«Boric debiera nombrar a la persona más cercana y más poderosa de su entorno para el Ministerio de Interior, que es Giorgio Jackson. Si no lo hace tiene figuras a las cuales acudir. Podría, por ejemplo, elegir a un abogado muy popular que pasó por Fiscalía, que tiene un perfil de defensor de las buenas costumbres, anticorrupción, pero con el que no ha construido una cercanía política (…) Estoy hablando, por ejemplo, de alguien como Carlos Gajardo«.

De este modo, el diputado y experto electoral Pepe Auth responde a la interrogante que recientemente ocupa a la opinión pública: ¿Quién puede ser el ministro del Interior, en caso de que Giorgio Jackson continúe reacio a ocupar ese despacho? En el Podcats Electoral de El Líbero, el legislador amplía que «eso desplazaría el eje de conducción desde el Ministerio del Interior y probablemente pondría a su hombre de confianza en el Ministerio de la Secretaría General de la Presidencia»,  refiriéndose entre líneas a Jackson para este último cargo.

 

 

Y es que a 22 días de la elección en la que Gabriel Boric resultó electo Presidente, el comando aún no tendría claridad sobre el destino de Jackson, si integrarlo a uno de los ministerios que conforman el comité político, posiblemente en la Segegob o Interior, o cederle el segundo piso -como se le denomina a la unidad asesora del Presidente- desde donde asumiría un rol menos protagónico colaborando desde la interna del gobierno. Es entonces cuando el nombre de Carlos Gajardo, exjefe de la Fiscalía de Alta Complejidad, se asoma entre los que se barajan para la cartera de Interior.

Al respecto, Auth señala que la decisión de quién va a ocupar el Ministerio del Interior tiene mucho que ver con que «si (Boric) va a gobernar como Aylwin o si va a gobernar como Lagos o Piñera. Es decir, si va a gobernar con los ministros o va a gobernar con el núcleo estratégico instalado en el segundo piso, como acostumbró a hacer Piñera y también el expresidente Lagos».

Agrega que «esa decisión tiene muchas consecuencias, yo pienso que él debería volver a la tesis de gobernar con los ministros, es mucho más eficiente que tener una especie de comisariato interno y a los ministros simplemente como figurativos. Creo que uno de los grandes errores de Piñera ha sido no nombrar ministros empoderados».

A pocos días de que se concrete el plazo autoimpuesto para que el Presidente electo presente la nómina de cartas ministeriales -alrededor del 20 de enero-, Gajardo empieza a encajar: ha estado en el ojo de la política desde hace un par de años, aún cuando se desempeñaba como fiscal.

Este abogado lideró los casos más polémicos de financiamiento irregular de la política: SQM y Penta en 2015, donde la nómina de involucrados fue transversal. La investigación tras el escándalo ha sido uno de los íconos de la carrera de Gajardo, que no ha dejado de lado las críticas a este asunto por la “impunidad” que existe en torno al tema.

El penalista empleó su caso bandera, el del financiamiento de la política, corrupción y colusión, para apoyar abiertamente el proyecto de Boric: fue el tema central de la franja electoral del abanderado de la izquierda que el propio abogado protagonizó. “A Gabriel Boric no le va a temblar la mano para promover, no la impunidad, sino el castigo a esas conductas. En eso la historia ha mostrado que Gabriel Boric da muchas más garantías de que el camino para el combate en contra de la corrupción va a ser un mejor camino”, dijo el exfiscal en el mensaje.

El analista político Darío Paya coincide con Auth en cuanto a que el cargo de ministro en la Secretaría General de Gobierno puede perfectamente ser para Jackson, y eso le permitiría liderar el gabinete considerando cuánto lo empodere el Presidente y su relación con el Congreso.

«La cabecera está donde te sientas tú, y eso vale para los ministros del gabinete político, tú defines quién conduce, quién es el más cercano al Presidente y quién ejerce el rol de la relación con los partidos. De hecho, cuando uno está en el Congreso olfatea inmediatamente quién decide, y uno va a conversar con ese que decide y no con el que formalmente está en el lugar específico», complementa Auth.

En opinión de Paya, hay otras dos razones para que Boric considere este asunto. La primera es que «cuesta mucho que a los ministros del Interior originales les vaya bien, sobre todo en coaliciones que están en flujo, sumergidas en una dinámica poco estabilizada como la que vivimos hoy».

La segunda es «porque no sería raro» que el próximo gabinete se defina pensando en la relación que debe establecer el gobierno con la Convención Constitucional y, por tanto, tenga septiembre, cuando se realice el plebiscito de salida, como fecha de caducidad.

Asevera Paya que más bien el nuevo gobierno «se anotaría un poroto ante la opinión pública» si le dedica el Ministerio del Interior a resolver un problema de la ciudadanía y no un problema político. «No hablemos de la Araucanía. Este fin de semana hubo 10 muertos a bala. Entonces, le vamos a dedicar ni más ni menos que el nombramiento del ministro del Interior a hacerse cargo de uno de los problemas en los que al menos retóricamente se expresó con mucha elocuencia Boric cuando era candidato», dice Paya sin aludir necesariamente a Gajardo.

Es por ello que Auth insiste en que el tema de la seguridad es una de las prioridades de los chilenos. «Es cierto, Gabriel Boric ha puesto en el narcotráfico, en el control de armas, un énfasis muy relevante y por lo tanto podría poner a una especie de zar, de misionero, para emprender esa tarea», desplazando el eje de conducción política entre la vocería y la Segpres.

El Líbero consultó vía WhatsApp al propio penalista sobre su posible nombramiento. Leyó los mensajes, pero no dio respuesta alguna.

