Siete son los candidatos que se enfrentan por la Presidencia en los comicios de este domingo 21 de noviembre y hay 15 millones de electores habilitados para sufragar. Sin la posibilidad de emitir estudios electorales dentro de los últimos 15 días previos a los sufragios y con el último debate presidencial ya jugado, las apuestas y el ambiente electoral siguen en vilo.
¿Cómo votar? Quizás es la pregunta que comienzan a hacerse muchos de los electores. Mientras unos se encuentran con calculadora en mano, otros aún no saben por quién decidirse. De acuerdo con la última encuesta de Plaza Pública Cadem que pudo difundir preferencias electorales -el 5 de noviembre- todavía 22% de los consultados dijo que no votaría por ninguno, no sabe o no responde. Y es aquí donde muchos votantes comenzarían a barajar la alternativa del denominado voto táctico.
El voto táctico, voto útil o voto estratégico se usa como un instrumento para afectar el resultado de una votación, más que como un medio de expresar las verdaderas convicciones de una persona frente al candidato mismo, donde el elector prefiere votar por un postulante que no sea el que más le gusta, simplemente por preferir al que tenga más posibilidades de ganar la elección.
Para el analista político, Roberto Munita, el voto táctico le sirve a los candidatos que van ganando, «porque hay más gente dispuesta a votar por quienes van primeros en las encuestas, a que por sus propias adhesiones o convicciones, para así no perder su voto. Se genera una especie de círculo virtuoso» y por eso es que, en su opinión, esta forma de voto «sí influye en el resultado de una elección».
Por su parte, Gonzalo Müller, director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, coincide con Munita y explica que el voto útil así como influyó en las primarias, lo va a volver a hacer en la primera y segunda vuelta presidencial. El analista plantea dos razones por las cuales se baraja esta opción: «Hay dos tipos de electores. Primero, hay uno que es un adherente a cada una de las candidaturas, alguien que se identifica. Y, segundo, hay otro elector que es bastante crítico y que se deja llevar mucho por la agenda de conversación, por la utilidad del voto y lo que verdaderamente está buscando es un voto útil, qué le conviene más como resultado. Y muchas veces termina votando más contra alguien o contra algo, que por un gusto específico, porque no lo tiene».
Desde Horizontal, en cambio, Juan José Obach, su director ejecutivo, apunta a la falta de convicción de la derecha a la hora de votar. «Lo vimos en las primarias donde mucha gente eligió votar por Sebastián Sichel porque se veía como el candidato más competitivo frente a la izquierda, pero no necesariamente era el candidato que más representaba las ideas del sector y ahora vemos el mismo fenómeno con Kast», precisa.
Sin embargo, esta eterna tentación del voto estratégico ya ha sido utilizada por la derecha en varias otras elecciones cuando se han hecho llamados a votar estratégicamente por ciertos candidatos para modificar el resultado de la elección. Los ejemplos son muchos, no obstante, los más recientes son cuando desde sectores de la derecha círculo la tesis de que en las primarias de julio había que ir a votar por Gabriel Boric para evitar que saliera Daniel Jadue. Y estos días ronda la hipótesis de que la derecha debe ir a votar por Yasna Provoste para impedir que salga electo el candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric.
Sin ir más lejos, explica Munita, «mucha gente votó por el candidato de Apruebo Dignidad en la primaria para que no ganara Jadue y lo consiguieron. Pero ahora el escenario es muy distinto, porque estar pensando en votar por Provoste solo para conseguir que Boric no gane, es completamente irracional, no tiene ningún sustento».
Para Juan José Obach, el voto táctico en esta elección estaría beneficiando al candidato del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast. «Es cosa de ver la evolución de Kast, cuando siempre históricamente en ese sector que representa JAK no pasa más allá del 10% de los votantes y ahora vemos que en casi dos meses logró multiplicar ese factor por 2,5%, entonces claramente en esa evolución, en ese aumento de votos está el componente de voto táctico, porque te aseguro que no hay un 25% de personas que adhiere 100% al programa y a las ideas de Kast», detalla el analista.
Juan José Obach: «Uno de los problemas que ha tenido la derecha, en general, ha sido no votar por convicciones»
-¿Este voto útil distorsiona el veredicto en las urnas?
