El Presidente electo, José Antonio Kast, anunció hoy el gabinete que lo acompañará cuando asuma el poder el 11 de marzo, uno que tiene la particularidad de ser el más amplio desde el retorno a la democracia, pues incluyó figuras políticas que participaron de los gobiernos de la ex Concertación y Nueva Mayoría, hasta exministros de Sebastián Piñera.
El llamado de Kast a un gobierno de unidad nacional
El republicano conformó un gabinete de amplio espectro político y con gran presencia de independientes. En la presentación, de hecho, Kast destacó que «este gabinete no nace de cuotas, ni de cálculos ni tampoco de presiones. Nace de una convicción profunda y de una vocación común, poner a Chile siempre delante», un aspecto que ha sido cuestionado dentro de los partidos.
En la misma línea, el Mandatario electo enfatizó que frente al escenario de emergencia del país, «no podemos improvisar, Chile necesita sentido común, sentido de urgencia y sobre todo de unidad nacional. Reitero, de unidad nacional… Estamos convocados todos en algo que va mucho más allá de las disputas políticas«.
«No les he pedido lealtad personal ni tampoco con un partido político, les he pedido lealtad con Chile», sentenció.
Asimismo, el Presidente electo recordó que se trata de un gabinete para «un gobierno de emergencia». Los ministros, de hecho, fueron divididos en cuatro focos de emergencia: emergencia en seguridad, emergencia social, emergencia del estado y emergencia económica.
Desde el ex gobierno de Bachelet hasta el Partido Republicano
En cuanto a la amplitud política del gabinete, Kast sumó a dos exministros de los gobiernos de Michelle Bachelet y Ricardo Lagos: el aún militante del Partido Radical, Jaime Campos (Agricultura) y la presidente de Demócratas y ex DC, Ximena Rincón (Energía).
Campos ejerció el mismo cargo durante el gobierno de Lagos, mientras en el segundo gobierno de Bachelet asumió como ministro de Justicia. Rincón en tanto, fue superintendenta de Seguridad Social durante el gobierno del presidente Lagos entre 2000 y 2005, intendenta de la Región Metropolitana desde 2005 hasta 2006 —en la misma administración—, y ministra en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, en las carteras de Secretaría General de la Presidencia y del Trabajo y Previsión Social.
Con las inclusiones de Campos y Rincón, Kast logró sumar nombres desde la ex Concertación y ex Nueva Mayoría hasta el Partido Republicano, ya que el Partido Nacional Libertario finalmente se quedó fuera. Se trata, sin embargo, del gabinete más amplio políticamente desde el retorno a la democracia.
Un intento que ya había hecho el ex Presidente Sebastián Piñera, cuando incluyó en su primer gobierno a Jaime Ravinet como ministro de Defensa (tuvo que renunciar a la DC para asumir), quien ya había sido secretario de Estado durante el gobierno de Lagos. No obstante, en este equipo, Kast «corrió el cerco».
El gabinete quedó conformado además, por tres ministros de Chile Vamos -Claudio Alvarado (UDI), José García Ruminot (RN) y Francisco Undurraga (Evo)- y solo dos republicanos: Martín Arrau (Obras Públicas) y María Jesús Wulf (Desarrollo Social). Hay una social cristiana: Judith Marín (Mujer).
Los 16 ministros restantes -hay un biministerio- son independientes: Mara Sedini (vocería), Trinidad Steinert (Seguridad Pública), Francisco Pérez Mackenna (Relaciones Exteriores), Fernando Barros (Defensa), Jorge Quiroz (Hacienda), Daniel Mas (Economía y Minería), Tomás Rau (Trabajo), Francisca Toledo (Medio Ambiente), María Paz Arzola (Educación), May Chomali (Salud), Fernando Rabat (Justicia), Louis de Grange (Transportes), Iván Poduje (Vivienda), Catalina Parot (Bienes Nacionales), Natalia Ducó (Deportes) y Ximena Lincolao (Ciencia).
Anteriormente, los primeros gabinetes prácticamente no contaban con ministros independientes y, cuando los hubo, se trató se figuras muy cercanas a la alianza de gobierno.
En el gabinete de Patricio Aylwin no hubo ningún independiente, pues todos los ministros eran de la Concertación. Lo mismo pasó en los dos periodos de Eduardo Frei, aunque en cambios de gabinetes posteriores, sí incorporó a dos ministros independientes (John Biehl en Segpres y Sergio Henríquez en Vivienda). Esto se repitió con Ricardo Lagos, donde todos los ministros entrantes eran militantes. Sólo sumó tres independientes en cambios ministeriales (Cecilia Pérez Díaz en Planificación; Luis Bates en Justicia y Alfonso Dulanto en Minería).
En en primer gabinete de la primera administración de Michelle Bachelet hubo un solo independiente: Andrés Velasco (Hacienda), mientras que en el segundo, sumó dos independientes desde el principio (Javiera Blanco en Trabajo y Claudia Barattini en Culturas).
Las advertencias del mundo político
La gran presencia de independientes ha levantado ruido en los partidos, donde advierten se estructuró un nuevo «gobierno de los gerentes», como sucedió en el primer gobierno del Presidente Piñera.
En La Tercera, el expresidente de la UDI, Pablo Longueira sostuvo que «esta una de las debilidades históricas de la derecha: la derecha política desconfía en la derecha política entonces, cuando llega al Gobierno se olvida de que son políticos los que han llegado y recurren a muchas personas del mundo privado». Longueira agregó que hay varios ministros que van a ser yogures con fecha de vencimiento muy pronto».
La exminsitra Isable Plá advirtió en T13 Radio que el primer desafío es «cerrar bien el tema de los Libertarios» y «hacer todos los esfuerzos, desde mi humilde perspectiva, de que los partidos políticos, todos, el suyo incluido, no se sientan desafectados».
Las heridas en el Partido Republicano
Pero las principales heridas no quedaron ni en Chile Vamos ni en el Partido Libertario, sino en el propio partido del Presidente electo.
En la directiva del Partido Republicano ha surgido la crítica de que terminaron siendo los principales perjudicados con solo dos ministerios y sin presencia en el comité político.
Pero en el partido no solo cuestionan eso, sino el que -aseguran- fue un diseño trabajado entre cuatro paredes donde el partido y su directiva quedó prácticamente fuera.
Así, en la tienda aseguran que en los nombramientos se dejó fuera incluso al presidente del partido Arturo Squella, y que el diseño y elección de nombres estuvo controlado por Alejandro Irarrázaval, amigo y mano derecha de Kast, quien quedaría como jefe de asesores del segundo piso.
En la bancada de diputados del partido tampoco están conformes con el diseño y la manera en que se llevó cabo. Entre los diputados aseguran que se entraron de todos los nombres por la prensa, incluso de la truncada idea de sacar al diputado electo Enrique Bassaletti para que asumiera como ministro de Seguridad. Tampoco habrían sido invitados a la ceremonia.
En el entorno de Kast, aseguran que en el partido estaban todos informados de que sería un diseño doloroso para la colectividad, especialmente porque se debía conformar un gabinete amplio que permitiera asegurar a la mayor cantidad de fuerzas políticas posible.
Esto, con el objetivo de sacar adelante el gobierno de emergencia y hacer frente rápido a los desafíos en materia de seguridad y economía. Asimismo, fuentes del gobierno electo explican que el nombramiento de ministros es solo la primera parte del diseño, y que aún quedan las subsecretarías, seremis, delegaciones y otros puestos de relevancia para el desempeño del Ejecutivo.
Además, indican que Kast buscaría incluir a los ministerios en manos de republicanos al comité político.
