Parlamentarios de Chile Vamos y voces del mundo político han llamado al Gobierno a apurar el anuncio de extensión del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) hasta fin de año, como una estrategia para frenar el apoyo al cuarto retiro de los fondos de pensiones, cuyo debate iniciará el 11 de agosto en la Cámara de Diputados. Por lo mismo, desde el gobierno están buscando un mecanismo que permita extender las ayudas para evitar que el Congreso apruebe un nuevo retiro de las AFP.

Este fue el tema que abordó la periodista Pilar Molina -durante el programa «Mirada Líbero en Agricultura»– con el Ministro del Trabajo, Patricio Melero, quien planteó que «hay que hacerse cargo del mejoramiento de la pandemia y del contexto económico y social del país (…) el IFE fue pensado como un beneficio transitorio, cuando el país estaba confinado. Hoy la situación es distinta, por lo que la ayuda del Estado tiene que analizar esta nueva realidad».

Además, agregó que «no vamos a dejar a los chilenos solos, los vamos a seguir acompañando en la forma en que el virus siga evolucionando (…). Esto va de la mano de la evolución de la pandemia. A menos pandemia, los subsidios se redirigen más hacia el empleo». Y aseguró que «no es conveniente plantear la prolongación del IFE como moneda de cambio a un cuarto retiro, las cosas hay que evaluarlas en su propio mérito».

«Lo que hay que hacer es seguir ayudando, pero en la búsqueda de ir transitando a que la gente vuelva a trabajar y que tenga un ingreso familiar que le permita subsistir. Habrá un sector al que hay que seguir ayudando, pero no podemos hacer como que todos los avances que se han registrado no hubieran pasado. Chile está mejor parado, el parlamento tiene que considerar eso», sostiene.

Sobre las dificultades para contratar personal y mano de obra en algunos rubros específicos de la economía, el ministro explicó que la gente «sigue con temor al virus y a salir. Y después hay otros porcentaje, especialmente de mujeres, que todavía no encuentran con quien dejar a sus hijos. Entonces, la mayor movilidad debiera permitir un flujo de apertura de colegios y guarderías, lo que debiera impactar positivamente en la colocación del empleo femenino». Eso sí,  reconoció que «los bonos y las ayudas han generado un temor infundado de pensar que si las personas se emplean van a perder el IFE y otras ayudas, cuando los subsidios del Estado son perfectamente compatibles entre sí, no se pierde un subsidio por acceder a trabajo».

En específico sobre el cuarto retiro, Melero dijo que «si se consolida, serían 5 millones 624 mil los afiliados que quedarían sin saldo, lo que representa la mitad del total de los afiliados del sistema. Las pensiones caerían 32,5% en promedio y los afiliados necesitarían cotizar casi 7 años adicionales para lograr volver al nivel original del saldo previo a los retiros».

Agregó que «los candidatos presidenciales tienen que evaluar el impacto fiscal de seguir a un ritmo de gasto de 3 mil millones de dólares. Van quedando US4 mil 200 millones en fondos soberanos. El país se ha endeudado en forma importante».

Por último, sobre la reforma previsional, el ministro dijo que «el Senado ha ido en contrasentido a los chilenos que quieren ver sus esfuerzos previsionales reflejados en su cuenta propia. Nosotros no vamos a renunciar. Nuestro objetivo es mejorar las pensiones de un sector muy amplio de la clase media».

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