En los últimos días causó ruido la visita de la ex Presidenta Michelle Bachelet a las oficinas de Cancillería.

Aunque la explicación oficial apunta a que participó en distintos eventos del ministerio, en los círculos diplomáticos se comenta que en las reuniones se habría conversado sobre los pasos que se deben seguir si la ex Presidenta acepta, finalmente, ir como candidata para ser la próxima secretaria general de la ONU.

Las horas decisivas para Bachelet

En el Gobierno estaría todo listo para que el Presidente Gabriel Boric anuncie la candidatura de Bachelet -o al menos entregue una señal concreta- en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas a la que viajará el 20 de septiembre.

En el Ejecutivo están presionando para que la ex Presidenta tome rápido una decisión, ya que uno de sus principales rivales, el argentino Rafael Grossi, ya confirmó formalmente su candidatura.

“Voy a ser candidato a secretario general de la ONU”, dijo Grossi el 27 de agosto, agregando que “la rueda ha comenzado a girar».

Pero la ex Presidenta Bachelet aún tiene dos resquemores que han frenado su sí definitivo.

Un eventual Gobierno de Kast

El primero es que su candidatura necesitará el respaldo del próximo Presidente que resulte electo, y que de mantenerse el escenario actual que muestran las encuestas, existe una gran posibilidad de que sea el republicano José Antonio Kast.

Bachelet no estaría dispuesta a asumir una candidatura que después no cuente con el respaldo del Presidente electo. Kast, dicen, representa un riesgo no solo por su oposición abierta hacia los gobiernos de la ex Mandataria, sino también porque ha manifestado públicamente su visión crítica hacia la agenda de la ONU, por lo que respaldar su candidatura sería respaldar al organismo.

Por otro lado, en el Gobierno temen que el Partido Republicano, dada su cercanía ideológica con la administración de Javier Milei y la mirada que tienen de la ONU, pueda terminar apoyando la carta de ese país para liderar la instancia.

El voto de Trump

Otro factor que está sobre la mesa es la postura que tomará el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Para prosperar, cualquier candidatura debe tener primero el respaldo de los países miembros del consejo de seguridad y donde la influencia de Estados Unidos es clave.

Respecto a la postura de Trump, en los círculos internacionales se señala que el mandatario norteamericano está decidido a no validar un tercer mandato de un político de partido miembro de la Internacional Socialista, como el del actual secretario António Guterres.

Sin embargo, también hay algunos más optimistas que creen que Trump no intervendrá si hay un acuerdo entre los distintos países. Esto, basado en que Trump no ha cuestionado a Guterres recientemente, y ni ha mostrado interés público en quién debería sucederlo o de querer influir en esa decisión.

Participa en la conversación

1 Comment

  1. Ummmmm, será necesario seguir mamando recursos fiscales de los contribuyentes del mundo y seguir siendo cero aporte???????

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.