El economista y exministro de Hacienda, Rolf Lüders, aborda en entrevista con El Líbero la gestión económica del gobierno del Presidente Gabriel Boric, que según el último Imacec es la segunda administración con más bajo crecimiento desde el retorno a la democracia.
Asimismo, expone las prioridades que debiera tener el equipo económico del próximo gobierno de José Antonio Kast. «Se requerirá tomar luego medidas de austeridad drásticas, máxime si se desea reducir la carga tributaria a las empresas», sostiene.
-¿Cómo ve la cifra de crecimiento económico con que deja el país este gobierno?
-La actual tasa de crecimiento económico de Chile es baja, tanto en términos absolutos como en comparación al crecimiento de la población, si se compara ya sea con aquella necesaria para escapar del síndrome de los países de ingreso medio, o con aquella que potencialmente podríamos tener.
-¿A qué se debe este bajo crecimiento (es el segundo más bajo desde 1990)? ¿Se debe a factores externos como se señala desde el gobierno o algunos economistas? ¿O aquí hay responsabilidad del Ejecutivo?
-La responsabilidad es mixta. Sin duda alguna, la tasa decrecimiento económico mundial ha caído en los últimos años, lo que repercute en nuestras exportaciones, y los anuncios y políticas erráticas del gobierno de los EE.UU. no nos son favorables. Sin embargo, hay otros factores -como los precios de algunos minerales, entre ellos el cobre y el litio- que nos han beneficiado económicamente.
Un país aumenta su PIB si emplea a más personas, si invierte más, y si aumenta la productividad, y en ninguno de esos factores hemos hecho lo necesario para crecer a nuestro potencial. ¿Responsabilidad del Ejecutivo? Sin lugar a duda, dado que le corresponde proponer e implementar las políticas públicas necesarias para alcanzar nuestro potencial de crecimiento.
-En el gobierno han defendido la gestión económica. El ministro Nicolás Grau ha señalado que «la economía chilena se está expandiendo de forma sostenida, lo que ha sido un objetivo permanente durante esta administración» y qué entregarán la casa ordenada. ¿Está de acuerdo?
-Indudablemente que se podrían haber hecho las cosas en forma peor. Es cierto, como ya se mencionó, que la economía está creciendo en forma sostenida, pero a una tasa relativamente baja. También es verdad que se hizo un esfuerzo muy exitoso para rebajar drásticamente el gasto público, después del aumento que experimentó para paliar los efectos de la pandemia. Incluso, son positivas las medidas que se han avanzado para reducir los efectos negativos de la permisología sobre la tasa de inversión. Sin embargo, repito, si se hubiesen adoptado las medidas pertinentes se podría haber aumentado significativamente la tasa de crecimiento económico, disminuido el desempleo, y se podría haber eliminado el déficit fiscal y evitado el aumento del endeudamiento externo del país, entre otras cosas.
-¿Cómo evalúa la gestión de los ministros Grau y Mario Marcel?
-Ufff, qué cosa más difícil. En Chile la conducción del equipo económico, de facto y ya hace varias décadas, le corresponde al ministro de Hacienda. Dado lo anterior, Nicolás Grau, como ministro de Economía durante la mayor parte del gobierno de Gabriel Boric, tuvo que enfrentar varias situaciones extremadamente conflictivas. Cumplió su labor con diligencia y tuvo, entre otras cosas, la virtud de liderar exitosamente una reducción de la permisología. Por otra otra parte, Mario Marcel –un destacado y experimentado economista- tuvo la virtud de ordenar la política económica con una clara orientación socialdemócrata, en un gobierno liderado por políticos que probablemente hubiesen preferido un grado mucho mayor de intervención del Estado en la economía. Es cierto que, al margen del problema de las sistemáticas sobreestimaciones de los ingresos fiscales, muchos economistas hubiésemos preferido una mayor disciplina fiscal. Se me ocurre que, a Mario Marcel, sin la guitarra, también.
