Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 25 de agosto, 2015

Louis de Grange y el Transantiago: “Tengo una mala evaluación del ministro… la situación sólo va a empeorar”

Autor:

Renato Gaggero

Para el ingeniero en transportes, la crisis económica que atraviesa el sistema capitalino sólo podrá atenuarse en 2017 o 2018, cuando se inaugure la nueva línea 6 del metro.
Autor:

Renato Gaggero

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

“Pareciera que está más preocupado de los ciclistas que de los 4,5 millones de personas que viven afuera del anillo de Américo Vespucio”. Con esa frase, el ingeniero Louis de Grange resume su descontento con la gestión del ministro de Transportes Andrés Gómez-Lobo, a quien acusa de impulsar malas políticas públicas y de actuar de forma “ideologizada”.

Foto-Louis-de-Grange-2012En entrevista con “El Líbero”, el doctor en Transportes y académico de la UDP también se refiere al millonario déficit que arrastra el Transantiago, a las posibles fórmulas para acabar con las pérdidas y al importante rol que juega el metro.

– Un informe reciente reveló que el Transantiago tuvo pérdidas en 2014 de 665 millones de dólares, de los cuales más de 400 millones son por evasión. ¿Cómo se llegó a esta situación?

– Esto no es nada nuevo, esto es algo que yo vengo diciendo desde hace varios años. Las razones son básicamente dos: aumento en los costos y reducción en los ingresos por pérdida de pasajeros. ¿Por qué aumentan los costos? Básicamente por la incapacidad de las autoridades de auditar los costos de los operadores. Existen muchas asimetrías y esto se ve agravado por las mayores fallas de los buses. Éstos, al estar más viejos, tienen más fallas, y las autoridades son incapaces de auditar los costos por lo tanto están capturados. Y la parte de ingresos, es la pérdida sostenida de pasajeros de los buses de un 3% anual, que se está yendo principalmente a los autos, pero también al metro, a la bicicleta y al taxi colectivo.

– ¿Cómo se controla el tema de la evasión del sistema?

– Es un tema no muy difícil, pero hay que contextualizar bien. En los buses, uno de cada cuatro pasajeros no paga. Y en el metro es uno de cada mil. Por lo tanto es un problema que está acotado sólo a los buses. Las zonas pagas ayudan, pero no tanto. En ellas, uno de cada 10 pasajeros en promedio no paga, lo que sigue siendo harto. Probablemente hay un tema de infraestructura que se podría requerir, pero sólo en algunos puntos porque no puedes llenar de zonas pagas todo Santiago. La solución está en los incentivos a los operadores. Los contratos deben garantizar que los operadores deben fiscalizar. Es lo obvio. Imagínese que en una tienda de retail  sea el Estado el que deba fiscalizar el robo hormiga, no puede ser, tiene que ser gente de la misma empresa. Por eso, la solución va por un poco de infraestructura y los nuevos contratos.

– ¿Es posible revertir esta tendencia de pérdidas generales que arrastra el sistema en el corto plazo, o es un saco sin fondo?

– En el corto plazo la situación sólo va a empeorar. En 2016 la situación va a ser igual o peor. Recién cuando se inaugure la nueva línea 6, en 2017 o 2018, se va a poder frenar un poco la pérdida porque el metro se va a llevar una parte importante de los usuarios de buses. Ahí vas a poder reducir los costos, porque la evasión es menor en el metro y porque al Estado un pasajero de metro le cuesta la mitad que un pasajero de buses.

– ¿Cuál es su evaluación del Transantiago en general? Hay evidencia de que es mejor que el sistema de micros amarillas, pero esta mayor calidad del sistema actual ¿vale todos estos millones en pérdidas que estamos teniendo?

– Esa es la pregunta que no tiene consenso. Personalmente creo que Transantiago es mejor que las micros amarillas. Hay un tema más formal, más ordenado, los choferes están mejor que antes, pero cuesta tres veces lo que costaban las micros amarillas. La pregunta que hay que hacerse es si es el Transantiago lo mejor que podemos hacer con los 1.500 millones de dólares que cuesta al año.

– ¿Cuál es su plan ideal para mejorar el sistema de transporte en Santiago? Usted siempre ha sido de la idea de extender la red de metro.

– Yo he hecho algunas estimaciones comparando con ciudades de la OCDE de tamaños similares a Santiago y una combinación razonable podría ser 300 kilómetros de metro, 4.000 buses, reforzar los colectivos en comunas periféricas e incorporar mini vans en esas zonas. También trenes suburbanos y tranvías en algunas partes. Con un plan de ese tipo podrías ahorrarle casi una hora y media al día en transporte a dos millones de personas.

– ¿Y con los montos que se están destinado al Transantiago se puede financiar un plan así?

– Lo que pasa es que el sistema no lo puedes mejorar en forma instantánea y el Estado está capturado hasta las próximas licitaciones y hasta que estén en funcionamiento las nuevas líneas de metro. La plata ya está gastada, los 650 millones de dólares que te cuesta el subsidio los tienes gastados, los del próximo año también y los del subsiguiente también. Recién cuando comiencen a funcionar las líneas 6 y 3 del metro y se renegocien los contratos, ahí podrías controlar esos costos.

– ¿Qué tanto se ha deteriorado la calidad del metro por el flujo de pasajeros que recibe de los buses?

– Metro ha sido víctima de su propio éxito. Eso yo lo veo todos los días en la Alameda en la hora punta. Todos los buses van con asientos vacíos y abajo el metro va reventado. ¿Qué significa eso? Que la gente, pese al hacinamiento y a las falles puntuales que ha tenido, sigue prefiriendo el metro por sobre los buses.

– ¿Entonces, en un eje como Alameda, en vez de seguir ensanchando los corredores debería haber una línea de metro paralela?

– Exactamente. Hoy en día el proyecto más urgente de transporte en Chile es la línea 7 del metro, paralela a la línea 1. Por tres razones: 1) porque descongestiona la línea 1 mejorando la calidad del servicio a casi un millón de personas al día; 2) porque permite aumentar la frecuencia de las líneas 2, 4 y 5, que actualmente no operan a toda capacidad, sino que a un 70% porque la gente no cabe en las estaciones; y 3) porque te permite aumentar la cobertura espacial, llegando a lugares donde hoy no hay metro. Si fuera paralela por el norte, podría ser Kennedy, Andrés Bello, llegando hasta Cerro Navia y Renca.

– ¿Cuál es su evaluación del gobierno en materia de transportes?

– Tengo una mala evaluación de las autoridades de transporte, en particular del ministro. Creo que ha sido muy ideologizado, demasiado teórico y ha postergado proyectos fundamentales como las nuevas líneas de metro. Asimismo, ha impulsado malas políticas como la gratuidad en los estacionamientos, la restricción a los catalíticos. Pareciera que está más preocupado de los ciclistas que de los 4,5 millones de personas que viven afuera del anillo de Américo Vespucio.

 

FOTO: AGENCIA UNO

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: