La justicia argentina dictó sentencia por el llamado Caso Vialidad que involucra a la vicepresidenta Cristina Fernández y a 12 acusados más. El veredicto del Tribunal Oral Federal 2 fue de seis años de prisión contra la vicepresidenta e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos en el juicio por corrupción. Se trata de una investigación que ha tomado tres años y juzgaba las irregularidades en la concesión de 51 obras públicas a firmas del empresario Lázaro Báez entre 2003 y 2015, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en la provincia de Santa Cruz.
Una hora antes de que se dictara la sentencia, en Mirada Líbero analizamos las implicancias de un posible fallo condenatorio y el contexto político con el periodista argentino y director del portal La Nueva República, Mariano Obarrio.
Obarrio partió señalando que ha sido “una jornada muy tensa” y que “se esperaba un fallo que fuera contrario a Cristina Kirchner, de entre 5 y 8 años de prisión. Tiene implicancias políticas muy severas, porque sería el primer fallo por corrupción de la familia Kirchner y sería un golpe muy duro. Es un fallo que dictaría un precedente para otras causas de corrupción y lavado de dinero que tiene Cristina Kirchner en el país”.
A pesar de lo anterior, advierte que “si bien es un fallo definitivo, no es la última instancia, por lo cual ella no va a ir a prisión. Cristina el 19 de febrero va a cumplir 70 años y en el caso de cumplir prisión sería domiciliaria por la edad. Pero, ademas, como sigue siendo vicepresidenta, va a poder permanecer en libertad, y mientras dure el proceso en instancias de alzada, va a poder presentarse como candidata. Algunos dicen que como presidenta, pero otros dicen que como no tiene chances de ser elegida, va a presentarse como senadora para tener fuero por seis años más”.
Por otro lado, el también director del portal La Nueva República, indica que “tiene repercusión sobre causas de lavado de dinero, que no solamente la incumben a ella, sino también a sus hijos Máximo y Florencia, por ser éstos miembros de directorios de empresas de la familia, Hotesur y Los Sauces”.
Para Obarrio, uno de los principales efectos de esta sentencia es que “seguramente el clima político va a cambiar. La sentencia tiene un valor jurídico, simbólico y político muy fuerte. Sin ir más lejos, por mediados de agosto, cuando los fiscales pidieron 12 años de prisión, hubo muchas manifestaciones en la casa de Cristina Kirchner, con miles de personas en una esquina de la ciudad de Buenos Aires, ubicada en el barrio de La Recoleta, que perturbó mucho la vida diaria de la gente del barrio. Esto podría reproducirse quizás más intensamente con una sentencia del Tribunal Oral Federal 2”.
Y finaliza diciendo que “los ánimos van a estar muy crispados, mucha gente va a celebrar y otra va a condenarla y va a denunciar a la justicia, a los medios de comunicación y a la oposición por perseguir políticamente a Cristina Kirchner. Ya el Congreso está casi paralizado por la crispación política”.
