La pareja se casó a inicios el 24 de enero de 2025.

El lunes por la noche, 24 Horas dio a conocer un nuevo escándalo para el gobierno: la cuñada del Presidente Gabriel Boric, Fiona Bonati, renunciaba a la Secretaría de Comunicaciones (Secom) de La Moneda por haber salido del país dos veces con licencia médica en 2023.

De inmediato surgieron acusaciones contra los «pitutos» y al hermano del Presidente, Simón, le recordaron que el 23 de diciembre de 2021 dijo que “la familia no será parte del gobierno, el nepotismo destruye y lo público hay que cuidarlo. Nuestro rol será de contención y cariño incondicional”.

Pero aunque Bonati comenzó ganando $2,6 millones brutos cuando llegó a trabajar en la Secom durante la administración de Sebastián Piñera (noviembre de 202o) y salió percibiendo más de $4 millones este 29 de mayo, la periodista no tuvo un trato especialmente privilegiado en la unidad dirigida por Pablo Paredes.

Es más, su permanencia en Secom estuvo determinada por su embarazo en 2022 y fue vista con desconfianza por el equipo entrante. Tanto, que según fuentes de El Líbero, se le relegó a tareas mucho menores de las que tenía en el gobierno anterior.

La primera salida truncada de Fiona Bonati

“Hace un año nos reencontramos con mi negra después de 10 años sin saber de nosotros. Hoy felices y juntos en Bacalar”, escribía en Instagram Simón Boric en febrero de 2022, dando cuenta del pololeo que había comenzado en 2021 cuando él trabajaba en Comunicaciones de la Universidad de Chile y ella, en la Unidad de Comunicación Estratégica de la Secom entonces dirigida por René Cánovas.

En su espacio de trabajo, ella comentó de su relación con sigilo recién cerca de octubre de 2021, pero su presencia en un área donde se manejaban contenidos delicados del gobierno, generó suspicacias en Presidencia. Sin embargo, no se tomó ninguna decisión drástica, sino que sólo se le sugirió mantener un bajo perfil.

Aunque en Transparencia aparece que sus labores eran monitorear prensa y hacer minutas, en realidad ella era sectorialista de dos ministerios, uno de ellos Educación, liderado entonces por Marcela Cubillos y luego Raúl Figueroa. Esto significa que la periodista debía estar en contacto con los equipos de comunicaciones para darles a conocer los lineamientos de La Moneda sobre diferentes temas y a su vez, levantar información de esa cartera. La temática le era cercana, pues venía de trabajar en la Subsecretaría de Educación Superior (de noviembre de 2019 a agosto de 2020 en grado 11, $1,9 millón), cartera en la que también trabajó en la primera administración del Presidente Piñera.

Con el triunfo de Boric, dentro de Secom se miraba con expectación qué pasaría con Bonati, que estaba en contrata grado 6 en la repartición ubicada en el ala sur de La Moneda, dado que quedaría trabajando bajo el mismo techo de su cuñado, que había prometido “no más pitutos”.

Aunque en rigor ella trabajaba desde antes en el lugar, la situación era poco estética.

Así, una de las primeras decisiones que debía tomar Pablo Paredes al asumir la dirección de la Secom, era sobre la situación de la periodista. Había varias personas que no habían presentado su renuncia voluntaria al cargo ante el nuevo gobierno y Bonati era una de ellas.

Desde el principio se le dejó claro que no podría asumir ninguna jefatura ni coordinación, pero la presión sobre su posición la hizo comunicar sentidamente en el área que dejaría su trabajo en la Secretaría de Comunicaciones entre abril y mayo de 2022.

Pero esa casi renuncia ni siquiera se alcanzó a materializar en lo administrativo, pues a fines de mayo y sin dar muchas explicaciones al entorno, volvió al cuarto piso de La Moneda: la periodista estaba embarazada.

Desde marzo ella, pero también todos quienes cumplían labores similares y tenían grado 6, como Bonati, ya percibían $3,2 millones.

Fiona Bonati se fue de prenatal en noviembre y su hijo León nació el 23 diciembre de 2022.

Una situación incómoda y una licencia por cinco meses

Pero al revés de lo que podía pensarse, su permanencia en Secom no fue de lo más acogedora. No bastaba con ser la cuñada del Presidente. Por el contrario, el equipo que se hacía cargo de las “cuentas” de los ministerios la miraba con desconfianza, debido a que “venía del gobierno anterior”.

Es por ello que a Bonati le quitaron responsabilidades. Entre ellas, la labor de relacionarse con los ministerios, y la relegaron a tareas simples como escuchar y transcribir entrevistas, una situación que, según fuentes de El Líbero, la tenía incómoda.

