La mano izquierda de Gabriel Boric cubriendo el apretón con el Presidente Piñera, fue la imagen que marcó el protocolar encuentro entre el Mandatario en ejercicio y su sucesor. Una visita a La Moneda que comenzó con un recibimiento en el Salón José Miguel Carrera –más conocido como salón Amarillo– junto a los representantes de Interior, Rodrigo Delgado, el vocero Jaime Bellolio y Juan José Ossa de la Segpres, para luego pasar a un recorrido por la galería de los presidentes y el Salón Azul.
Hoy, visitamos el Palacio de La Moneda, por invitación del Presidente Piñera. Cuando estuve frente al busto de Salvador Allende pensé en los que, cómo él, estuvieron antes que nosotros. Sus sueños de un Chile mejor, son los que vamos a seguir construyendo junto a todos ustedes. pic.twitter.com/iTZQXSnVaC
— Gabriel Boric Font (@gabrielboric) December 20, 2021
Carne asada, verduras, ensalada y frutillas con merengue fue el menú del almuerzo escogido por el Mandatario. En la cita que se extendió por más de dos horas, conversaron sobre temas internacionales, el manejo de la pandemia y la reactivación económica. En compañía de quien fue su jefa de campaña, Izkia Siches y su coordinador político, Giorgio Jackson, Boric entregó su primer punto de prensa desde el Patio de los Naranjos. En su chaqueta brillaba el pin de la bandera chilena que minutos antes le había entregado el Presidente.
Un encuentro con la autoridad de Chile Vamos, que se habría concretado de forma cordial y en buenos términos, a pesar de que el diputado en numerosas ocasiones lo había emplazado por su labor en gobierno y le había advertido que no descartaba recurrir a tribunales internacionales por los “graves casos de violaciones a los Derechos Humanos” cometidos en su mandato.
A pesar de que la costumbre republicana contemplaba la visita de la autoridad en ejercicio a la residencia del ganador, este desayuno se intercambió por el almuerzo de trabajo, debido a las reticencias de un sector de Apruebo Dignidad a mostrar excesiva cordialidad con el Presidente actual. La cita se suma a los gestos que el representante del Frente Amplio ha incluido fielmente en el proceso previo a asumir el mando.
Para el profesor de la USS y director de Formación Instituto Res Pública, Alejandro San Francisco, estos gestos tienen una gran relevancia a nivel institucional: “La conversación y el saludo al presidente Sebastián Piñera es muy importante. Ambos son autoridades legítimas, elegidas por amplias mayorías en su momento y que requieren el reconocimiento de partidarios y detractores. Hay momentos en que las diferencias deben dejarse de lado y debe primar la solidez de las instituciones sobre las pasiones propias de la polarización política y la lógica de las campañas».
Asimismo, destaca el estilo que ha adoptado desde el domingo, desde su conversación con José Antonio Kast –quien rápidamente reconoció su derrota–; el diálogo con el presidente Piñera; la visita a La Moneda al día siguiente de la victoria; el carácter de “presidente de todos los chilenos”, además de la voluntad de hacer una transición “tranquila e institucional”.
Recibimos al Presidente electo @gabrielboric en esta casa, la casa de todos. Le deseamos el mayor éxito, y tuvimos una buena reunión de trabajo.
Conversamos de vacunas, empleo, seguridad, pensiones (el apoyo para la PGU), y sobre todo, de la vida y el futuro. pic.twitter.com/c6V2l7m1ij
— Sebastian Piñera (@sebastianpinera) December 20, 2021
El camino protocolar
Y es que tal como indica San Francisco, las señales de Boric comenzaron apenas José Antonio Kast reconoció su derrota y tomó el teléfono para llamarlo. Una conversación con quien había sido su contrincante político y en numerosas ocasiones habían protagonizado discusiones. Una hora más tarde y antes de emitir su discurso de triunfo, el frenteamplista lo recibió en la sala de reuniones del hotel en que se hospedaba, visita que incluso terminó con una fotografía de ambos.
