- ha aumentado, a velocidades distintas es cierto, su ámbito de intervención casi sin interrupción desde la Independencia, sobre todo si se incluyen las regulaciones.  Lo que hizo el régimen militar es cambiar el tipo de intervención, desde uno en que el Estado trataba mediante medidas discrecionales e intervenciones directas encauzar la actividad económica, a uno en que juega un rol más indirecto, subsidiario.

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