Pese a que la primaria de ayer definió al candidato presidencial de las fuerzas de gobierno, la baja participación instaló una cuota de preocupación importante en el oficialismo. En los partidos aseguran que se mantiene el fantasma de no pasar a segunda vuelta, y lo que es más preocupante, de obtener un mal resultado en la elección parlamentaria.
La baja participación en la primaria que le dio el triunfo a la candidata comunista Jeannette Jara (60%) complicaría aún más la posibilidad de alinear al Socialismo Democrático y a la DC con su figura, especialmente pensando en la próxima elección parlamentaria.
En la ex Concertación aseguran que esta es una primaria que sólo muestra el voto de la izquierda dura -por eso explican el escuálido 28% de Carolina Tohá-, y pese al respaldo oficial que se le puede entregar a Jara, el sector debe ir a recuperar su lugar en la parlamentaria y con una lista propia.
En el FA tampoco quedaron conformes ni con la participación, ni con el desempeño de su candidato Gonzalo Winter (9%), por lo que la parlamentaria también se vuelve relevante para no seguir cediendo terreno frente al PC.
Así, la elección al Congreso podría transformarse en una verdadera batalla entre las dos almas del gobierno, pese al anhelo del Presidente Gabriel Boric de terminar su mandato con una alianza de izquierda unida.
La compleja negociación PC-FA
En el PC sacan cuentas alegres de ir en dos listas. Aseguran que con Jara liderando la izquierda, sus candidatos se van a potenciar y también la marca PC. Esto abrirá una primera pugna con el FA, quienes esperan un gesto comunista pues serán su principal aliado en la campaña y en un eventual gobierno.
Pero en el PC no todos están conformes con el trato que han recibido durante el gobierno del Presidente Boric, por lo que para el sector más duro del partido es clave equiparar el escenario en la Cámara, donde el PC tiene actualmente 12 diputados y el Frente Amplio 21.
En el Senado, el PC busca llegar al menos a tres senadores. Actualmente tiene dos. Misma cifra busca alcanzar el FA, que hoy tiene un escaño.
El choque de las dos almas del gobierno
La batalla más dura, sin embargo, será entre los dos bloques del oficialismo: Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático, quienes competirán por la hegemonía de la izquierda.
En el PS y el PPD aseguran que ya se ha cedido demasiado terreno frente al PC y el FA, y el Congreso es la única arena que les va quedando para defender sus ideas. La tarea, dicen, es recuperar escaños especialmente en la Cámara. En su discurso de derrota, Tohá hizo hincapié justamente en este punto.
Ahí, actualmente la distribución es pareja: 36 diputados para la ex Concertación y 33 para Apruebo Dignidad, lo que da cuenta del avance que ha tenido el FA y el PC, en desmedro de la centro izquierda.
En la antigua Concertación aseguran que es clave generar un acuerdo entre la centro izquierda que pueda incluir a la DC, para volver a convertirse en la principal fuerza de las ideas progresistas.
Esto, explican, obligará a una campaña que los diferencie del PC y el FA, buscando apoyo de figuras de la centro izquierda para ganar en sus distritos, en desmedro de utilizar a Jara.
Una campaña dividida preocupa en el gobierno, ya que no solo puede afectar las posibilidades del sector en la presidencial, sino que también generar un quiebre que haga difícil la unidad de la izquierda en el próximo gobierno.
Las batalla por la RM
En las últimas elecciones municipales, en el Socialismo Democrático no quedaron conformes ni con la negociación, ni con algunos resultados en capitales regionales o en las zonas más pobladas de la Región Metropolitana (RM).
En la parlamentaria de noviembre, quienes fueron parte de la Concertación buscan recuperar terreno. Una de las competencias importantes en la Cámara, estarán en los distritos de Santiago donde el PC y el FA se han hecho fuertes.
El PS busca revertir esos resultados especialmente en el distrito 9 (Cerro Navia, Conchalí, Huechuraba, Independencia, Lo Prado, Quinta Normal, Recoleta y Renca), donde en la elección pasada Apruebo Dignidad obtuvo cuatro escaños.
Ahí, el bloque PC-FA, pierde a dos nombres: la diputada PC Karol Cariola, quien no se puede reelegir y la diputada del FA Maite Orsini, quien no sería apoyada por el bloque luego de la serie de escándalos y acusaciones de tráfico de influencias en que se ha visto involucrada.
Apruebo Dignidad busca dar un golpe en Valparaíso
La Región de Valparaíso también aparece como una de las zonas clave. Ahí en el Senado hay cinco cupos. El oficialismo tiene tres actualmente. En Apruebo Dignidad buscan dar un golpe en la región. En el PC ya han confirmado a Cariola, mientras en el FA suenan los diputados Diego Ibáñez y Jorge Brito, y el actual senador Juan Ignacio Latorre.
En el Socialismo Democrático, en tanto, la PPD Carolina Marzán iría en reemplazo de Ricardo Lagos Weber, mientras en el PS han propuesto a Tomás de Rementería, quien es pareja de Cariola.
En el Maule el PS y el PC también pondrán nombres importantes. Por el socialismo la presidenta del partido, Paulina Vodanovic, intentará mantener el cupo, mientras en el PC la carta que asoma es la actual diputada Carmen Hertz.
No descuidar La Araucanía
En el oficialismo también reconocen que ha sido un error descuidar La Araucanía.
En el Socialismo Democrático y la DC creen que ese puede ser un buen lugar para ir a entregar una alternativa a la derecha y de paso ganar presencia en el Congreso.
Actualmente en el Senado el oficialismo tiene dos escaños. Además hay cinco cupos en juego y solo uno de los actuales senadores va a la reelección.
En el PPD suena la candidatura del ex delegado presidencial José Montalva, la exdiputada Andrea Parra o el exdiputado Ricardo Celis, los que irían en pacto con el actual senador Francisco Huenchumilla (DC) y el exparlamentario Fuad Chahín.
En el FA y el PC, suena el excandidato a gobernador regional Luis Penchuleo (FA) y la exconvencional Rosa Catrileo, quien está juntando firmas para ir como independiente, pero que en Apruebo Dignidad creen podría ir en cupo de ellos.
