En marzo una de las primeras tareas que tendrá el oficialismo en la Cámara de Diputados y en especial el Partido Comunista, será sellar el acuerdo que llevará por primera vez desde el retorno de la democracia a esa colectividad a presidir el hemiciclo.
Será un hito importante para la colectividad que, antes, tendrá la tarea de acordar el nombre que presentará para integrar la mesa. Desafío que algunos adelantan, ya genera más de una una pugna interna en la tienda.
En el partido, y al interior de la bancada, aseguran que si bien ese debate se retomará tras el receso de febrero, la disputa que se puede dar entre Karol Cariola y el jefe de bancada Luis Cuello, es seguida de cerca por la mesa del partido.
La revancha de Cariola
Cariola, para varios en la bancada, es la candidata y líder natural para asumir el cargo. Si bien la diputada no ha manifestado oficialmente su disposición, algunos en el Congreso lo dan por hecho.
La parlamentaria era la candidata del partido cuando la Democracia Cristiana le quitó el piso el 2022 y en la bancada insisten que dado los años que lleva siendo diputada y el rol que ha adquirido en el Partido Comunista, su nombre es la primera opción. Además, la parlamentaria estaría dispuesta a «tomarse revancha» de lo que cree fue un veto por parte de la DC.
Cariola, además, se ha transformado en uno de los rostros de la generación a la que abrió paso el fallecido líder de la tienda, Guillermo Teillier, y en varios momentos sonó como uno de los nombres que podría intentar competirle al entonces secretario general y actual presidente del partido, Lautaro Carmona.
De hecho, la diputada perdió por estrecho margen la secretaría general del partido, ante la ex embajadora y aliada de Carmona, Bárbara Figueroa.
Pero si el 2022 Cariola encontró en otros partidos la negativa para llegar a la presidencia de la Cámara, este año su principal dificultad podría estar dentro de su propia bancada.
Cuello y Placencia: las otras opciones que surgen en la bancada comunista
Para algunos la diputada por el distrito 9 está lejos de tener asegurado el cargo y entre los legisladores comunistas existirían también otros interesados, entre ellos el jefe de bancada Luis Cuello y la diputada Alejandra Placencia.
Ambos parlamentarios serían vistos además, como una opción más cercana a la mesa directiva de Carmona.
Soterradamente comentan en la comisión política del partido, que Cuello ha comenzado a ganar apoyos. En la tienda reconocen que el diputado ha generado una relación fluida con Carmona y se ha transformado en un aliado importante al interior del Congreso, tarea que no ha sido sencilla para el timonel del partido.
Por otro lado, dicen, se trataría de un perfil menos público y con menos anticuerpos en la oposición, algo que podría ser clave para un año donde el Gobierno necesita amarrar sus reformas y proyectos.
Quienes defienden la opción de Cuello, sin embargo, aseguran que sería apresurado decir que es un cercano a Carmona y que la relación que han cultivado se debe a su posición como jefe de bancada.
Además, recalcan, el parlamentario ha mantenido una posición firme cuando se ha tratado de defender las posturas del partido aunque eso signifique desmarcarse del oficialismo. “No vamos a estar de acuerdo siempre en todo”, dijo el diputado en La Tercera, noviembre pasado, en medio de la lluvia de críticas del propio oficialismo hacia el Partido Comunista, por haberse desmarcados en la votación del veto de la ley de usurpaciones.
¿Facciones internas?
El debate por quién llegará a la testera es seguido de cerca desde la directiva del partido. En la tienda aseguran que si bien Carmona terminó consolidándose en el cargo y es difícil que le surja competencia en el próximo Congreso del PC, aún hay varios heridos y parte de esas diferencias se estarían notando en el Parlamento, donde Carmona, explican, no ha logrado demostrar tener control de la bancada.
De hecho, a la dificultad que ha encontrado Carmona en el manejo de algunos diputados, se suma el hecho de que en el Senado la principal figura también es uno de sus eventuales competidores en la carrera interna, el senador Daniel Núñez.
Así, por ejemplo, el Partido Comunista se ha convertido en un dolor de cabeza para el Ejecutivo en votaciones de la agenda de seguridad, como la ley de usurpaciones o la «ley Nain», y donde el protagonismo y poder de negociación sostienen algunos, no lo tiene Carmona.
En el partido ya hay quienes sostienen que de manera inédita en la tienda se han generado una suerte de facciones internas, entre aquellos más cercanos a Carmona y quienes se sienten viudos de la gestión de Teillier.
Aún no están los votos
El oficialismo aún debe reunir los 78 votos que necesita para hacer realidad el pacto administrativo. Si bien, la DC ya ha manifestado públicamente su compromiso con los votos e internamente han dicho que apoyarán cualquier nombre que el partido presente, aún se deben sumar al menos los votos de Demócratas y algunos PDG.
La bancada Demócrata, que tiene seis diputados, ya demostró tener un rol bisagra para aprobar la idea de legislar de la reforma de pensiones, donde tras una dura negociación terminó entregando los votos.
Sin embargo, en los últimos días, las dudas respecto a lo que hará ese partido han aumentado, especialmente luego de la votación en el Senado respecto a la ley corta de isapres, y en medio de un posible pacto o entendimiento municipal de Demócratas con Chile Vamos.
Por lo mismo, algunas conversaciones en el oficialismo ya hablan de que el actual presidente de la Cámara, el DC Ricardo Cifuentes, tendrá que retrasar su renuncia para ganar tiempo y así conseguir los votos.
En caso contrario y con el tiempo en contra en el oficialismo ya advierten que podrían correr el riesgo de perder la mesa en manos de la oposición.
