Publicado el 06 de julio, 2020

Ministro Moreno y reactivación económica: “No solo incluye un plan de obras estatales sino que facilita la inversión y la actividad del sector privado”

Autor:

Bastián Garcés

El ministro de Obras Públicas plantea que la recuperación económica post coronavirus va a “estar marcada en su primera etapa por la inversión del Estado, por lo tanto, parte de esta recuperación incluirá un plan de obras públicas de gran magnitud”. Respecto a la sequía que vive el país y el respiro causado por el segundo junio más lluvioso en 15 años, el secretario de Estado señala que “son muy bienvenidas las lluvias de junio pero por supuesto que no cambian la situación de tener un año seco”.

Autor:

Bastián Garcés

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“Lo importante es que, para poder hacer un programa de inversión en obras públicas, lo que se requiere es tener proyectos que se puedan ejecutar ahora”, asegura el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, respecto al plan para reactivar la economía de los efectos que ha causado la crisis del Covid-19. En conversación con El Líbero, el jefe de la cartera aborda el enfoque “verde” que tendrá el Estado para reimpulsar la actividad económica. “Específicamente el acuerdo dice que se va a privilegiar a aquellas cosas que mejoren nuestra relación hídrica”, afirma Moreno.

Las declaraciones que realiza el jefe del MOP se realizan luego de las lluvias de junio que permitieron dar un respiro a la sequía que se vive en el país desde 2009. De hecho las precipitaciones del mes pasado significaron que junio de este año fuera el más lluvioso dentro de los últimos 15 años. Al respecto, el secretario de Estado sostiene que si bien la sequía continua, “hoy día tenemos el 50% de la cantidad que tenemos en un año normal en la cordillera de la zona central, eso es una importante ayuda, hemos recuperado algo de la nieve necesaria y eso es una gran reserva”.

-A fines de la semana pasada, la Cámara Chilena de la Construcción le entregó al gobierno un plan para la reactivación económica, ¿cómo evalúa el paquete que contempla una inversión de US$22.600 millones en un plazo de tres años?

-Es un aporte muy importante que estemos pensando en esto. La recuperación va a estar marcada en su primera etapa por la inversión del Estado, el sector privado se puede demorar un poco más, por lo tanto, parte de esta recuperación va a incluir un plan de obras públicas de gran magnitud, y no me refiero solo al MOP, sino que también a Transportes, Vivienda y Agricultura, que van a realizar proyectos que ayudarán a generar actividad, a iniciar esta economía que está tan alicaída después de todo lo que hemos vivido, y que van a generar una importante demanda de trabajo que luego va a ser complementada por la inversión y la actividad privada. Lo importante es que, para poder hacer un programa de inversión en obras públicas, lo que se requiere es tener proyectos que se puedan ejecutar ahora, eso requiere tener diseños, ingeniería, aprobaciones medioambientales, todas las aprobaciones regulatorias, de la evaluación social. El Estado tiene una gran cantidad de regulaciones que hay que cumplir, por lo tanto, lo que hemos hecho durante este tiempo es ir superando las etapas de cada proyecto para que cuando la salud lo permita, podamos tener un paquete de proyectos suficientemente grande para lo que se requiere.

-¿Cuál es el foco de esta inversión?

-Serán privilegiados aquellos proyectos que tengan un mayor impacto sobre la actividad y, particularmente, sobre el empleo, tanto directo como indirecto, y por lo tanto, estamos evaluando para cada proyecto y actividad el impacto que tengan en el empleo. Otro punto que está contenido con el acuerdo entre la oposición y el gobierno, es el aporte medioambiental de los proyectos, por lo tanto, todos aquellos proyectos que tengan un aporte en materia de medioambiente y mejorar nuestra capacidad hídrica van a ser privilegiados. Específicamente el acuerdo dice que se va a privilegiar a aquellas cosas que mejoren nuestra relación hídrica. El último criterio que estamos utilizando es que este no es un problema de Santiago, sino que va de Arica a Punta Arenas, el coronavirus ha producido problemas en todos lados y por lo tanto hay que tener obras para todo Chile.

Todos aquellos proyectos que tengan un aporte en materia de medioambiente y mejorar nuestra capacidad hídrica van a ser privilegiados”.

-¿Cómo debe ser la coordinación pública-privada para reactivar la economía?