-Más que distorsionar el veredicto en las urnas, es él que es nomás. Cada personas vota por quien cree mejor, independiente si sus motivaciones son un voto táctico o un voto más ideológico. Claramente afecta al resultado de la elección y vuelvo al principio, o sea es notable ver como el voto táctico afectó e hizo que Sebastián Sichel ganara una primaria con amplio margen y ahora al parecer estamos viendo que ese mismo voto táctico está haciendo que Sichel pierda su electorado y por otro lado aumente el de José Antonio Kast.
-El voto táctico entonces, ¿está beneficiando sólo a JAK?
-Por lo que muestran las encuestas, así pareciera ser. Como te digo, el electorado que comparte los principios de JAK no supera el 10% y hoy en día vemos que en las últimas mediciones Kast lidera con 25% según la última Cadem. Ahí claramente hay mucho voto estratégico.
-En su opinión, ¿la gente debiese votar por convicción o estratégicamente?
-Eso es personal, pero lo que sí me atrevería a decir es que uno de los problemas que ha tenido la derecha, en general, ha sido no votar por convicciones y votar más por un voto táctico, votar por cuál es la persona más idónea para ganarle al proyecto de izquierda, más que votar por la persona que mejor representa mis ideas, y ese desfonde ideológico que vemos en el electorado también se refleja en la clase política que vemos hoy.
-Luego del debate de Anatel, ¿podrían esos votos tácticos de Kast pasar a Sichel?
-Eventualmente sí, porque Kast se vio muy muy débil en aspectos que todos pensábamos que estaba muy sólido, sobre todo en aspectos económicos. Por eso yo creo que sí o sí van a incidir, quizás por estar tan cerca de la elección no va a alcanzar a dar la vuelta, pero sí, de todas maneras, logran incidir.
Gonzalo Müller: «El voto útil ha provocado un adelantamiento de segunda vuelta entre Boric y JAK»
-En esta elección presidencial, ¿a quién cree que beneficia esta estrategia?
-El voto útil está beneficiando y ha provocado un adelantamiento de la segunda vuelta entre Gabriel Boric y José Antonio Kast. De alguna manera muchas personas están viendo qué les conviene: si mantener la preferencia de primera vuelta o cambiarse inmediatamente al candidato más probable en segunda vuelta.
-¿Qué debería hacer la gente? ¿Votar por sus convicciones o votar estratégicamente?
-No es algo que se pueda recomendar. Hay gente que es así, hay gente que tiene fijación política, ideas políticas, valores y vota de acuerdo a sus ideales, pero hay otras personas que no tienen inclinación partidaria, no les gusta ningún partido. Donde más se da esto es en la centroderecha, donde las personas están más acostumbradas a votar indistintamente por los distintos partidos o por las candidatos de acuerdo con la simpatía o la probabilidad de éxito que tienen, y mucha gente vota pensando en quién puede evitar, por ejemplo, un gobierno con el Partido Comunista y lo único que le interesa es eso y si eso lo representa mejor Sichel están con Sichel y cuando lo representa mejor José Antonio Kast, se unen a él.
-Entonces, ¿cree que sirve?
-Sin duda que sirve, lo mismo ocurre en la centroizquierda, donde hay muchos candidatos que sin necesariamente identificarse con Boric, sienten que es la manera de evitar que gane Kast y cuando uno ve en las campañas y en los apelativos, ambos candidatos, Kast y Boric, de alguna manera se han transformado en dos polos opuestos pero que generan energías y movilizan a personas en ambos sentidos.
-¿Que haya voto táctico distorsiona el veredicto en las urnas?
-No, lo que termina generando es lo que ha pasado en las últimas elecciones, que la mayoría de los candidatos presidenciales han terminado ganando, pero con votos prestados. No obtienen una mayoría en función de una adhesión personal, sino que muchas veces obtienen una mayoría que es circunstancial, que es para que otro no gane o para evitar un mal mayor y eso hace que los gobiernos de alguna manera sean más débiles políticamente. Eso es lo que le ocurrió a Piñera y a Bachelet, las últimas dos elecciones han estado marcadas por el voto útil o táctico de segunda vuelta. Recordemos que Michelle Bachelet pasó con un 44% en 2013, Piñera con un 36% en 2017, y ahora se espera que los dos que pasen a segunda vuelta estén por debajo de esa adhesión. Entonces, a más baja adhesión, mayor fragmentación política, mayor polarización y, por lo tanto, el que gana la segunda vuelta, lo hace bajo una lógica de votos prestados o voto táctico.
