La tensión sigue en el Consejo Constitucional a medida que avanza el trabajo de los consejeros. Esta semana, se han aprobado normas relativas a los capítulos III de Representación política y participación, y IV de Gobierno y administración regional y local.
Una de las polémicas que se ha abierto respecto al proceso tiene relación con el artículo 91 del reglamento del Consejo Constitucional, el cual establece que una vez finalizado el proceso, antes del plebiscito, el órgano debe votar el texto final. Si no se aprueba, podría no haber un texto que plebiscitar.
Este tema fue uno de los que se abordó en una nueva edición del Podcast Constitucional que conduce la ex convencional y académica de la USS, Marcela Cubillos, junto a Gonzalo Arenas, exdiputado, abogado y Doctor en Historia, y Luis Silva, consejero constitucional del Partido Republicano.
Luis Silva: «Es delirante que le quitemos la posibilidad a la ciudadanía de pronunciarse»
Sobre «dejar caer el texto» y que no haya referéndum, Silva fue enfático y señaló que “es completamente delirante, aunque sea una posibilidad teórica, pensar que quienes tenemos la mayoría y hemos estado trabajando arduamente por una Constitución que se pueda aprobar, le quitemos la posibilidad a la ciudadanía de pronunciarse diciendo que no hay constitución”.
En esto coincidió Cubillos, exconvencional, quien aseguró que “hay que ir desdramatizando toda esta histeria con la que se ha tratado este proceso. Si al final va a ser siempre la gente la que resuelva”.
En esta línea, apuntó a una de las ideas que ha surgido desde la izquierda, que es someter a plebiscito el texto de los expertos, en el caso de que el trabajo del Consejo Constitucional no llegue a buen puerto, pero que no ha tenido el respaldo de la ciudadanía, reflejado en las encuestas.
La exministra afirmó que “en este proceso siempre ha ido ganando el rechazo. ¿En qué minuto los expertos creyeron o inventaron que su texto tiene adhesión mayoritaria si nunca la ha tenido? El texto de los expertos, que algunos lo ponen como un mantra, no tiene adhesión ciudadana, por lo tanto someter a plebiscito ese texto… la gente no está en esa parada y no ha estado nunca en esa parada”.
Cubillos: «Chile se está jugando mucho menos en este proceso»
De igual manera, Cubillos indicó que en este caso, “el drama es muy distinto del que había en la Convención Constitucional. Y lo digo con propiedad. Ahí no solamente la diferencia son los votos desde la ducha, las normas refundacionales, la igualdad ante la ley, la separación de poderes, sino que había una cosa bien especial, que es que era irreformable la Constitución de la Convención. En cambio, aquí se están manteniendo los quórums de la Comisión Experta, por lo tanto, es una Constitución que si se aprueba tampoco hay drama para el que no le gusta, es perfectamente reformable con las mayorías. O sea, Chile se está jugando mucho menos en este proceso y quizás esa falta de drama es la que también genera desafección”.
Asimismo, el consejero Silva planteó que el gran desafío que surge desde ahora es cómo se van integrando los actores externos, por ejemplo, las directivas de los partidos políticos. «Veo que pueden ofrecer un apoyo virtuoso al proceso, aunque siempre hay riesgos»
Y agregó: «Otra gran interrogante es la relación entre el Consejo y la Comisión Experta en esta etapa que viene, porque es obvio que no se puede replicar el esquema de trabajo que tuvieron cuando nosotros no existíamos. Ahora no podrán trabajar ignorando que estamos aquí, y eso es bien importante para aprovechar la oportunidad de seguir puliendo este texto”.
En opinión de Gonzalo Arenas, «el desafío para Republicanos es tratar de que Chile Vamos y Amarillos, que es un actor político importante, sientan esta Constitución como propia».

Muy bien. Más que amarillos, verdes, o naranjas, lo importante es que el soberano, la gente, le haga sentido y lógica el texto propuesto, saber difundirlo . Logrado eso, habemus cpr
Tenemos que valorar el gran esfuerzo de Republicanos para sacar adelante un texto con visión de futuro que conserva lo bueno del actual y propone modificaciones en aquello que ha fallado o ha quedado obsoleto.
No pensemos que será una panacea, no todos quedaremos felices, lo que indica que a todos se nos ha escuchado.
Por eso convanzamonos si queremos participar en un futuro mejor para Chile, tenemos que estar A favor en diciembre.