-La coordinación público-privada es muy relevante porque en el propio acuerdo se incluyen otros elementos. No es solamente este plan de obras estatales -ya sea financiada por el Estado o a través de concesiones-, sino que al mismo tiempo facilita la inversión y la actividad del sector privado, para eso hay un trabajo muy importante del ministerio de Economía, particularmente en la oficina GPS, que está trabajando con todos los proyectos importantes que tiene el sector privado de manera tal de facilitarles y acelerar los proceso para que puedan estar en condiciones de poder ejecutarse. Se incluye en ese acuerdo un subsidio al empleo, que habrá que diseñar y que lo está trabajando Hacienda, hay una serie de regulaciones en las que ha estado trabajando el ministerio de Economía y que son pequeñas o grandes trabas a la actividad que se pueden mejorar y que también es algo que se está viendo, de qué manera facilitar lo que quieran desarrollar las distintas empresas privadas.

-Usted señaló que “todos los países del mundo están preparando un plan de infraestructura muy importante, porque es la única manera de sacar adelante, en la primera etapa, a la economía para que se recupere”…

-Estados Unidos anunció un plan muy importante, Inglaterra acaba de anunciar hace unos pocos días el suyo, esto va a suceder en muchas partes del mundo, insisto en que es muy fácil decir que uno lo va a hacer pero es mucho más difícil ejecutarlo porque para eso hay que tener proyectos de verdad que cumplan con todos los requisitos.

Es muy fácil decir que uno lo va a hacer pero es mucho más difícil ejecutarlo porque para eso hay que tener proyectos de verdad que cumplan con todos los requisitos”.

-El plan de reactivación económica del gobierno propone un énfasis en inversiones “verdes” y mitigación de cambio climático , ¿cómo será la coordinación con el Ministerio de Medio Ambiente?

-El ministerio de Medio Ambiente tiene una tarea muy importante porque todos los proyectos importantes pasan por organismos que depende de ese ministerio, además ellos están haciendo un trabajo sumamente interesante de trabajo con respecto a lo que son las regulaciones y de ajustarlas para que lo que hagamos realmente sea una cosa que beneficie al medioambiente, por eso nosotros en cada uno de los proyectos estamos mirando además del impacto económico y al empleo, cuáles son los beneficios que puede tener respecto del medioambiente.

-El gobierno se puso como meta adelantar la entrega de hospitales para aumentar la capacidad de la red y enfrentar de mejor manera la pandemia, ¿cómo ha sido la evaluación de este objetivo?

-Nosotros construimos muchos hospitales para el ministerio de Salud, en particular entregamos en forma adelantada el Hospital Félix Bulnes, que es el hospital más importante de la zona norponiente y que cambia la condición que había en ese lugar. Estamos construyendo otros hospitales de enorme magnitud como el Hospital Salvador, estamos licitando nuevos hospitales, tres en la zona del Maule, en Valdivia. Hay varios hospitales que ya están operando como concesiones, así que en esta situación todos aquellos que están cerca de ser entregados, como el Félix Bulnes, están a disposición de Salud.

“Son muy bienvenidas las lluvias de junio, pero no cambian la situación de tener un año seco”

-Si bien junio de 2020 fue el segundo junio más lluvioso de los últimos 15 años, en lo que respecta al acumulado anual de agua caída las cifras no son tan positivas y posicionan a 2020 como el segundo año más seco en 20 años, ¿cómo analiza estas cifras?

-Lo primero que tenemos que considerar es que Chile lleva mucho años de sequía, nunca antes habíamos tenido más de cuatro años seguidos y ahora llevamos once, además de eso 2019 y principios de 2020 fue el año más seco en la historia desde que hay registros, por lo tanto tenemos un estrés hídrico muy importante, con caída de los embalses, poca nieve en la cordillera. Hasta mayo teníamos una situación complejísima, los cauces de los ríos tenían un 30% menos de agua que en 2019, el cual había sido el más seco. Son muy bienvenidas las lluvias de junio, pero por supuesto no cambian la situación de tener un año seco, de que tenemos una seguidilla de años con una sequía permanente y, por otro lado, tampoco cambian el proceso de cambio climático muy acelerado que tenemos en toda la zona centro norte y centro sur de Chile. Todos los pronósticos son que se va a mantener en los próximos años por lo tanto tenemos que enfrentar la emergencia y, al mismo tiempo, tomar las medidas de largo plazo.