-¿Cuántos votos tácticos podrían mover la aguja?
-Yo creo que gran parte del crecimiento de Kast de las últimas seis semanas tiene que ver con este voto. El hecho de que, pese a tener dos semanas muy complejas en términos de desaciertos, Boric no haya bajado en las encuestas y no haya sufrido ninguna merma electoral, también apela a ese voto útil que se mantiene ahí, pensando en que tiene que parar o frenar un avance de José Antonio Kast.
-O sea, ¿el voto táctico estaría perjudicando a Sebastián Sichel?
-A Sichel y a Provoste, a los dos. Objetivamente fueron los dos con mejor desempeño en el último debate presidencial, pero no lo suficientemente bueno como para pensar en un cambio de la estructura de voto ya a esta altura.
Roberto Munita: «Nunca la gente va a votar por un candidato que le carga porque tiene chance de ganar»
-¿Influye este voto estratégico en la elección?
-En el fondo este voto funciona cuando yo tengo dos candidato que me pueden gustar, uno más y otro menos, y yo estoy dispuesto a votar por el que me gusta menos cuando siento que tiene más chance de ganar, pero nunca la gente va a votar por un candidato que le carga porque tiene chance de ganar.
Influye bastante sobre todo cuando tienes un candidato al frente que sí te carga, que te molesta mucho y que tiene chance de ganar. Ahí parte de la ciudadanía está dispuesta a hacer sacrificios y votar por lo que se denomina muchas veces el mal menor o el bien menor, para tratar de contrarrestar al mal mayor, que sí podría ganar y eso es en el fondo lo que hoy día parece estar beneficiando a José Antonio Kast.
-¿Que haya voto táctico distorsiona el veredicto en las urnas?
-No creo que sea distorsión porque es parte de las reglas del juego, es legítimo en el fondo. Para el 2017 hubo muy poquito de este voto estratégico porque Sebastián Piñera era el gran favorito y había menos incentivos para moverse, pero hubo gente a la que le gustaba más Kast y que ante el miedo de que ganara Alejandro Guillier prefirieron votar por Piñera, y en la izquierda lo mismo. Hubo quizás gente a la que le gustaba más Marco Enríquez-Ominami o algún otro candidato de izquierda, pero prefirió votar por Guillier porque era el que tenía más apoyo. Hoy en día, en cambio, el escenario está mucho más liquido, es más posible que haya gente dispuesta a no votar por el candidato que le gusta más para asegurarse que algún candidato que le gusta un poco menos pueda pasar a segunda vuelta.
-En ese sentido, ¿a qué candidato estaría beneficiando el voto táctico?
-Los votos tácticos benefician a quienes van liderando las encuestas en los días previos a los comicios y de hecho esas es una de las razones por las que en Chile tenemos esta «ley mordaza» que impide sacar encuestas 15 días antes de las elecciones, porque se sabe que hay un montón de gente que apela al voto útil, que no quiere perder su voto entonces busca votar por el que va ganando la encuesta. Siendo así, por supuesto que este voto útil beneficia más a quienes van ganando, en este caso a José Antonio Kast y a Gabriel Boric.
-El desempeño de Sebastián Sichel (Chile Podemos Más) fue bueno, según los analistas, en el último debate. ¿Esto puede cambiar el escenario de los votantes estratégicos?
-Sí, podría cambiar eventualmente. Efectivamente fue un muy mal debate para Kast, y éste ya venía de varios días malos, después de sus declaraciones sobre el pinochetismo en diarios internacionales, por lo que es posible ver una curva en descenso de este candidato, y esa curva por su puesto podría ir a Sichel, pero no en este voto útil, porque yo creo que la opinión pública sigue pensando que en la segunda vuelta van a estar Kast y Boric y, en ese caso, por su puesto que el voto táctico te lleva a votar por los que van a estar en la segunda vuelta, porque quieren votar a ganador. No se si le alcance a Sichel para generar esta fuerza de táctica. Quizás si hubieran dos o tres semanas más de campaña.
