Fue una semana intensa: junto con el arribo del nuevo gobierno, la Convención avanza hacia el proyecto de una nueva Constitución, sin embargo, no exenta de polémica. Se comienza a dar forma a un texto que genera críticas ya sea por su contenido o por su forma. De hecho, muchos artículos se están rechazando en los plenos para que sean vueltos a revisar -y mejorar- en sus respectivas comisiones.

La convencional Marcela Cubillos junto al constitucionalista Germán Concha y el director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda, analizan los últimos hechos en un nuevo capítulo del Podcast Constituyente.

“Aquí se cae un mito cuando nos dijeron que hacíamos una campaña del terror”, asevera Marcela Cubillos. La convencional ejemplifica: “Cuando dijimos que no se quería el derechos preferente de los padres a elegir, a educar a sus hijos… llegó el momento de votar y efectivamente no quedó en el texto de la Constitución”.

Asimismo, afirma que esto también tiene mucho sentido sobre la discusión de «República de Chile» que se dio en un inicio, porque no se quería consagrar. Apunta: “Todas las cosas que nos decían que era campaña del terror se han ido plasmando en votaciones, ya sea aprobando o rechazando ciertas normas». Esto va de la mano con que en la Convención se sigue “acentuando un indigenismo radical y corporativismo en identidades”.

Agrega: “Cuando se aprobó la forma de Estado y autonomía indígena había una que garantizaba la libre circulación entre las regiones. Yo voté en contra porque si te tienen que poner una norma expresa como esa… que es dónde apunta con este tema de las autonomías”.

“Hay un continuo entre el manual mordaza, la Constitución mordaza para terminar probablemente en una ley mordaza»

Todo esto en un contexto en donde lo que ocurre en la Convención se cruza con lo que hace el Ejecutivo, como el viaje de la ministra del Interior, Izkia Siches, a La Araucanía, y la promoción de un manual para la cobertura periodística sobre temas mapuches.

En esta línea, Cubillos es enfática en señalar que “están haciendo desde el gobierno lo mismo que hicieron en el Código de Ética de la Convención, pero llevándolo a un paso más. Esto de los manuales es completamente ridículo y grave. Creen que es correcto porque ellos son los únicos que pueden definir qué decir frente a un determinado tema y conflicto”.  

Y hace un punto: “Todo esto está en la raíz del problema que vamos a ver en Sistema Político, ya para ellos (la izquierda radical) la democracia no son las reglas del juego para acceder el poder. Con esto, desde el Gobierno ponen en práctica la misma ideología que han puesto desde la Convención. Muchas veces dijimos ‘hoy somos los convencionales afectados por esta censura y castigo, mañana van a ser los medios y después cualquier chileno’”

Desde una perspectiva jurídica el abogado y constitucionalista de la UC, Germán Concha, observa que “se ve muy mal porque responde a la lógica que las personas podemos hablar, siempre que digamos lo que la autoridad quiere que digamos”

Y lo grafica del siguiente modo: “Hay un continuo entre el manual mordaza, la Constitución mordaza, para terminar probablemente en una ley mordaza». Algo que podría derivar en una Ley de Medios.

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