Mayoritariamente conformado por mujeres y exconcertacionistas, así quedó constituido el gabinete del presidente electo Gabriel Boric que iniciará su mandato el próximo 11 de marzo. Un diseño en el que  la Democracia Cristiana quedó excluida, ya que fue el único partido de Nuevo Pacto Social que no tendrá representantes en el próximo equipo ministerial.

Para Juan Carlos Latorre, presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) y expresidente de la DC, «uno no tiene por qué sumarse a fiestas a las cuales no está invitado, y me parece ridículo más aún que nosotros nos situemos en una discusión respecto de ese punto». Por el contrario, «nosotros debemos mantener lo que fue nuestra decisión. El pueblo de Chile en su última votación nos indicó que nosotros debíamos estar en la oposición, fuera del gobierno y en eso estamos».

Insiste Latorre, en el programa radial Mirada Líbero en Agricultura, en que «el que alguno de nuestros aliados hayan ido en un negociación en la cual quisieron participar y en la que nosotros no teníamos ninguna posibilidad ni interés siquiera de estar presentes, es también parte de la política que en nuestro país se puede dar en forma normal, pero nosotros somos un partido que hoy día está en la oposición».

Además de no haber incluido entre los 24 ministros a representantes de la Democracia Cristiana, el presidente electo Gabriel Boric anunció que no habrán representantes falangistas en las subsecretarías que dará a conocer dentro de esta semana, descartando cualquier «desprecio» hacia la colectividad.

«Es algo absolutamente normal, el Presidente de la República, y en este caso el presidente electo, es el encargado de conformar su gabinete y a mí me parece que está en lo correcto, es su derecho, porque es él el encargado de definir», dice Latorre.

Y agrega respecto al futuro gobierno: «Obviamente que la incondicionalidad de este momento no quiere decir que no tengamos opinión al respecto del presente y del futuro. Yo creo que la DC tiene una fuerza política aún en el parlamento, en el Senado y en la Cámara de Diputados que finalmente va a ser relevante para lo que pueda ser la discusión futura».

Por elecciones internas: «Antes de saber el resultado, propuse que se hiciera un esfuerzo de integración de las listas»

Intensas horas se vivieron este domingo en la Democracia Cristiana. Tras una larga jornada de votaciones para elegir a la nueva directiva, ningún candidato alcanzó una mayoría. Con el 75% de las mesas escrutadas, los resultados tendrán que definirse en una segunda vuelta entre Felipe Delpin y Joanna Pérez, a realizarse el 6 de febrero. 

Latorre nunca estuvo de acuerdo con que el partido se abocara a una elección interna en enero. «Nuestro partido está pasando por un periodo muy complejo. Es un partido donde los principios del humanismo cristiano en política siguen teniendo permanencia, pero cuando se observa lo que ha sido el devenir y el rol que la DC ha jugado en los últimos años, no se puede estar contento con los resultados y menos aún con un proceso de debilitamiento político en el país», lamenta.

Según el expresidente de la DC, era importante realizar una reflexión colectiva antes. «El partido tiene un ascendiente importante sobre muchas personas, no solamente aquellos que hoy día siguen votando por la DC, sino que además existen muchas personas que miran el partido con la esperanza de que retome un rol que permita garantizar un país con una democracia estable, con capacidad de gobernabilidad».

Afirma que las reformas y cambios sustanciales que el país deba realizar, tienen que hacerse «en forma pacífica, a través de procedimientos que estén presentes siempre en un Estado de carácter democrático, con respeto al Estado de Derecho y, sobre todo, con las características que han habido en el último tiempo donde hemos tenido que optar entre opciones que aparecían como extremas y donde el centro político mostró una dispersión y debilidad que no es buena para el país».

«Si la Democracia Cristiana no revisa su alma y se encarga solamente de su cuerpo, no sé  lo que tendrá que hacer en el futuro», señala el exlíder de la tienda.

En su criterio, «si no hay una rectificación en nuestro comportamiento como partido es probable que la gente no siga sumándose a este esfuerzo y eso es lo que tenemos que evitar. El partido está llamado a cumplir y mientras no hagamos eso y nos situemos solo en una disputa interna, estaremos evitando un proceso de análisis profundo».

De hecho, horas antes de que anunciaran los escrutinios, relata que envió un mensaje: «Antes de saber el resultado yo propuse que se hiciera un esfuerzo de integración de la listas y que ojala ese esfuerzo fuese recogido por los candidatos y por los principales dirigentes y debo decirte que ambas listas se manifestaron de acuerdo en hacer esa fuerza», por lo que el político cree que aún está abierta esa posibilidad, ya que la misiva habría tenido una reacción muy positiva por parte también de los militantes.

Sin embargo, argumenta que en el caso de que haya una segunda vuelta, «se debería realizar en marzo, porque me parece ridículo que en medio del mes de febrero se hagan éstas elecciones. Creo que es tiempo de meditar, de analizar, de juntarnos para ver que es lo mejor para el futuro de la tienda. Estamos en un tiempo para nosotros, para al cabo de unos meses poder volver a plantearle nuestras propuestas a Chile, un país distinto al que teníamos el año pasado y que tiene desafíos diferentes con el nuevo gobierno».

De todas maneras, la segunda vuelta que definirá a la nueva mesa directiva que liderará a la colectividad falangista por los próximos dos años y que tendrá la misión de definir si será parte de la oposición o del oficialismo en el gobierno del presidente electo Gabriel Boric, fue anunciada para el próximo 6 de febrero.

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