13 DE ABRIL 2024/ VALPARAISO Karol Cariola , Gaspar Rivas , Eric Aedo al asumir la presidencia de la camara de diputados y diputadas en el congreso nacional de Valparaiso. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI/ AGENCIAUNO

Un voto, y una serie de desaciertos y negociaciones de último minuto, le entregaron ayer la presidencia de la Cámara a la diputada comunista Karol Cariola, quien se sentará en la testera con el nuevo vicepresidente, Gaspar Rivas (PDG).

Si el hecho de que Cariola se hiciera con la presidencia ya era complejo, la llegada de Rivas a la vicepresidencia fue un conejo bajo el sombrero. Para algunos un precio que el oficialismo y el gobierno tuvieron que pagar para sostener la llegada del PC a la testera por primera vez.

La presión del PC

Hasta los últimos días, en el oficialismo y el Ejecutivo sabían que el panorama era complejo, y que estaban a pocos votos de perder el control de ambas cámaras, tras la debacle que sufrieron en el Senado hace algunas semanas. Así lo transparentó internamente varias veces el ministro de la Segpres, Álvaro Elizalde, en la previa de la votación de ayer.

En el sector reconocen que para evitar ese riesgo había una salida puesta sobre la mesa hace varias semanas. Pedirle al PC que declinara en su opción de presidir la mesa, buscar un nuevo acuerdo y evitar que la oposición les arrebatara la Cámara de Diputados.

Sin embargo, en la colectividad no había ánimo de retroceder. Menos luego del complejo momento que atraviesa la tienda como parte del gobierno. Y es que el partido se ha visto cuestionado por su defensa al régimen de Nicolás Maduro y por el llamado de algunos de sus liderazgos para retomar la protesta social.

El fin de semana, de hecho, el propio timonel de la colectividad, Lautaro Carmona, y en el marco del inicio del congreso ideológico del partido, acusó que “hoy enfrentamos una ofensiva en la que nos relacionan con el secuestro y vil asesinato de ese ex militar venezolano de apellido Ojeda». 

En este contexto, en los últimos días en el partido endurecieron su postura frente al tema de la mesa de la Cámara, y le habrían comunicado al gobierno que no estaban dispuestos a ser pasados a llevar: si se optaban por bajar al PC de la negociación, eso tendría consecuencias, habría sido el mensaje.

En el gobierno se tomó nota y se consolidó la idea de que aunque se perdiera la mesa de la Cámara, no había otra alternativa que jugársela por la carta que eligiera el Partido Comunista. En el Ejecutivo no estaban dispuestos a quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputados pero abrir un flanco interno con el PC.

La apuesta por Rivas

Con esa tarea a cuestas llegó el ministro Elizalde ayer al Congreso: con el nombre de Karol Cariola ya puesto sobre la mesa, el mandato ya no era generar un nuevo acuerdo ni buscar mayorías, sino ganar aunque fuera por un voto.

Las tratativas incluyeron varias negociaciones y conversaciones en los días anteriores, las que se intensificaron en las horas previas a votar. En estas participaron el ministro Elizalde, y los diputados Jaime Araya (PPD), Claudia Mix (Comunes) y Javiera Morales (Convergencia Social).

Si bien en los últimos días el PDG había rechazado la opción de una vicepresidencia y la presidencia del próximo año, la libertad de acción que se entregó a los diputados de la colectividad dejó dos opciones abiertas al oficialismo para negociar: los diputados Karen Medina y Gaspar Rivas.

En el equipo negociador advertían que Medina estaba menos proclive a tomar un camino por cuenta propia para apoyar al oficialismo, sin embargo, Rivas venía mostrando disposición en las conversaciones. Por eso en las últimas horas, y mientras se seguían contando votos, los esfuerzos se enfocaron en el parlamentario del PDG, que en el pasado fue diputado representando a RN.

En el Ejecutivo y parte importante del oficialismo había algunas dudas de entregarle la responsabilidad a Rivas, un diputado conocido por sus salidas de libreto, excentricidades -en el pasado se autproclamó como el sheriff del país y el ‘Bukele chileno’– y por posturas que algunos consideraban lejanas al gobierno. Quienes defendieron su posición aludieron a que era la única forma de ganar la mesa, y que el diputado había cumplido una buena labor en la comisión de Educación, lo que era una buena referencia para el rol que va a tener en la vicepresidencia.

«Voy a apoyar la lista del oficialismo y voy a participar en una primera vicepresidencia, que es lo que originalmente el oficialismo estaba ofreciéndole al PDG«, comunicó Rivas en la previa de la votación.

A esa altura el gobierno se conformaba en ganar con mayoría simple. Y así fue. Cariola y Joanna Pérez (Demócratas) se enfrentaron en una primera vuelta, sin embargo, ninguna alcanzó los 78 votos requeridos para salir electa. Con esto, el oficialismo sólo necesitaba repetir la votación, que finalmente fue lo que ocurrió. Cariola obtuvo 76 apoyos versus 75 de Pérez, quedándose con la presidencia de la Cámara por un voto y marcando un hito histórico para ese partido.

Mismo resultado obtuvo Rivas y el segundo vicepresidente, el DC Eric Aedo.

Recriminaciones en la oposición

Pese a que Rivas terminó desestabilizando la balanza en favor del oficialismo, en la oposición se abrió una serie de recriminaciones por la ausencia del diputado Republicano, Mauricio Ojeda.

El parlamentario no llegó a la votación debido a que se le habría atrasado el vuelo proveniente de Temuco por lo que no logró llegar al Congreso a tiempo. En un inicio el avión iba a salir desde Temuco a las 14.00 horas y se atrasó a las 15.30.

Sin embargo en Chile Vamos, su ausencia generó una serie de dudas, primero porque se le había advertido de la importancia de la votación, pero también porque en las horas claves Ojeda habría dejado de responder las llamadas de sus pares.

«Nunca imaginamos que fuese un voto del Partido Republicano el que permitiera la llegada del Partido Comunista a la presidencia de la Cámara», acusó el diputado de RN, Diego Shalper.

En la misma línea, el jefe de bancada de la UDI, Juan Antonio Coloma, sostuvo que «aquí nosotros hicimos el mayor de los esfuerzos, le quiero agradecer a todos los partidos de Chile Vamos, Demócratas, Amarillos, Social Cristiano, con quienes alcanzamos un acuerdo, pero la verdad es que hay que ser honestos, no esperamos que el voto que nos faltara fuera de un diputado del Partido Republicano».

Ojeda por su parte descartó su responsabilidad en el triunfo de Cariola, culpando el retraso de casi tres horas que habría tenido su vuelo, según explicó «por una cuestión coyuntural, accidental y también de seguridad. Los estándares y los protocolos de ninguna manera pueden estar a mi alcance, sino que dependen exclusivamente de los técnicos».

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1 Comment

  1. Lamentable. Es de esperar que les sirva de experiencia a quienes aspiran a ser gobierno dentro de dos años.

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