En el gobierno y en el oficialismo se han encendido las alarmas en torno a la acusación constitucional en contra de la ministra del Interior, Carolina Tohá.
El conteo del Ejecutivo ha arrojado en las últimas horas una mayoría frágil para rechazar la acción opositora. Hasta ahora el oficialismo contaría con 74 votos seguros. De ahí se calculan al menos siete votos que se deben ir a pelear para evitar que la oposición alcance los 78 que se requieren para que la acusación avance.
En esta línea en el Ejecutivo apostarían por acelerar su votación en Sala, lo que podría suceder este jueves o el viernes, luego que la comisión revisora la rechazara ayer en una maratónica sesión.
El respaldo Demócrata
Una vez en la sala de la Cámara, los ojos están puestos una vez más en los votos de centro. Específicamente en Amarillos, Demócratas, algunos independientes y los dos diputados de Evópoli.
El problema para La Moneda es que en las últimas conversaciones la bancada Demócrata, conformada por seis diputados, estaría por apoyar la acusación. En el partido -que forman principalmente ex democratacristianos- señalan que es importante hacer el punto político y sacar al pizarrón al gobierno por el trabajo que se ha hecho en materia de seguridad.
El apoyo de Demócratas, advierten en el oficialismo, podría generar un efecto dominó en el centro, especialmente en Evópoli y Amarillos. Los tres diputados de estos partidos se han manifestado en contra de la acusación, pero siguen en conversaciones y ese voto podría cambiar, advierten en el oficialismo.
Las gestiones de los exministros Burgos y Zaldívar
Esta situación ha llevado al gobierno a activarse para intentar contener el respaldo que está logrando en el centro la acusación contra Tohá. También a exministros DC.
En las últimas horas los exministros del Interior, Jorge Burgos y Andrés Zaldívar, se han contactado con parlamentario Demócratas para transmitirles su preocupación por un eventual respaldo a la acusación.
En esas conversaciones, aseguran los diputados que han sido contactados, los exministros les han hecho ver las consecuencias que tendría destituir a la exministra y que esta es una jugada política electoral del Partido Republicano.
Consultado por El Líbero, Burgos explica que se ha contactado con parlamentarios de manera personal, y que la acusación «es un gran error y que no hay elementos para sostener que hay una infracción a la ley o de que se ha puesto en riesgo la seguridad del país». El exministro agrega que «esto es un juego político por la cercanía de las elecciones».
Polémica votación
En este contexto, en el gobierno y los partidos oficialistas se ha instalado la idea de que se debe apurar la votación de la acusación, no solo para alejarla lo más posible de la próxima elección municipal, sino también para evitar que sus argumentos o nuevas situaciones en materia de seguridad inclinen la balanza.
Ayer y solo 24 horas después de que Tohá presentara su defensa la comisión revisora que preside el diputado PPD, Jaime Araya, puso en votación el libelo, tras una maratónica sesión.
La acusación fue rechazada con los cuatro votos oficialistas —Jaime Araya (IND-PPD), Ana María Gazmuri (AH), Marta González (IND-PPD) y Boris Barrera (PC)— y el voto en contra de Guillermo Ramírez (UDI).
Terminada la votación Ramírez acusó en la instancia ni siquiera se alcanzó a revisar la defensa de la ministra. «No revisamos nada, Esto no fue una comisión revisora. Y esto se hizo así un solo día, para poder revisar supuestamente el libelo y la respuesta, porque a la izquierda le da vergüenza estar revisando dos, tres, cuatro, cinco y seis días, que es lo que determina el reglamento, defendiendo una postura indefendible»
Ahora será la mesa de la Cámara de Diputados, -que preside Karol Cariola (PC) y Eric Aedo (DC)- deberán definir cuando se pondrá en votación la acusación, lo que podría suceder este jueves.

Se da cuenta la ciudadanía de como pierden el tiempo los políticos que nos gobiernan? En lugar de insistir en las leyes de seguridad, probadamente necesarias ante el número de asesinatos que ocurren cada día, estan preocupados de la acusación contra la ministra Tohá, que es importante, por su inoperancia, pero no primordial ante el problema. Al gobierno, con base comunista, le conviene la inseguridad y el desorden, táctica conocida de los marxistas para sembrar el cahos. A río revuelto, ganancia de pescadores marxistas.