En el último capítulo de Mirada Crítica antes de la segunda vuelta presidencial, Marcela Cubillos conversó con el gerente general de Panel Ciudadano-UDD, Juan Pablo Lavín. Juntos analizaron el debate organizado por Archi que se realizó esta semana entre los candidatos Jeannette Jara y José Antonio Kast, así como la incidencia de los votos nulos y blancos que alienta el Partido de la Gente de Franco Parisi. «No van a incidir», asegura Lavín.
–¿Cree que esta estrategia tan agresiva y beligerante que mostró Jeannette Jara en el debate le pueda dar réditos?
-Jeannette Jara no tiene muchas más alternativas. Tiene que tratar de obstaculizar cualquier cosa que venga de José Antonio Kast y la mejor forma de hacerlo es siendo confrontacional. Su estrategia de tensionar, tensionar, tensionar es correcta desde el punto de vista de una candidatura que tiene que remontar unos 15, 20 puntos de diferencia. Que eso vaya a servir es otra cosa.
–¿Esa estrategia puede alterar a estas alturas del partido el eje de continuidad-cambio?
-Bueno, eso es por lejos lo más importante en esta elección. Nosotros diferenciamos nuestro estudio entre votantes habituales (7 millones de personas) y votantes obligados (6 millones), que están votando ahora por primera vez en una elección presidencial de segunda vuelta. El techo de Jeannette Jara en el votante habitual lo dicta o lo establece el Partido Comunista. En el votante obligado, la continuidad. Y esa continuidad -que uno puede hacer un paralelo con la aprobación del Presidente Gabriel Boric- le pesa tanto, que nunca ha pasado de un 20% de apoyo entre los votantes obligados. Si ella no logra sacarse esa “capa” de continuidad, el votante obligado va a ser el que decida el próximo Presidente de Chile. Todas las encuestas pre-veda nos están dando una distancia de más de 40 puntos en este tipo de votantes y ese es el votante que básicamente va a dictar la diferencia al resultado final, los mismos que dictaron la diferencia al resultado final del plebiscito del 2022.
–¿Cómo se prevé la votación de los adherentes a Franco Parisi, luego que por consulta interna del Partido de la Gente se decidiera no apoyar a ninguno de los candidatos?
-Es cercano al 60-20 para Kast, o 50-20, pero lo más interesante ahí es que en las últimas encuestas, por lo menos las pre-veda (y post primera vuelta), uno podía ver que la distancia entre Jara y Kast era prácticamente la misma que uno podía estimar previo a la primera vuelta, y eso es bastante anómalo. El efecto “rechazo”, que es con el que uno mayormente gana una segunda vuelta, todavía no se ha plasmado en la encuesta. O sea, ese 58%-42% o 60%-40% que estamos viendo, va a cambiar. Se podría acortar o se podría agrandar la brecha, pero yo tendería a pensar -entre otras cosas porque el rechazo contra el gobierno es mayor al rechazo a José Antonio Kast- que esa brecha se debería extender en estas semanas que quedan.
–Se anticipa un récord de nulos y blancos…
-En las elecciones dicotómicas el voto nulo y blanco es muy bajo y cuando se dispara es más bien porque son papeletas gigantescas que la gente no sabe cómo responder y se equivoca y anula. En este caso yo creo que veremos por primera vez un voto nulo abultado por rechazo a la política. Pero que sea abultado no va a ser ni cerca de los dos millones y medio que sacó Franco Parisi. Es impensable, muy poco posible que pase. Sí sería un récord tanto en porcentaje como en volumen; dado que votarán cerca de 13 millones de electores, tener un 7-8% de nulo es un millón de votos. ¿Eso va a cambiar el resultado? Probablemente no. Es algo relevante, que hay que estar mirando, pero de ninguna manera va a incidir en la brecha entre quién será el próximo o la próxima Presidente de Chile.