-Diversos expertos han pronosticado una primavera seca, ¿cómo se está preparando el ministerio y la infraestructura hídrica para la temporada estival?

-Efectivamente el pronóstico es que va a ser mejor que 2019 pero lejos de un año normal, por lo tanto, nos preparamos para un escenario incluso más malo que ese. Primero en materia de la emergencia que es la temporada 2020-2021, en lo que es el agua de las ciudades, trabajando con las sanitarias correspondientes en cada una de las ciudades. En todas las otras sequías grandes que ha tenido Chile se ha realizado racionamiento de agua y luz, nosotros hemos pasado la peor sequía que ha tenido Chile sin racionamiento de agua ni luz, gracias al trabajo que se ha venido realizando y estamos trabajando para que suceda lo mismo en la temporada 20-21 a pesar de las condiciones adversas. En el caso del agua potable rural, hemos estado encima de lo que ha significado esto, particularmente en la zona interior de Valparaíso y la parte del Maule. Lo que hemos hecho son decretos de escasez en más de 100 comunas de Chile, lo que ha permitido que en los principales ríos que tienen muy poca agua se haya logrado realizar acuerdos entre los distintos regantes y usuarios para repartir esta agua que es muy escasa.

En todas las otras sequías grandes que ha tenido Chile se ha realizado racionamiento de agua y luz, nosotros hemos pasado la peor sequía que ha tenido Chile sin racionamiento de agua ni luz, gracias al trabajo que se ha venido realizando “.

-Usted mencionaba la agricultura, ¿cuál es la situación de los embalses de riego?

-La situación es que los embalses de riego tienen un tercio menos de lo que tenían el año pasado, el cual ya era un nivel bajo así es que los embalses de riego están afectados, pero hoy día tenemos el 50% de la cantidad que tenemos en un año normal en la cordillera de la zona central, eso es una importante ayuda, hemos recuperado algo de la nieve necesaria y eso es una gran reserva. Eso va a ayudar a los embalses y ríos, en algunas zonas como el Maule y Coquimbo, que son los extremos de la zona central, que han tenido una pluviometría que ha sido muy importante en el último tiempo y ya está alcanzando un año normal.

-Usted ha calificado la sequía no como una emergencia sino como un cambio de época, en ese sentido ¿cómo será el debate que se dará entre utilizar el agua para consumo humano versus otras actividades, como la agricultura?

-Esto no es solo una emergencia, sino que un cambio de largo plazo que hay que enfrentar donde las soluciones de largo plazo son distintas a las de corto plazo. En el largo plazo tenemos que tener las obras necesarias para otro nivel de agua, hay que buscar otras fuentes de aguas, almacenar el agua que tenemos, cuidarla de otra manera, tener un uso mucho más cuidadoso porque el agua tiene otro valor y es mucho más escasa, hay que reutilizar la que hemos usado en las ciudades, que tenemos la ventaja en Chile de que la mayor parte de las ciudades tienen tratamiento de aguas servidas y, por lo tanto, se pueden reutilizar, todavía hay una parte que va al mar, así que esa agua se puede reutilizar. Debemos tener un mejor trabajo con los acuíferos subterráneos, tenemos que filtrar el agua, hay todo el tema de la desalación para la zona norte.

-¿Cómo están trabajando para enfrenar esta situación?

-Hay obras muy importantes, estamos trabajando en el plan de obras, hay una Mesa Nacional del Agua, donde parte de su trabajo tiene que ver con el plan de infraestructura hídrica por cuenca. Sobre este punto, a veces la gente se confunde y dice que Chile tiene un montón de agua porque suman toda la lluvia que hay en el país, claro que tenemos mucho más agua que lo que establecen las normas internacionales y que hay en otros países, pero está distribuida de tal manera que hay exceso en algunas partes, como la zona austral, y otros lugares que tienen una pluviometría mucho más baja y que actualmente es mucho más baja que antes, la situación es que es muy difícil mover agua de una cuenca a otra, y hoy día no nos resulta posible, por lo tanto tenemos que mirar por cuenca, estamos haciendo los estudios por cada una porque hay muy poca información, se están haciendo los planes estratégicos para las 10 principales cuencas. Eso permite establecer los planes de obras en cada una, que es parte del trabajo de la Mesa Nacional del Agua que va a determinar qué tipo de obras y trabajos de gestión conjunta hay que hacer en las aguas subterráneas y superficiales, y los distintos uso que se le dará a cada cuenca.