Pese a su silencio, llama la atención otro guiño que dejaría ver el deseo del exfiscal por formar parte del gabinete de Boric, realizado incluso desde antes de que el abanderado de Apruebo Dignidad ganara la presidencia. Se trató de un mensaje que publicó en su cuenta en Twitter el pasado 14 de diciembre, cuando acompañó al entonces candidato presidencial de Apruebo Dignidad al debate Anatel.

«Gabriel Boric es de Punta Arenas. Izkia Siches es de Arica. Faltaba alguien de Curicó», escribió, siendo él originario de esta última ciudad.

«El candidato a ministro de Justicia, claro. Vendido!!!» y «Bien representada estaría la cartera de justicia. Hizo muy bien su pega como fiscal en el Caso Penta» fueron algunas de las respuesta que le dieron los usuarios de la red social a la publicación.

Más credibilidad

En todo caso, la incorporación del abogado significaría la entrada de una figura conocida que cuenta con su propio capital político y con credibilidad. Según el académico de la Universidad Central y analista político, Marco Moreno, Gajardo aparece como un nombre interesante que tiene ventajas y desventajas.

Entre sus aspectos positivos se encuentra su conocimiento de la dimensión jurídica, que podría aportar a la seguridad del Estado. Sin embargo, explica: «Los problemas de orden público tienen también una visión política y ahí quizás va a necesitar un subsecretario que lo complemente».

El analista asegura que la definición de Gajardo en Interior, como una carta independiente, «descomprimiría la presión política sobre la militancia que podría tener el ministro». Esto, debido a que existe gran incertidumbre sobre si el elegido sería del pacto Apruebo Dignidad, del Partido Socialista o de otra tolda política.

En criterio de Moreno, con el hipotético nombramiento de Gajardo se cumpliría «con el requisito de que fuese una persona joven e independiente, lo que también podría ayudarle a Boric con ese requisito que se autoimpuso».

Desde el entorno frenteamplista, el sociólogo y exprecandidato presidencial, Alberto Mayol, sostiene que el de Ministro de Interior es un cargo de confianza del gabinete político, por lo que el exfiscal no calza con ese perfil. «Gajardo se sumó hace poco, es un tremendo jugador de primerísima división, pero no tengo claridad de que exista esa confianza política», opina.

Mayol fue enfático: «Lo lógico es que tiene que ser Jackson, me parece de una obviedad enorme. Ellos han sido dupla y tiene poco sentido que no sigan siendo dupla. Si no es el Ministro del Interior sería más bien una señal equívoca, porque ahí se juega la confianza en el proyecto frenteamplista».

El historial de la relación entre Gajardo y el Frente Amplio

Ahora bien, si se revisa su historial de acercamientos con el Frente Amplio, no sería descabellado que el exfiscal se perfile como el posible próximo Ministro de Interior. De hecho, su nombre se barajó entre las opciones presidenciales del Frente Amplio hace un año. La nómina incluía a Beatriz Sánchez, el senador Juan Ignacio Latorre, el constitucionalista Fernando Atria, la expresidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, y la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, todos ellos junto al exfiscal.

Una vez zanjado el nombre de Gabriel Boric como abanderado, Gajardo le entregó su respaldo público, cuando protagonizó la ya referida franja electoral.

Al publicarla en las redes de Revolución Democrática, el partido escribió: «La incorporación de Carlos Gajardo es la mejor garantía de que en nuestro gobierno no se le dará tregua a la corrupción. El 19 de diciembre no votarán sólo los poderosos, votará la gente».

Su nombre ha estado relacionado a otras figuras del Frente Amplio en el pasado, el año pasado Gajardo tuvo a su cargo la defensa al también abogado y Constituyente, Fernando Atria (FA), a quien representó ante la impugnación a su candidatura por parte del líder Republicano y luego contrincante de Boric en las presidenciales, José Antonio Kast.

En enero de 2018, siendo fiscal, fue cuestionado por haberse reunido con el entonces diputado Renato Garín, antes de que el ahora constituyente abandonara las filas de Revolución Democrática. De acuerdo con información dada a conocer por La Tercera, la cita habría sido para conversar sobre el incremento de las penas en delitos de cohecho o la posibilidad de darle un tratamiento judicial diferente en términos punitivos dependiendo de la persona que esté siendo procesada.

Antes, en marzo de 2016 Gajardo se reunió con quienes ahora forman parte del círculo más cercano de Boric: Giorgio Jackson y Camila Vallejo, cuando Gajardo llevaba a cabo en ese momento una investigación por lucro en contra de 11 universidades.

¿Y el resto del gabinete?

La especulación sobre los nombres que finalmente integrarán el gabinete sigue en aumento. Los medios de comunicación intentan dilucidar a quiénes fichará Boric según su cercanía y por las reuniones que ha organizado desde su centro de operaciones.

Entre los más repetidos están Camila Vallejo e Izkia Siches, quienes integrarían el comité político. Según un reportaje sobre «La Moneda chica», publicado por El Mercurio este domingo, la expresidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, y el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, asistieron a la sede y suenan como ministros en Trabajo y Defensa, respectivamente.

Además, los timoneles de Apruebo Dignidad le entregaron al presidente electo carpetas con sugerencias de nombres de sus partidos. Según La Tercera, desde Revolución Democrática apuestan por el diputado Miguel Crispi en Segpres, las economistas Paula Poblete y Claudia Sanhueza en Desarrollo Social y Trabajo, respectivamente.

Desde Comunes proponen el nombre de la académica Rosario Olivares para Educación, la abogada Javiera Toro para Justicia y Desarrollo Social y la exlíder de Ukamau Doris González para Vivienda. Y desde el PC también barajan a la exsubsecretaria de Previsión Social, Jeannette Jara y el economista Fernando Carmona.

 

 

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