De sus funciones «poco críticas» dio luces la vocera (s) Aisén Etcheverry: “No cumplía ninguna de estas funciones que catalogamos como de confianza, sino que es una funcionaria más. Se aplicó, como lo hemos hecho en todos los casos, regla pareja para todos”.

Esa situación duró unos seis meses más, hasta que salió de prenatal. Nació su hijo en diciembre y estuvo de postnatal hasta junio de 2023. Tras ello, la periodista presentó al menos cinco licencias médicas de 30 días hasta diciembre de 2023, cuando regresó a sus labores, de modo que durante casi todo 2023, no trabajó en La Moneda.

La licencia era porque el niño tenía alergia alimentaria -que manifestó desde enero- y entre las licencias de octubre y noviembre, realizó dos viajes al extranjero. Al menos uno fue dentro de Sudamérica.

El 28 de mayo de 2025 le comunicaron desde el Ministerio Secretaría General de Gobierno (Segegob), que ella era uno de los 19 casos de mal uso de licencias médicas que se estaban investigando y el mismo día redactó una carta de renuncia que comenzaría a regir desde el 29 de mayo, a solo días de la Cuenta Pública, donde el Presidente Boric dijo que «toda persona que haya hecho mal uso del derecho a la licencia debe asumir su responsabilidad y quedar sujeto a sumario administrativo, incluso si posteriormente renuncia. La sanción que corresponde a una falta grave de la probidad es la destitución del cargo».

Mientras, en una comunicación a sus cercanos, ella sostuvo que no sabía que no podía salir del país con la licencia médica del hijo menor de un año, y que aunque no actuó con dolo, asumía que era su deber como funcionaria pública conocer la norma y entender que al ser esposa del hermano del Presidente, estaba sometida a un estándar más alto.

La periodista eliminó su cuenta de Twitter y de LinkedIn, donde se publicaba su experiencia laboral que comenzó con la práctica y un primer trabajo en el Ministerio de Educación de Harald Beyer en 2013, donde se quedó durante el segundo mandato de Michelle Bachelet hasta mayo de 2018 y regresó en 2019.

Las reacciones de La Moneda

El Presidente fue consultado en T13 radio sobre el caso y aunque evitó referirse a la falta administrativa de Bonati -ni tampoco abordó si él estaba al tanto del viaje-, sostuvo que “lo que me parece deseable, destacable y correcto, es que en cualquier caso, independiente de la relación de parentesco que pueda existir con cualquiera, incluso conmigo, se cumplan las mismas condiciones”. Además, destacó que “ella misma dijo que los estándares tenían que ser mayores en el caso de la familia del Presidente”.

Con él, Bonati tiene una relación cercana. De hecho, cuando criticaron al Mandatario por aparecer con su sobrino en brazos durante la inauguración de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos de Santiago 2023, salió a defenderlo en Twitter: «Es un tremendo tío! Pasa todas las semanas aunque sean 10 minutos a regalonear con León. Le da comida, lo muda y lo deja durmiendo. Excelente servicio», posteó. Para algunos esa cotidianeidad puede dar cuenta de que el Mandatario puede haber estado al tanto de la licencia de Bonati y de su salida del país.

Aunque la falta Bonati la cometió durante esta administración, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, insistió en que ella entró a trabajar al Estado en el primer gobierno de Sebastián Piñera y en Radio Bío Bío agregó que “ley pareja no es dura” y que a ella se le inició un sumario antes de que se le aceptara su renuncia, por lo que el proceso disciplinario seguirá su curso.

El caso de Bonati se suma al de Raúl Domínguez, amigo de la infancia de Boric y con el que fue detenido haciendo rayados en Punta Arenas, quien trabajando en un alto cargo de Subtel, usó una licencia médica para extender un viaje en Europa; y también al del jefe de gabinete de la seremi de Desarrollo Social de Magallanes, Mauricio Tapia (FA), que tuvo que renunciar por haber viajado a Argentina durante una licencia y que también sería cercano a Boric.

También desde Magallanes, el padre del Presidente, Luis Boric, salió a defender a su nuera en Twitter:

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2 Comments

  1. El señor Boric Scarpa no tiene claro, al parecer, que a su nuera no se le reprocha que haya trabajado en la Secom durante el gobierno de Sebastián Piñera y también en la actual administración que encabeza el tristemente célebre cuñado de la periodista. El delito tampoco es que ella no haya trabajado durante casi todo 2023, por una licencia extendida por enfermedad de su hijo. La falta grave consiste en que ella viajó fuera del país varias veces durante esas licencias. Es decir, disfrutó con todos los gastos pagados, gracias a los impuestos que costean los mismos chilenos que, durante meses y hasta años, engrosan las listas de espera en los hospitales públicos.

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