El lunes, una hora después de que Sebastián Piñera lanzara su programa de gobierno, el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, escribió en su cuenta de Twitter un mensaje en contra del ex Mandatario, acusándolo de proponer 21 obras -que son parte de las 745 propuestas que incluye el texto- que este gobierno ya está ejecutando o se han licitado. A esa misma crítica por redes sociales se unirían más tarde otros ministros y distintos personeros del oficialismo.

Pero desde el comando de Piñera salieron a responderle de inmediato. El coordinador programático, Gonzalo Blumel, dijo que es lamentable “que los ministros se dediquen a tuitear y ser comentaristas de los programas sin haberlos leído, porque claramente no se lo leyó. Además, yo creo que está actuando más bien como el jefe de la barra brava de Carolina Goic», dijo en Tele 13. Ayer en la mañana, en tanto, Andrés Chadwick advirtió que la acusación de Undurraga era “mala leche” y una “hipocresía”, pues “nosotros en el programa, a las obras que tienen esas características, le damos la redacción de continuación, de puesta en operación, de ejecución”, descartando que haya una intención de apropiarse de ideas ajenas.

Por la tarde del martes, la ministra vocera de gobierno, Paula Narváez, fue consultada por la polémica ofensiva de los distintos secretarios de Estado en contra del ex Presidente. Y la titular de la Segegob aprovechó la oportunidad para criticar nuevamente a Piñera por «no tener la deferencia» de aclarar en su programa de gobierno que esas 21 obras ya estaban iniciadas o licitadas. «Señalar como iniciativas innovadoras o nuevas cosas que ya se están licitando o caminos que ya están ejecutados, nos parece a nosotros un despropósito. No corresponde para un candidato a la presidencia no tener todo el detalle», dijo.

Pero lo cierto es que lo hecho por Piñera es una práctica recurrente en los distintos programas de gobierno, pues en estos se suelen incluir cosas que al candidato o candidata le tocará inaugurar en caso de llegar a La Moneda. De hecho, según una minuta realizada por el piñerismo a la que tuvo acceso “El Líbero”, la misma Presidenta Michelle Bachelet, en su plan de medidas publicado en el año 2013, incorporó este mismo tipo de anuncios. Es decir, propuestas y planes que ya se estaban ejecutando desde la administración de Sebastián Piñera.

Las propuestas repetidas de Bachelet

El 27 de octubre de 2013, desde el Teatro Huemul, la entonces candidata de la naciente Nueva Mayoría dio a conocer su programa de gobierno.

“Sin duda que este es un programa de gobierno ambicioso. Hoy es el momento para soñar en grande, hoy podemos, hoy queremos. Hoy estamos de acuerdo y tenemos la certeza de que es lo correcto», dijo ese día.

El texto de 198 páginas detallaba las reformas estructurales que más tarde impulsaría desde La Moneda. Pero también incluía anuncios que ya estaban siendo impulsados en ese momento. Sólo en el área de infraestructura pública, según la minuta, hay un puñado de alusiones a ese tipo de proyectos.

Por ejemplo, sobre el puente del Canal de Chacao que ella desechó en su primer mandato y que fue nuevamente impulsado por Piñera, en su programa incluyó el siguiente texto: “Continuación del proyecto de cruce sobre Canal Chacao. La primera acción del Gobierno será revisar los nuevos antecedentes generados sobre la materia en los últimos cuatro años, evaluar las diferentes (sic) y contratar el estudio de ingeniería básica del nuevo proyecto y el estudio de impacto ambiental asociado, licitándolo como concesión de obra pública para asegurar la mantención y operación al más alto estandar de servicio y con tarifas similares a las que hoy se pagan a los transbordadores”. Pero el proyecto fue adjudicado finalmente en 2013 por el gobierno de Piñera.

En el área de “pasos fronterizos”, el programa de Bachelet sostenía: “El Paso Los Libertadores, que es la principal conexión de Chile con Argentina, se cierra un promedio de 25 días al año, generando importantes costos y perturbaciones al normal flujo de turistas y de carga entre los países. Para enfrentar esta situación, desarrollaremos infraestructura para otorgar una mayor continuidad de servicio. Adicionalmente, mejoraremos, entre otras, vías alternativas como, por ejemplo, el paso Aguas Negras en la Región de Coquimbo y el Paso Pehuenche en la Región del Maule”.

Sin embargo, los primeros movimientos para trabajar en el Paso Los Libertadores, Aguas Negras y el Paso Pehuenche fueron dados en el gobierno de Piñera. El de Los Libertadores se anunció en enero de 2014 -después del lanzamiento del programa de Bachelet-, el Aguas Negras fue comprometido por Piñera en la cuenta pública del 21 de mayo de 2013 y el llamado a licitación fue ese mismo año. El Paso Pehuenche, en tanto, inició obras en 2013.

En su programa, la actual Mandataria también aludió a la Autopista Vespucio Oriente (“Se deberá concluir la integración de las autopistas existentes incorporando Américo Vespucio Oriente”), obra que fue licitada en julio de 2013 por el hoy candidato de Chile Vamos. Lo mismo ocurrió con las líneas 6 y 3 del Metro, que también fueron mencionadas en el plan de gobierno de Bachelet, siendo que las obras se iniciaron en septiembre de 2012.

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