Hoy es día histórico para la Convención Constitucional: está prevista la primera votación en general en el hemiciclo. Corresponde que la comisión de Sistemas de Justicia, Órganos Autónomos de Control y Reforma Constitucional someta a discusión su primer informe, que consta de 16 artículos, sobre las bases que regirán un Sistema Nacional de Justicia.

Pero llegar a este punto no fue fácil y acuerdos a los que se había llegado el viernes por unanimidad, fueron revisados por la directiva: los 2/3 volvieron a estar en duda 24 horas antes del inicio de las votaciones en sala.

Cuando la deliberación parecía enredarse más de la cuenta, a las 13:00 horas hubo acuerdo y, finalmente, se ratificaron los 2/3 que necesitan las normas en el Pleno para ser aprobadas en general y de esta forma quedar plasmadas en el proyecto de nueva constitución. En la previa un grupo de 50 convencionales -de MSC, Coordinadora Plurinacional, PC, Pueblo Constituyente-hizo llegar un oficio a la directiva solicitando que la aprobación en general de las iniciativas se hiciese por mayoría simple.

El destino de los 2/3 puso a los convencionales en alerta, en especial tras las declaraciones hechas a primera hora por la presidenta de la Convención, María Elisa Quinteros, a Radio Pauta, tras recibir el oficio

“Hay algunas observaciones, porque todos los constituyentes tenemos el derecho de hacer ver distintos puntos a la mesa directiva, entonces tenemos que revisar esos puntos que difieren un poco de los dos tercios, porque lo que habíamos aprobado era dos tercios para lo final”, señaló la presidenta.

En paralelo a esto, la respuesta en redes sociales de convencionales de derecha no se hizo esperar y aludían, entre otras cosas, que todo estaba zanjado para respetar los 2/3. Desde la UDI, el convencional, Ricardo Neumann, se manifestó en Twitter: «Vuelven votaciones al Pleno y con ello vuelve la #ConvencionTramposa. De nuevo buscando la vuelta para saltarse regla de 2/3. La Secretaría nos notificó que se respetaría esa mayoría para aprobación general de normas en Pleno y hoy nos enteramos que mesa se reúne para ‘revisarlo'».

Todo esto mientras en el chat de la Comisión de Sistema de Justicia una acalorada discusión se tomó el canal de comunicación.

Fuentes conocedoras manifiestan que se dio una “previa” de cara a la votación de hoy, y que comenzó  cuando un convencional independiente escribió respecto a la solicitud. En el chat dijo que no correspondía, ya que era a una práctica de la antigua política, y que solo serviría para dilatar el proceso. Además, que tomaría el doble de tiempo en el Pleno.

Sin embargo, la conversación se acaloró, según comentan, a tal punto que un convencional de izquierda señaló que iba a contar cuántas cosas la derecha votaba a favor. A lo que no tardó en llegar respuesta desde el sector, apuntando a las cosas que les habían votado en contra. Y agregó que eso era un mejor cálculo.

Inclusive, se le enrostró a la derecha que no representaba el sentir ciudadano y que lo tenían que aceptar. No obstante, la réplica llegó con una frase que apeló a que la constitución es de todos los chilenos.

Como sea, con 5 votos en contra la mesa de la Convención rechazó modificar quórum de los 2/3 para aprobar normas en general. Quinteros y las vicepresidentas adjuntas Bárbara Sepúlveda (PC) y Natividad Llanquileo (mapuche) votaron a favor de reabrir la discusión; pero Gaspar Domínguez (vicepresidente, INN), Lidia González (yagán), Raúl Celis (RN), Amaya Alvez (FA) y Tomás Laibe (Colectivo Socialista) votaron en contra. Por lo tanto, el quórum de 2/3 se aplicará tanto para la aprobación en general como en particular de las propuestas.

El hecho de que a menos de 24 horas de iniciar la votación en general en el pleno, la mesa directiva sometiera nuevamente a discusión con cuál quorum se le daría el visto bueno a las normas que de ser aprobadas formarán parte del proyecto de Constitución, fue una asunto que causó malestar entre algunos convencionales.

«Es preocupante ver el tipo de improvisación que existe en la mesa directiva. El viernes los ocho integrantes de la mesa habían tomado una decisión unánime, según la cual cómo estos informes tenían que ser votados por 2/3. No son simples informes ejecutivos que dan a conocer el trabajo, sino que contienen las normas», explica la convencional Ruth Hurtado.

El reglamento que aprobaron en su momento los propios convencionales, así como lo que votó la ciudadanía cuando se decidió la redacción de una nueva Carta Magna, estableció que la aprobación de las normas que se incluirían en el borrador de Texto Fundamental debían ser aprobadas por 2/3 de los integrantes del órganos constituyente, es decir, con 103 votos, no por mayoría simple.

«Por la presión de esta izquierda más radical se resolvió volverlo a llevar votación. No puede ser que la mesa esté actuando por presiones políticas y no por lo que dice el reglamento que nos dimos todos. Preocupa que la mesa sea tan débil políticamente, que ante presiones de ciertos colectivos busque cambiar las reglas del juego», advierte Hurtado.

La ratificación de que lo que se votara hoy se aprobaría solo si obtenía los 2/3 fue comunicado formalmente el viernes a los convencionales mediante un oficio. Fuentes cercanas a El Líbero aseguraron que durante el fin de semana el asunto generó molestia en varios sectores de la izquierda, que prácticamente exigieron, como en efecto ocurrió la mañana de ayer, que el asunto fuera revisado, aunque no logró mayoría para la aprobación.

En criterio del convencional Luis Mayol lo ocurrido la mañana de ayer con la vuelta a la discusión sobre el quórum fue simplemente «impresentable».

«Hace mucho tiempo que está determinado que la votación, tanto en general como en particular de las normas en el pleno, iba a hacerse por 2/3, así que haberlo cuestionado y sometido a ese análisis y votación de la mesa fue muy antidemocrático», sostuvo Mayol.

La preocupación de los convencionales

«En la Comisión de Justicia, que tiene la importante misión de consagrar un Poder Judicial independiente, se está dando una discusión que se aleja de los principios básicos de toda justicia moderna, e incluso del sentido común», señala la convencional Carol Bown.

Precisamente el hecho de que se denomine Sistema de Justicia y no Poder Judicial es, según los convencionales consultados por El Líbero, uno de los asuntos que preocupan en cuanto a la lista de asuntos que serán votados hoy.

«Hay cosas preocupantes. Primero, esa obsesión por cambiarle el nombre al Poder Judicial por ‘Sistemas de Justicia’. Significa que la justicia va a tener varios sistemas, no una sola», señala Mayol.

«No es una cuestión semántica”, asevera Bown, «lo que se pretende que crear son tribunales paralelos que no dependen de un tribunal superior como la Corte Suprema: Esto podría provocar que una persona pueda escoger si someterse a la justicia común o alguna especial según su conveniencia, sin ningún tipo de control».

«Se entiende que puedan existir tribunales especializados así como existe la justicia de familia, penal o militar, que en caso de alguna injusticia en una primera instancia siempre se puede recurrir a una instancia superior. Pero no se entiende que existan dos poderes judiciales al mismo tiempo ambos con poder de hacer ejecutar lo juzgado. Esto puede provocar una inestabilidad peligrosa para nuestra democracia», señala la convencional UDI.

Entre los puntos que se debatirán hoy, que los jueces tengan un plazo para tener que abandonar sus puestos obligatoriamente es uno de los asuntos que, en criterio de los convencionales entrevistados, resta independencia al Poder Judicial.

«Hoy día los jueces duran en sus cargos mientras tengan buen comportamiento y todos los estándares de derechos humanos señalan que deben tener inamovilidad. El problema es que lo que se va a votar hoy establece la posibilidad de tener jueces a plazo, ese es un pésimo incentivo. Los jueces van a quedar muy expuestos a la influencia de los políticos y podrían estar más preocupados por lograr su reelección que por dictar buenos fallos», señala el convencional Ruggero Cozzi.

La eliminación del fuero con el que actualmente gozan los jueces es otro tema que haría tambalear la independencia del Poder Judicial, según esta misma perspectiva.

«Sin un juez comete robo o un homicidio, por ejemplo, va a ser procesado por la justicia, pero si alguien lo acusa de prevaricación o de torcida administración de justicia, ahí aplica el fuero precisamente para resguardar su independencia. Eso significa que ese tipo de demandas tiene que pasar por un filtro, que es la querella de capítulos, que la conocen las cortes de apelaciones. Solamente si se decide que la demanda es justificada, entonces ahí sí se procesa por prevaricación o algún otro delito», indica Cozzi, para quien esta norma no hará más lograr que los jueces se inhiban de decidir con total independencia.

La propuesta de nueva regulación de la indemnización por error judicial también entra en esta lista. «Actualmente el fisco tiene que indemnizar a las personas que hayan sido privadas de libertad injustificadamente y por error, que debe ser calificado como tal por la Corte Suprema. Sin embargo, lo que se va a votar hoy no contiene esos límites, implica una indemnización por error judicial que es amplísima y que incluso se podía extender a pedir indemnizaciones que tendrían que ser pagadas por los propios jueces», añade Cozzi.

La posibilidad de la existencia de una justicia indígena, paralela a la nacional es uno de los temas más riesgosos, en criterio de Hurtado.

«Lo más peligroso es contar con un sistema de justicia paralelo, donde vamos a tener un catálogo que va a ser regido por costumbres y creencias, algo que además no existe por escrito. Se trataría de costumbres y tradiciones que podrían eximirlos de responsabilidad penal. No sabemos si esta justicia indígena será una solo o una por cada pueblo, no sabemos si se regirá por los principios que rigen el sistema de justicia nacional», advierte la convencional.