-El gobierno ha reconocido un déficit fiscal mayor al que se esperaba porque se sobrestimaron ingresos, como usted decía. ¿Cómo evalúa la gestión de la directora de la Dipres, Javiera Martínez?
-Es altamente probable que la responsabilidad directa de las sobreestimaciones de ingreso la tuvo la directora de Dipres. También es indudable que Javiera Martínez no es la mejor directora de Dipres que el país haya tenido. En efecto, para mí es un misterio de por qué el Ministro de Hacienda la mantuvo tanto tiempo en el cargo.
-Usted que ha escrito y estudiado sobre las cifras económicas del último siglo. ¿En qué lugar situaría el desempeño del actual gobierno?
-Otra pregunta difícil de responder. Hace algunos años utilizamos los datos que publicamos con José Díaz y Gert Wagner en «Chile 1810-2010: La República en Cifras» para ordenar –ponderando con un cierto grado de arbitrariedad crecimiento, inflación, y una variable de desarrollo social- los diversos gobiernos que el país había tenido hasta entonces. El gobierno peor evaluado resultó ser el de Salvador Allende y el mejor evaluado, uno de la Concertación, me parece recordar que era el de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. El actual gobierno, juzgado con la misma métrica, por cierto muy imperfecta, con toda seguridad que está en algún lugar intermedio.
-¿Cuánto afecta el bajo crecimiento y las cifras de déficit fiscal al gobierno de José Antonio Kast que asumirá el 11 de marzo?
-En cierto modo la actual tasa de crecimiento mediocre facilita la obtención de una comparación favorable en la materia con respecto al actual gobierno. Otra cosa muy distinta es la mala situación fiscal, que requerirá tomar luego medidas de austeridad drásticas, máxime si se desea reducir la carga tributaria a las empresas.
– ¿Qué le parece el equipo económico del Presidente Kast?
-Tengo la mejor impresión de las capacidades técnicas y de manejo de Jorge Quiroz, el ya nominado Ministro de Hacienda, como de los de los economistas que se supone -al momento de la entrevista- trabajarán directamente con él. No conozco al biministro de Economía y Minería, pero me han dado muy buenas referencias de él.
En términos históricos, Chile logró sus mejores resultados económico-sociales cuando se generó un cierto consenso en torno al modelo socio político y económico a adoptar. Todo hace pensar que en la actualidad la gran mayoría de los chilenos es partidaria de un régimen político democrático liberal y de alguna forma de economía social de mercado, pero no existe un amplio acuerdo político sobre la última. Y eso es un problema mayor.
Es esta falta de acuerdo actual sobre las características específicas del modelo a adoptar que genera mucho ruido y afecta negativamente nuestra tasa de crecimiento económico. Por ello, la principal tarea del gobierno de José Antonio Kast en materia socioeconómica debiera ser lograr un acuerdo relativamente transversal al respecto. Opino que Jorge Quiroz y su equipo están plenamente capacitados para lograr tal consenso.
–¿Dónde debe poner el foco el nuevo gobierno de Kast en materia económica para recuperar el crecimiento? Se señala que uno de los principales focos debe ser revisar las barreras que existen con la permisología.
-Si, la permisología es uno de los frenos a la inversión y por ende al crecimiento económico y al empleo en Chile. Pero la reducción en la tasa de crecimiento de la inversión -que en mi opinión es la principal causa de nuestra baja en la tasa de crecimiento- es la consecuencia además de muchos otros factores, siendo la principal la incertidumbre institucional con respecto al modelo. En los últimos meses han aparecido varias propuestas sobre el tema de las medidas para acelerar la tasa de crecimiento económico, en general relativamente coincidentes técnicamente. Entre ellas se encuentra El Puente (ver aquí), una propuesta transversal de 17 economistas, entre los que me cuento.
En definitiva, no hay una bala de plata para duplicar nuestra actual tasa de crecimiento tendencial del PIB, sino una meta así implica aplicar bien un conjunto coherente de medidas técnicas efectivas, relativamente consensuadas políticamente.
