A casi un mes de que un artefacto incendiario explotara en el Internado Nacional Barros Arana (INBA), dejando 35 personas heridas, aún hay 13 que siguen hospitalizadas, ninguna de ellas en riesgo vital, según reportó el Ministerio de Salud.
Este fue uno de los temas que abordó Karina Delfino (PS) en un nuevo capítulo de Contracara, donde aseguró que «tenemos que saber quiénes son los responsables y tienen que ser condenados».
La alcaldesa reelecta en Quinta Normal y vocera de la Revolución Pingüina de 2006 habló, además, sobre su paso por el Liceo Javiera Carrera y analizó el estado de la educación pública actual y la pérdida de calidad de los liceos emblemáticos.
«Mi mamá tomó la decisión de mirar a los colegios emblemáticos por mejores oportunidades»
Delfino se refirió a su vida académica, principalmente a cómo la marcó en su etapa escolar el cambio de colegio a un liceo emblemático, y destacó la figura de sus padres en dicha materia. «Estudié en la Escuela República de la India en Quinta Normal y mi mamá tomó la decisión de mirar hacia el centro o hacia los colegios emblemáticos por mejores oportunidades en la vida», relató.
Habló de lo «estresante» que fue el proceso de admisión para entrar en séptimo básico al Liceo Javiera Carrera, porque «postulaban hasta 2 mil y quedaban 400 niñas». «Eso marcó las trayectorias de todas nosotras. La gran mayoría pudo entrar a la universidad, seguir una carrera y desempeñarse en lo que querían», explicó.
Consultada por el estado de los emblemáticos y la crisis de violencia de la que han sido parte, la ex dirigenta estudiantil aseguró que «el sistema educacional necesita un cambio, porque no da como está». «Si bien Chile invierte una gran cantidad de recursos en educación, hay que hacer un esfuerzo por fortalecer la educación pública», agregó.
En su reflexión, Delfino sostuvo que quizás en este momento sus padres no hubieran tomado la misma decisión de postularla a un liceo emblemático por sus deficiencias. «Si la Karina hoy día estuviera en esa misma circunstancia, yo no sé qué decisión hubiesen tomado mis papás de a qué colegio irme. Porque efectivamente hay un problema en los colegios emblemáticos y por otro lado, no hay una oferta educativa que pueda cumplir las expectativas en las mismas comunas», explicó.
A su juicio, «necesitamos amplios consensos para poder enfrentar una situación que hoy día afecta a miles de niños y niñas, y probablemente en marzo van a volver a salir los colegios que no están aptos para poder entrar a clase. Y si vemos hechos de violencia en los liceos emblemáticos, vamos a volver a la misma discusión».
Delfino por responsables del INBA: «Tenemos que saber quiénes son y tienen que ser condenados»
La alcaldesa abordó el violento hecho que ocurrió en el INBA el pasado 23 de octubre, relacionado a la violencia que se ha visto en los emblemáticos.
A su parecer, «los overoles blancos, las personas que hacen destrozos en los colegios, no son representativos de las orgánicas ni tampoco de las escuelas». «Hace falta tener mayor inteligencia de parte de las investigaciones», dijo, y añadió que «hay que dar con los responsables de quienes hacen destrozos en las escuelas. Las personas que pusieron en riesgo la vida de estudiantes en el INBA tienen que pagar. Tenemos que saber quiénes son y tienen que ser condenados».
Sobre la ley Aula Segura, Delfino aseguró que no la ha utilizado en Quinta Normal porque «no tengo los problemas que tienen otros colegios». Sin embargo, advirtió que «no da respuesta. Es una herramienta que existe hace seis años y los problemas de convivencia siguen existiendo. Esos problemas hay que enfrentarlos con respuestas integrales», dijo.
«Nosotros como dirigentes condenamos la violencia, nadie la justificó nunca»
Delfino contó sobre su experiencia como vocera de las movilizaciones de 2006, que, a su juicio, comenzaron «desde un descontento de las periferias». Dijo que «fue un proceso bonito, de harto aprendizaje (…) con una mentalidad de que yo sentía que muchos de mis compañeros de la básica se habían quedado atrás porque no tuvieron oportunidades».
Sobre las manifestaciones, la actual alcaldesa contó que «en un minuto salió un editorial de La Tercera tratándonos de ‘lumpen con uniforme’. Entonces en una asamblea decidimos cambiar de estrategia y tomar los colegios de manera pacífica. El compromiso que teníamos era nunca romper nada, todo lo contrario, arreglar las escuelas», relató, «y cuando eso ocurrió la prensa empezó a mostrar las demandas del movimiento y no el destrozo de la Alameda».
La diferencia con las de años posteriores, a su juicio, fue «la calle». «En la calle uno no tiene control y las movilizaciones del 2011 y las que vinieron después se hacen principalmente en la calle y ahí llegan todos», dijo. Agregó que en su época «todos condenábamos la violencia, nadie la justificó nunca. Le poníamos mucho límite y éramos respetuosos de la institucionalidad».

Ahora se preocupa esta mujer? Ella misma dice que inició las revueltas y las marchas contra unos colegios de la educación de excelencia. Gracias a ellos ella tiene el cargo que tiene pero prefirió salir a destruir y a reclamar?