Este sábado, el 63% de los integrantes de la Junta Nacional de la Democracia Cristiana (DC) decidió respaldar la candidatura presidencial de Jeannette Jara (PC) e ir en una lista parlamentaria única con el resto del oficialismo, lo que generó un quiebre interno, forzando a Alberto Undurraga -quien se oponía a esa fórmula- a renunciar a la presidencia del partido.

En el programa «Mirada Líbero», el exdiputado y expresidente de la DC, Juan Carlos Latorre, quien junto a otros extimoneles del partido manifestaron su rechazo a apoyar a Jara, se refirió a este hecho, que calificó como un «error político» y abordó el futuro de la DC. Además, descartó una eventual renuncia a su partido.

«Hemos apoyado a Jara antes de tener acuerdo parlamentario y de tener conocimiento de su programa»

¿Cómo se toma la decisión que adoptó su partido?

Lo que ocurrió es un error político. Los expresidentes del partido manifestamos, antes de la junta, nuestro apoyo a lo que era la postura del presidente nacional de la Democracia Cristiana, Alberto Undurraga, cuya renuncia fue un gesto políticamente muy valiente. Defendimos lo que nos parecía era mucho más razonable, más de acuerdo a nuestra historia y a nuestros principios, y que consistía en no aceptar la exigencia que se estaba planteando, y que el partido debía tener una candidatura propia. La lista única todavía no existe, está en un proceso de negociación, y es una fórmula muy compleja porque de 183 candidatos la simulación que hemos conocido, significa llevar un máximo de 22 candidatos, lo que realmente nos deja sin candidatos DC en alrededor de 16 de los 28 distritos que hay a nivel nacional, o sea, en más de la mitad del país. Nosotros hemos aprobado votar por Jara antes de tener el acuerdo parlamentario, antes de tener conocimiento de un programa presidencial o de propuestas programáticas que efectivamente representen lo que nosotros estimamos que debe ser el futuro político del país. Y tampoco sabemos cómo se va a estructurar esa coalición política.

-¿Fue un «cheque en blanco»?

-En mi opinión, es el peor de los mundos, porque hemos resuelto aprobar algo que no sabemos en qué va a consistir, y la capacidad de negociación la hemos perdido definitivamente.

-¿Primó un interés electoral para quedarse con estos 22 cupos? Aunque la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, dijo que no están asegurados…

-Y a mí me lo dijo personalmente ella en algunas conversaciones, porque ella tiene toda la razón. Este es un proceso en desarrollo. Entonces, hay gente que votó en la Junta Nacional de la Democracia Cristiana, convencidos de que esta lista única les va a permitir a ellos tener sus candidatos en su distrito, y se van a llevar una sorpresa muy ingrata cuando se den cuenta que la caja no aguanta, que no resiste. Por eso digo que es un error político de envergadura y hemos perdido nuestra capacidad de negociación al anunciar un apoyo que nos deja sin la posibilidad de que nosotros podamos manifestar nuestras propuestas durante todo el periodo de campaña, no nos permite saber qué va a pasar con las propuestas programáticas.

«No quisiera estar en el pellejo de Francisco Huenchumilla« 

-¿Cómo visualiza usted la Democracia Cristiana de ahora en adelante? ¿Y qué va a hacer usted junto a los otros expresidentes?

-El camino que tiene la Democracia Cristiana por delante es un camino complejo. Lo era antes de la definición y ahora lo es más aún. Porque nos hemos quedado sin cartas, sin fortaleza para un proceso de negociación. Hemos entregado un cheque en blanco. Aquí se puso la carreta delante de los bueyes, porque nosotros hemos resuelto teóricamente el apoyo a una candidatura sin que se cumplan las condiciones mínimas que un partido político mínimamente digno debió haber exigido. Yo creo que la tarea que tiene el presidente interino del partido, Francisco Huenchumilla, es realmente cuesta arriba, yo no quisiera estar en su pellejo (…). Nosotros creemos que los incumbentes han tenido un rol excesivo, han participado en una definición antes de la Junta Nacional. Nosotros, los seis presidentes del partido, no estamos asociados a ningún interés personal, ninguna aspiración.

-¿Cree que va a sobrevivir la Democracia Cristiana?