Estamos trabajando en el plan de obras, hay una Mesa Nacional del Agua, donde parte de su trabajo tiene que ver con el plan de infraestructura hídrica por cuenca”.

También hay que utilizar todas las herramientas que tenemos. En su historia Chile había cerrado solamente seis acuíferos de los 354 que tenemos, este año probablemente va a haber unos 100, que son lugares donde ya no se pueden entregar más derechos, porque para eso está la norma, en eso lugares en donde no se está utilizando más de lo que entra, lo que corresponde es que no se pueden entregar más derechos en esos lugares. Hay también una nueva norma que tiene que ver con el uso y la fiscalización de aguas subterráneas. En Chile las aguas superficiales tienen un muy buen control a través de juntas de vigilancias, hay un sistema de que cuando hay escasez se disminuye proporcionalmente el agua para todos; hay marcos que dan esa proporcionalidad, pero en el agua subterránea eso no sucede, prácticamente no hay organizaciones de usuarios, hay que crear las comunidades de aguas subterráneas, denominadas Casub, hay que tener medición de lo que está entrando y saliendo de los acuíferos, la nueva norma y ley respecto a aguas subterráneas exige que todos los pozos tengan un caudalímetro, de tal manera que tenemos una nueva fiscalización satelital en base a no solo satélites sino que también drones, y fiscalización directa que ha permitido hacer mucho más eficiente el sistema de fiscalización. Somos un país tremendamente afectado por el cambio climático y eso no lo vamos a cambiar con lo que estamos haciendo, sino que tenemos que adaptarnos a ese cambio enorme y eso hay que hacerlo de acuerdo con las circunstancias de cada uno de los lugares de Chile porque cada uno de ellos tiene una solución distinta, no hay una bala de plata perfecta para cada lugar.

-¿Cuál es el estado de avance de la carretera hídrica?

-Las carreteras hídricas no son una propuesta del gobierno, son una propuesta privada. Chile tiene un sistema de iniciativas privadas, que es que cualquier persona o entidad puede presentar una iniciativa privada, que es un proyecto que luego es recibido y si se considera que es de interés, inicia un proceso de estudios más profundos y si de esos estudios resulta que es de algo de interés social para el país y que tiene una rentabilidad social importante termina haciéndose una licitación para realizar esas obras y quien lo haya propuesto tiene una ventaja en la licitación y recibe un beneficio por la idea que ha propuesto. Actualmente tenemos dos proyectos de carreteras hídricas, uno que va por la cordillera, que es un canal que va por la falda de la cordillera y que toma el agua desde el nacimiento de los ríos en el sur y la va conduciendo básicamente por gravedad hacia la zona norte, y la segunda que toma el agua de la desembocadura de los ríos, la pone en tubos submarinos y lleva el agua a la zona central a través de bombeo.

Debemos tener un mejor trabajo con los acuíferos subterráneos, tenemos que filtrar el agua, hay todo el tema de la desalación para la zona norte”.

-Las intensas lluvias provocaron el colapso de algunos canales e inundaciones en diferentes sectores del país, ¿cómo enfrenta el MOP estos problemas?

-El MOP tiene un programa que denominamos Plan Invierno, que se realiza todos los años, aproximadamente por US$100 millones al año, que tiene que ver con, primero, obras que se realizan todos los años, relacionadas con el cambio climático, que son las de control aluvional en las distintas quebradas donde se producen y que son producto de esta nueva condición de lluvia. La segunda parte de este plan invierno es la limpieza y revisión permanente de la infraestructura y canales de regadío, nuestras ciudades tienen canales de regadío que cuando llueve va a dar a estos canales, además de los recolectores de aguas lluvias, que tienen un caudal mucho más grande. Y la situación se ve complicada porque la gente que vive alrededor de estos canales, desgraciadamente, hace mal uso de ellos, bota basura, muebles, lo que escurre por el canal y cuando llegan a alguna bocatoma o puente se van quedando ahí, lo que produce una obstrucción y finalmente el desborde.

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