Las palabras del senador comunista Daniel Núñez advirtiendo que el gobierno “tiene que convocar a la presión de la ciudadanía para sacar adelante las reformas”, han seguido complicando a La Moneda, y alejando al PC de la presidencia de la Cámara de Diputados.
Pero aunque estos dichos fueron rechazados por el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, y por las ministras Camila Vallejo y Carolina Tohá, sí tuvieron eco en otros dirigentes del PC y en su presidente, Lautaro Carmona. El FA tampoco se quedó atrás, y Diego Vela, timonel de Revolución Democrática, señaló que “la acción social es lo único que va a permitir que avancemos”.
En el programa «Mirada Líbero» el economista y presidente del Consejo Asesor de Libertad y Desarrollo, Luis Larraín, quien escribió el libro “El Otro Golpe. 18 de Octubre de 2019”, se refiere a esta polémica y a las intenciones reveladas por el Partido Comunista.
“Comunista siendo comunista”
«Un comunista siendo comunista», dice Larraín sobre las declaraciones del senador Núñez. «No causa una sorpresa muy grande que diga esto alguien del Partido Comunista, un partido que se ha ufanado y ha dicho públicamente acá en Chile que ellos pueden estar con un pie en La Moneda y con otro pie en la calle«, sostiene.
En ese sentido explica que «ellos hablan y diferencian una mayoría política de una mayoría social. El principio universal de las democracias es una persona, un voto, se cuentan los votos y el que tiene más votos es la mayoría política. El problema con la mayoría social es que ellos definen quiénes son. En la mayoría social no hay votos, sino que hay piedras, manifestaciones, hay que vociferar, empujar, y se termina con la violencia».
«Eso es lo que este país conoce del Partido Comunista hace mucho tiempo y, por lo tanto, tenemos que estar muy alerta a este llamado que hace el senador Núñez», agrega.
«Es una extorsión y un chantaje a la democracia»
El ex director ejecutivo de LyD explica que «el senador Núñez lo convoca con un fin específico, que es que se aprueben las reformas que ellos democráticamente no pueden aprobar, porque no tienen los votos para aprobar. Entonces es hacer presión. Eso es una extorsión y un chantaje a la democracia. Es una práctica que no es sólo del Partido Comunista, sino que es de la izquierda que se llama a sí misma ‘bolivariana'».
«Esto no es democrático (…). Las mayorías silenciosas, obviamente, no son vociferantes. No son los que gritan. Entonces, esto no puede ser la democracia de los que gritan más fuerte o de los que tiran más piedras. Esa es la democracia del Partido Comunista. Ya la conocemos. No nos cuentan cuentos en esto, porque los vimos actuar en octubre del 2019 en adelante. Y eso es lo que hoy día el país no quiere y no acepta», enfatiza Larraín.
«Esos son los métodos que se usan cuando no se cree verdaderamente en la democracia liberal, en la democracia representativa«, dice y agrega que «esto es cualquier cosa menos democracia, se parece mucho más al fascismo«, y que «los apellidos para la democracia matan la democracia».
«Perdieron la esperanza de ganar la Cámara de Diputados»
Además explica que «el Partido Comunista y el Frente Amplio, o sea el núcleo de lo que es el actual gobierno, es hoy día una clara minoría política en Chile. Y las minorías políticas pierden las votaciones y no son capaces de imponer sus programas. Por lo tanto, este es un intento del Partido Comunista para tratar de avanzar. Históricamente el PC trata de correr la cerca, ir un poco más allá. Ya lo han hecho en este gobierno».
A su juicio, «hoy día la democracia representativa, como debe ser, no les sirve. Y por lo tanto, ellos recurren a la calle, y a través de la calle tratan de seguir obteniendo sus derechos. Ellos ya perdieron la esperanza de ganar la Cámara de Diputados, se dan cuenta que no puede ser con un comunista. Entonces, están tratando de defender su metro cuadrado y por eso hacen estos llamados».
«Pero yo creo que no les va a ir bien, porque la gente hoy día no quiere que haya manifestaciones en la calle, menos aún para lograr los objetivos del Partido Comunista», sostiene. Y plantea que hay que reconocerle al gobierno y en particular al Ministerio del Interior que «en materia de orden público hay un intento de colaborar para que mejore la situación».
«Cualquier ministro del Interior no estará cómodo con una declaración de este tipo»
En cuanto a la respuesta que tuvo el llamado del PC dentro del Ejecutivo, Larraín sostiene: «Algo se dieron cuenta dentro del gobierno, porque este llamado del senador Núñez tuvo eco un poquito irreflexivo en algunos sectores del Frente Amplio, pero casi todas las cosas que ellos hacen son irreflexivas. Y el Socialismo Democrático se notó un poquito incómodo con esto. Cualquier ministro del Interior no estará cómodo con una declaración de este tipo, ni ningún subsecretario del Interior, que tiene que hacerse cargo del orden público. No nos olvidemos que en pocos días viene lo que se ha llamado el Día del Joven Combatiente», dice Larraín.
«Es peligroso. Yo creo que el gobierno sí se ha dado cuenta de que este es un arma de doble filo«, enfatiza. En esa misma línea, apunta que «el Ministerio del Interior debe mirar con malos ojos que estos jóvenes idealistas que se manifiestan frente al Instituto Nacional o al Liceo de Aplicación vuelvan a hacerle un daño inmenso al país, no solamente destruyendo la educación en esos colegios, sino que además extendiéndola a una situación de violencia».
