“Este es un libro que yo lamento haber escrito, que no debería haberse escrito, pero que tenía que escribirse”, con esas palabras el historiador y exministro de Cultura Mauricio Rojas comenzó la presentación de su nueva publicación: El Libro Negro del Comunismo Chileno, un texto que recorre los 100 años de historia de ese partido en el país.

Rojas resumió que los partidos comunistas en casi todas partes del mundo pertenecen a la historia; pero en Chile “hay un Partido Comunista que no ha cambiado prácticamente nada desde sus comienzos en lo esencial, que ha cobrado una presencia política extraordinariamente importante, que va a ser una pieza clave de un eventual gobierno de Gabriel Boric y del Frente Amplio, que está desarrollando una actividad, y la viene desarrollando en los últimos años, de intensa lucha con perfil insurreccional, de toma de poder. Con unas nuevas generaciones encabezadas por Daniel Jadue que se están planteando una lucha muy radical por cambiar Chile en sus fundamentos”.

El texto, de Ediciones El Líbero, cuenta la historia del Partido Comunista desde su fundación en 1922, que tiene su origen en el Partido Obrero Socialista y que se transforma bajo el impacto de la Revolución Rusa en la sección chilena de la Internacional Comunista. “Por lo tanto, no se forma como un partido autónomo, sino que es parte de lo que ellos mismos denominan ‘un partido mundial por la revolución’”.

Cada uno de los episodios que se recogen en el libro tienen sustento en más de 200 fuentes consultadas por el autor, que incluyen testimonios, memorias y documentos oficiales del partido.

“En Chile estamos frente a una coyuntura muy importante. Uno de los motivos para escribir el libro fue lógicamente que aquel que vote por la alternativa comunista, aunque sea bajo la capa y la sonrisa juvenil de Boric tiene que entender que está jugando con fuego. Tiene que entender que está dándole una posibilidad al PC de hacer algo que nunca han podido hacer en Chile: tomarse el poder”, aseguró Rojas desde su residencia en Suecia.

Además, el hilo rojo o hilo conductor del texto, explicó el autor, es la “complicidad del PC con las dictaduras amigas, que son las dictaduras comunistas, especialmente la Unión Soviética, que es el gran modelo que ejerce una atracción extraordinaria sobre el comunismo chileno… La complicidad con la dictadura soviética era profunda, no solamente era ser cómplices de crímenes terribles, como en esa época los crímenes de Stalin, sino que era una identificación muy profunda que definía los ideales y las intenciones del PC chileno”. Pero Rojas, así como alude a la Unión Soviética, también menciona la República Democrática Alemana, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte y Venezuela.

En este sentido, el analista político Max Colodro, quien acompañó la presentación del libro, recordó que en la década de los ochenta él mismo fue un entusiasta militante de las Juventudes Comunistas. Sin embargo, esa experiencia que -coincide con Rojas- tenía mucho de religión y mucho de “fanatismo político”, en su caso terminó precisamente por la incapacidad de la colectividad de condenar las violaciones a los derechos humanos cometidas por esos regímenes que idolatraban.

“Me tocó descubrir que los regímenes que yo justificaba y que defendía apasionadamente eran regímenes donde se violaban gravemente los DD.HH., donde ocurrían cosas tan terribles como las que hubo en el Chile de Pinochet o mucho más terribles. Fue descubrir que yo había sido parte de un proceso, de una historia, en la cual se justificaron grandes horrores, grandes barbaridades”, aseveró Colodro.

El Director del Magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos de la UAI enumeró que en su experiencia como militante comunista podía justificar hechos como la invasión a Hungría en el 56, la invasión soviética y del Pacto de Varsovia en el 68 a Checoslovaquia, la invasión a Afganistán, el golpe de Estado y la ley marcial en Polonia en contra del sindicato Solidaridad. “Es una de las razones por las cuales me parece inaceptable que los comunistas, y un sector de la izquierda, sigan teniendo ambigüedades frente a dictaduras que siguen violando los DD.HH,, que niegan la democracia. Hoy tengo la convicción, y lo reafirmo después de haber leído y visto los documentos que se exponen en el texto, de que los comunistas en el fondo nunca han creído en la democracia”, subrayó Colodro.

Rojas señaló que esto ocurre porque para los comunistas modelos como el de la Unión Soviética o la Revolución Cubana eran la muestra de lo que califican como la «democracia superior» o “democracia verdadera”.

El horizonte aspiracional de los comunistas

Explicó el autor que esos eran los términos utilizados para denominar la dictadura totalitaria soviética. “Una democracia ‘superior’ frente a la cual la democracia que tenemos hoy en Chile, o que hemos tenido, era definida como una democracia burguesa destinada a ser superada, esto a través de un régimen de partido único que violaba las libertades más esenciales. Por lo tanto, el PC en sus 100 años siempre se ha identificado con estas dictaduras, han sido sus ideales, ese es el horizonte de aspiración de los comunistas chilenos”.

Rojas planteó que hay lo que algunos califican como “esquizofrenia” del PC, que “parece creer en dos cosas distintas e incompatibles. No se puede creer en el pluripartidismo y en las libertades democráticas y a la vez decir que Cuba representa una democracia superior o durante 80 años decir que la Unión Soviética representaba la ‘verdadera democracia’”.

Pero el historiador difiere: “Creo que el partido nunca ha tenido su alma dividida. Creo que tienen muy claro lo que quieren: quieren un régimen comunista y su ideal es, y sigue siendo, un régimen unipartidista donde las libertades democráticas desaparecen. Por algo llaman democracia verdadera o superior a la cubana, por algo se entusiasmaron tanto con Venezuela”.

Además releva la figura del alcalde de Recoleta Daniel Jadue a quién califica como el actual “líder del PC”. “Hoy este partido muy confrontativo, insurreccional, está liderado por Jadue”, concluyó.

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1 comentario

  1. Excelente aporte! Imperdible, sobre todo cuando vemos que los comunistas y sus ideas son las que hoy dominan la discusión en la Convención Constitucional, que está redactando una Constitución de que debería regir el destino de Chile al menos los próximos 40 años. Y ellos han sido claros en decir que con ella pretenden refundar Chile con sus ideas totalitarias. Esto ya se ha visto es las propuestas que buscan acallar todo lo que venga del sector minoritario de la Convención.

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