Para Cozzi, la posible existencia de este sistema paralelo implicaría el surgimiento de problemas como no tener garantizad igualdad ante la ley. «Una misma situación que es juzgada por la justicia indígena va a tener una pena distinta que la justicia nacional. Luego, no se están definiendo claramente los límites de esa justicia indígena», señala.

Mayol también se pronuncia al respecto: «En este sistema van a tener atribuciones especiales, en este sistema las personas van a ser juzgados de forma distinta al resto de los ciudadanos chilenos. No sabemos qué delitos va a abarcar. Se dice que es territorial y no se sabe qué territorios va a cubrir. No sabemos cuáles órganos ejercerán esa jurisdicción, se supone que van a ser las autoridades ancestrales de cada etnia, pero hay 10 etnias en Chile».

Este convencional también alerta sobre una norma que prevé que los jueces deben resolver de acuerdo al estándar internacional de derechos humanos. «¿Y quién va a a determinar eso? Puede ser la declaración de un organismo internacional, un trabajo hecho por académicos de una universidad importante de cualquier lugar del mundo, es un abanico muy amplio», sostiene.

Coincide Bown: «Se aprobó por ejemplo como fuente del derecho los ‘estándares internacionales en derechos humanos’. ¿Qué son estándares?, ¿elaborados por quien? ¿Aprobados por nuestro país? Nuestra propuesta de remitirse a los tratados internacionales ratificados y vigentes fue desechada sin más consideración».

La pérdida de la unidad de jurisdicción es otro de los temas que expone Hurtado. «Órganos distintos a los tribunales podrían dictar justicia y eso es algo muy peligroso porque se puede crear un órgano o darle facultades a un órgano para que imparta justicia, no siendo los tribunales que conocemos habitualmente».

De vuelta a los 2/3

Eso sí, las votaciones a última hora sobre el quórum para la aprobación de las normas, en un último intento por lograr el visto bueno de las mismas por mayoría simple, pareciera dejar ver una preocupación por parte de ciertos sectores de la Convención, que tal vez ya no están tan seguros de que hoy lograrán los 103 votos que se necesitan para el pase de las normas al proyecto constitucional.

«Nosotros hemos estado conversando con distintos convencionales de diferentes colectivos, haciéndoles ver lo perjudicial de esto y esperamos, en definitiva, que no se aprueben estas normas porque cambian toda la orgánica que hoy en día conocemos como Poder Judicial», dice Hurtado.

Y es que lo que lo que hoy se vota en general por el pleno de la Convención, no ya por las comisiones que integran el órgano constituyente, es lo que han denominado Sistema de Justicia. Los temas que obtengan en esta jornada los 2/3 de apoyo, pasarán al proyecto de Carta Magna que será votado en las urnas.

La comisión de Sistema de Justicia es la primera en presentar el informe con normas para ser discutidas y que se votan por 2/3 en el Pleno. En consecuencia, hoy comienza su etapa de discusión y votación en general.

En total, se van a votar 16 artículos simultáneamente y si se aprueban, se votan en particular el jueves. Hoy se verán temas como Poder Judicial; Sistema de justicia constitucional; Ministerio Público y sistema de persecución penal; Órganos de control y órganos autónomos; Acciones constitucionales y garantías institucionales a los Derechos Humanos y de los Derechos de la Naturaleza; Justicia local; Pluralismo jurídico y sistemas propios indígenas; Reforma constitucional; Normas transitorias; Defensoría de los Pueblos y de la Naturaleza; Justicia administrativa; Defensoría Penal Pública y de las víctimas; Institucionalidad, gasto fiscal y políticas públicas en Derechos Humanos; y Justicia ambiental.

Se espera una jornada larga en el Pleno, que comenzará a las 15:00 horas.

En caso de que obtengan estos 2/3, pasan a la siguiente etapa que es la presentación de indicaciones, que también se votan por un quórum. Y en caso de que no, el abogado de Comunidad y Justicia, Roberto Astaburuaga, explica: “Si la votación en general no alcanza los 2/3, pero sí tiene sobre mayoría simple, entonces se reenvía a la comisión para que ésta haga un nuevo informe que se va al Pleno”.

Y complementa: “Si la segunda vez el informe no alcanza los 2/3, se entiende como definitivamente rechazado”.

El vicepresidente de la Convención, Gaspar Domínguez, precisó que en caso de que una votación alcance  los 2/3 (103 votos) o más, “el informe con las normas pasa a votación particular, que será otro plenario en otro día”. Si no obtiene el quórum requerido volverá a la comisión correspondiente.

Sobre las votaciones en particular, la instancia tendrá un diseño similar, el debate diario no podrá prolongarse por más de ocho horas. Lo votación se hará artículo por artículo. En caso de obtener más de 2/3 el artículo se aprueba; si obtiene mayoría simple, pero que no alcanza los 2/3 el artículo vuelve a la comisión para recibir indicaciones y reenviarlo al pleno; y en caso de que saque pocos votos, “la norma se extingue y no tiene posibilidad de volver al plenario”.

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