Si en la papeleta del plebiscito de salida del 4 de septiembre existiera una tercera vía con respecto a la propuesta de un nuevo texto constitucional, 41% estaría por esa opción, frente al 27% que rechazaría y el 25% que votaría apruebo, de acuerdo con la edición de esta semana de la encuesta Plaza Pública de Cadem.

Pero aunque la opción del “plan B” ha logrado instalarse en el debate; en opinión del exdiputado y experto electoral Pepe Auth no existe “la más mínima posibilidad” de que el proceso que se abrió el 15 de noviembre de 2019, con el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, sea alterado en medio de su realización.

En una nueva edición del Podcast Electoral de El Líbero, Auth plantea que “hubo una reforma que permitió un proceso, que definió los contornos de ese proceso, sus características y ese proceso tiene que terminar”. Y agrega: “Si me preguntan a mí si ¿queda la más remota opción de que haya dos tercios para hacer alguna modificación al proceso antes del 4 de septiembre? Ninguna”.

Auth: “El acuerdo es inmediatamente después del 4 de septiembre”

La brecha entre el apruebo y el rechazo continúa ampliándose, según Cadem. Los datos de la medición, hecha entre el 4 y el 6 de mayo de 2022, dan cuenta de que 48% (+2pts) de los electores se inclina por la opción del rechazo en el plebiscito de salida, frente al 35% (-1pto) que asegura que aprobará el nuevo texto. Además, 17% (-1pto) no sabe o no responde.

En este escenario y aunque admite la dificultad de cambiar las condiciones del plebiscito del 4 de septiembre, Auth reconoce: “Yo no soy ciego, se está conversando y están conversando los distintos actores, pero la idea de un acuerdo es inmediatamente después del 4 de septiembre. Obviamente que va a haber, así como hubo el acuerdo del 15 de noviembre, te aseguro que va a haber el acuerdo de un día equis de septiembre que va a determinar cómo culminamos el proceso en la eventualidad de que se confirme lo que dicen hoy las encuestas”.

Y esto porque, de acuerdo con el experto electoral, “se apruebe o se rechace el proceso constituyente, en la práctica, continúa”.

El analista político Darío Paya coincide en que “no hay espacio para ese acuerdo” en la previa al plebiscito. “No veo cómo sectores de izquierda que tendrían que participar podrían enfrentarse a la descalificación, a las acusaciones de traición y todo lo demás que vendría desde la extrema izquierda”, afirma.

El texto de los «eruditos»

Otro asunto sobre el que Auth llama la atención son las alternativas que prefiere la ciudadanía sobre quiénes son las personas que deberían dar continuidad al proceso constituyente. 

“Lo interesante es que cuando se hacían encuestas de esto al principio la alternativa era elegir una nueva convención. Ahora, la alternativa que va encontrando cada vez más acogida es la que probablemente respaldaría la madre de Boric, que es ‘juntemos un grupo plural de expertos para que le proponga un texto al país’”, señala Auth en alusión a la entrevista concedida por María Soledad Font a la Revista Ya, de El Mercurio, en la que la madre del Presidente dice que se “preocupó” cuando se dio cuenta de que quienes redactan el borrador de propuesta constitucional no eran todos “eruditos”.

Respecto a un eventual escenario post rechazo, los resultados de Cadem muestran que 29% prefiere una comisión de expertos y expresidentes para mejorar el texto, 24% optaría por llamar a una nueva elección de la Convención Constituyente, 22% apoya la idea de que el Congreso proponga una nueva Constitución y se plebiscite, mientras un 19% seguiría con la actual.

“Las encuestas dicen que más del 70% quiere que el proceso continúe y termine en una nueva constitución. La mayoría de los actores políticos ya han salido por lo demás a confirmar esa tesis: la tesis de que la constitución actual ya se dio por terminada con el plebiscito del 25 de octubre de 2020 y por lo tanto el 5 de septiembre lo que hay que hacer es inmediatamente delinear el término del proceso constituyente”, dice Auth. 

¿Un apruebo estrecho?

Aunque la opción del rechazo ya lleva seis semanas consecutivas superando al apruebo, Auth destaca que la elección sigue abierta porque “faltan 17 domingos y, aunque la ventaja es relevante, resta todavía el instrumento que es el texto final. Faltan todavía los actores del rechazo y del apruebo que, a mi juicio, serán decisivos”.

Además, indica que resta saber qué estará en juego: “Si la campaña del apruebo lograra que la gente pensara que la disyuntiva es entre este texto y la constitución hecha por cuatro generales va a ganar el apruebo. Si, en cambio, los opositores a la convención logran instalar que se trata de elegir entre este texto específico, polarizante, y un nuevo texto que los incluya a todos; en ese caso va a ganar el rechazo”. 

Auth sostiene que si llegase a ganar el apruebo en un escenario estrecho entre ese hito y la puesta en práctica del texto “hay mucho tiempo, mucho debate, y probablemente tiempo en que alguna de esas cosas, de esos mandatos, sean incluso modificados, porque es obvio que la constitución es reformable, es auto-reformable”.

Para Darío Paya, en todo caso, no es necesario que exista un acuerdo previo que introduzca una “tercera vía” en el plebiscito de salida.

“La sola discusión de este tema y la conclusión en todas partes es más o menos la misma. No es dramático para los que quieren a todo evento cambiar lo que hay. Si gana el rechazo van a haber opciones y la sola discusión del tema va produciendo en la práctica el efecto político de ese acuerdo. No se va a producir, y no creo que sea tan necesario”, opina Paya.

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