Acabo de hablar con @gabrielboric y lo he felicitado por su gran triunfo. Desde hoy es el Presidente electo de Chile y merece todo nuestro respeto y colaboración constructiva. Chile siempre está primero ????????✌️ pic.twitter.com/AvpBKs0GFT
— José Antonio Kast Rist ???????? (@joseantoniokast) December 19, 2021
#Chile ???????? – Boric y Kast se reúnen después de la segunda vuelta electoral. Chile tiene una democracia genuina y plena y los que la seguimos de fuera debemos respetarla. El continente debe aspirar a que en todos los países haya fotos como esta.#EleccionesChile2021 #Elecciones2021 pic.twitter.com/KOvDr7tZbi
— Felipe Galli???????????? (@FEscrutinio) December 20, 2021
La misma noche se daría uno de los actos más esperados entre quienes seguían las transmisiones: el llamado de Sebastián Piñera. Desde su escritorio, el Mandatario saludó al abanderado de Apruebo Dignidad por medio de una videollamada. “Es un honor para mí poder hablar con usted”, fueron las primeras palabras del Presidente recién electo.
Con un formato distinto al teléfono fijo que caracterizaba los encuentros, Boric agradeció el contacto y enfatizó en que le parece importante respetar “las tradiciones de la República». “Recibí el llamado de José Antonio Kast y eso me parece que habla muy bien de Chile, de nuestra democracia y es algo que tenemos que mantener, reforzar y cuidar entre todos y todas”, dijo.
También esa noche, en su primer discurso como Presidente electo, Boric hizo un guiño al expresidente Patricio Aylwin, quien cuando salió electo en 1989 dijo en su discurso que convocaba a civiles y militares. La gente pifió al escuchar “militares” y Aylwin replicó: “Sí señores, civiles y militares”. En la ocasión, el aún diputado por Magallanes enumeró a todos los candidatos de la centroderecha y dejó a Kast para el final. Ante las quejas de sus adherentes replicó: “Sí, también a José Antonio Kast. El futuro de Chile nos necesita a todos”.
Poco antes de su encuentro con el Jefe de Estado, justo en la entrada del Palacio presidencial, Gabriel Boric estrechó su mano con la guardia de Carabineros, quienes le rindieron los honores correspondientes a su nuevo cargo. Un encuentro cara a cara con la policía uniformada a quienes tras el denominado “estallido social” había criticado por su desempeño. Y es que en un principio sus propuestas de campaña estuvieron marcadas por la idea de “refundar” la institución, idea que posteriormente dio paso a “reformarla”.
Una serie de acciones que son parte de las tradiciones republicanas del país y que se esperan se concreten hasta el cambio de mando del próximo 11 de marzo. Sobre los protocolos que debiese cumplir el presidente electo, San Francisco asegura que se debe partir por todos los asuntos correspondientes a lo “legal y constitucional”, es decir, desde las declaraciones de intereses y patrimonio hasta el resguardo debido a su investidura. Luego, se debiese seguir con los aspectos de carácter político como un nombramiento oportuno del gabinete, las personas que harán el traspaso de mando, “las entrevistas con quien corresponda, quizá alguna reunión con autoridades extranjeras”.
Asimismo, enfatiza en que es crucial que “en este momento histórico, se deba realizar un traspaso especial en el ámbito sanitario, que debe ser tratada como una política de Estado, y no exclusivamente de un gobierno determinado”.
La historia republicana
En la historia del país no siempre fue habitual que el “perdedor” felicitara al ganador. Según recuerda San Francisco, Allende no reconoció de buenas a primera la victoria de Eduardo Frei Montalva en 1964, aún cuando en circunstancias que el líder demócrata cristiano se había impuesto por mayoría absoluta. “Seguían cuentas pendientes por lo que se llamaría ‘la campaña del terror’ contra el líder socialista. También hubo problemas en 1938 y 1946, así como fue complejo en 1958 y 1970 (en estas tres últimas ocasiones había una novedad: Gabriel González Videla, Jorge Alessandri y Salvador Allende solo se habían impuesto con una mayoría relativa)”, cuenta.
«En 1970 se sumaron incluso dos cosas. Por una parte, Frei le advirtió a Allende –pese a su amistad previa– que la Unidad Popular iba a destruir la democracia chilena, y contra ellos lucharía. Por otra parte, a poco de llegar a La Moneda, Allende detuvo esa frase poco feliz, e inaceptable para un gobernante, de que no era presidente de todos los chilenos, lo que explica en parte el énfasis de líderes como Ricardo Lagos y Gabriel Boric«, concluye.