-Es primera vez en nuestra historia en esta disyuntiva. Apoyar en Chile a una candidata del Partido Comunista por parte del Partido Democrático Cristiano es algo inédito. Es algo que solo se habría justificado, creo yo, en un proceso de maduración, de diálogo, de conversaciones, y donde efectivamente hubiéramos participado abiertamente, no solamente en una junta nacional, sino que en una discusión transparente, sin motes, sin imágenes que no corresponden a la realidad (…). El rol que ha jugado la Democracia Cristiana muchas veces en su historia es ser el espacio de diálogo de propuestas que permitan resolver los problemas más relevantes del país en función de acuerdos. Eso es lo que nosotros queríamos.

«Los valores y principios de la DC tienen vigencia más allá del partido»

-Mauricio Rojas dijo que “apoyar a una candidata comunista significa la muerte de la DC”; y Max Colodro hablaba de que “así se sella el ocaso de la Democracia Cristiana”. ¿Lo ve de esa manera? 

-El rol que ha jugado la Democracia Cristiana en Chile es muy relevante. Y cuando no esté, la vamos a echar de menos. Aquellos que hoy día hablan de los ocasos, de la difícil proyección futura de la DC, algunos lo hacen con cierta alegría, porque han colaborado a que no exista y extrañamente hoy día aparecen como lamentándolo. Ahora, de acuerdo a la legislación vigente, si la DC no logra un determinado número de parlamentarios, puede dejar de tener vigencia legal. Pero otra cosa son los valores de la Democracia Cristiana, los principios, el rol que está llamada a jugar en el país, que tiene vigencia más allá de lo que pueda hacer o no el partido. Yo estoy entre aquellos que creen que hay que perseverar. Yo tengo un carácter que a veces me traiciona, pero estoy entre los que hoy día dice ‘tengamos un poquito de paciencia’.

-¿Usted se queda en el partido, entonces? ¿No ha pensado en renunciar ?

-Cada vez que escucho que alguien renunció me da una pena tremenda. No estoy dispuesto a auto provocarme esa pena, inferírmela a mí mismo.

-¿Qué van a hacer ustedes como ex timoneles de la DC? ¿Y qué pasa con el ex Presidente Eduardo Frei, que no suscribió la carta? 

-Eduardo Frei es una persona que está muy activa en torno a iniciativas relevantes, como es la Corporación de Promoción de Infraestructura, que él preside, y además ha estado en un rol muy relevante para Chile como embajador en el Asia-Pacífico. Él participa activamente (…), yo creo que él está jugando un rol ahí que es extraordinariamente relevante.

-¿Pero, lo invitaron a suscribir esta carta que enviaron antes de la Junta Nacional?

-Nosotros, desde hace un tiempo, lo hemos liberado a él como ex Presidente de aparecer en este compromiso conjunto con el resto de los presidentes. Hay algunos que son más activos, otros que no pueden por razones de salud. Firmaron esta carta Andrés Zaldívar, Carmen Frei, Ricardo Hormazábal, Carolina Goic, Jorge Pizarro. Y después nos llamó Enrique Krauss para pedir que él también la quería firmar y que no había estado en las reuniones por razones de salud. Son casi todos. Había un solo expresidente del partido que no estuvo con nosotros.

«Los ex presidentes vamos a mantenernos en el partido»

-¿Pero, qué rol van a jugar, junto con el ex Presidente Frei?

-No puedo hablar por el ex Presidente Frei. Tengo con él un diálogo privilegiado, tenemos una amistad, hablamos bastante frecuentemente, pero no me corresponde a mí señalar su opinión. Puedo decir que su opinión es importante, es muy relevante, y hoy día está jugando un rol que si bien aparece como técnico, tiene impacto político. Creo que la DC chilena tiene todavía mucho que hacer en el futuro del país, a pesar de la debilidad que estamos mostrando, a pesar de la incomprensión que tenemos entre nosotros mismos. Y tenemos que perseverar, mantener puntos de encuentro que nos permitan reflexionar respecto de lo que es el futuro del país.

-¿Va a darle su apoyo a Jeannette Jara o no tiene candidato?

-Yo quiero ser consecuente. Lo que se aprobó en la junta es apoyar a esa candidata y ver si se cumplen todas las condiciones que, como reactivamente dijo el actual presidente interino del partido, debían cumplirse. Y hay que tener paciencia y observarlo. Yo no voy a adelantarme. Hoy día sigo sin candidato, como alrededor de un 30% o 40% del electorado chileno que no tiene candidato.

Participa en la conversación

1 Comment

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.