Esta semana el Consejo Técnico de Gendarmería de la Región de La Araucanía les otorgó el beneficio carcelario de salida dominical y salida trimestral a los primos José Tralcal Coche y Luis Tralcal Quidel, condenados a 18 años de presidio por el homicidio del matrimonio Luchsinger Mackay, ocurrido el 4 de enero de 2013 en el fundo Granja Lumahue de Vilcún.

Ambos primos estaban en huelga de hambre desde el pasado 2 de marzo para exigir esta medida, argumentando que cumplían con los requisitos necesarios. La decisión desencadenó reacciones al respecto, la oposición rechazó la medida y anunció un oficio al Presidente Gabriel Boric. Además, la bancada de diputados de RN, encabezada por Andrés Longton, recurrió el viernes a la Contraloría por este hecho.

En un nuevo capítulo de Especial Mirada Líbero el hijo mayor del matrimonio Luchsinger Mackay Jorge Luchsinger, se refiere a este acontecimiento. «Al principio es la sorpresa, uno no estaba enterado de lo que estaba pasando. Permanentemente los abogados de ellos están apelando a muchos recursos, todos los subterfugios legales para adelantar su libertad«, sostiene.

«Hay precedentes de que personas que presionan a través de este mecanismo de huelga de hambre luego obtienen beneficios o apuran ciertos procesos», dice. Agrega que así «van logrando cosas, por presiones que se transforman en presiones políticas, porque hay un sector político que sí los apoya«.

Ante las declaraciones de la ministra del Interior Izkia Siches, quien, refiriéndose al tema de los beneficios carcelarios dijo que había una diferencia de justicia si se vive en Las Condes o en La Araucanía -«si es rubio y tiene un apellido, no pasa nada, pero si pillo a la persona en La Pintana y es pobre, me lo llevo detenido y si lo pillo en La Araucanía, me lo llevo detenido, allano su casa, agarro a los niños y violento a toda una comunidad»-, Luchsinger reaccionó: «Los dichos de la ministra Siches son bastante desafortunados, considerando el cargo que tiene (…) yo no sé si peca de ignorancia, no sé qué experiencia tiene como para decir eso«.

También, sobre los dichos de la secretaria de Estado, quien aseguró además que “no había que poner el grito en el cielo cuando uno habla del Wallmapu”, el hijo del matrimonio asesinado en 2013 afirma que «estos comentarios son más para la galería, para que lo escuche su gente y sus seguidores. Nosotros tratamos de vivir en paz. Si bien es cierto hay un sector que tiene muchas falencias, requieren seguridad del Estado. Y lejos de estar de acuerdo, a las personas de origen mapuche les preocupan las frases que dice Siches al respecto«.

Ante el planteamiento de la ministra vocera Camila Vallejo, quien dijo que el caso de la Convencional Constituyente Francisca Linconao -quien fue imputada y posteriormente absuelta en la causa por el crimen del matrimonio Luchsinger Mackay,- era un ejemplo de «prisión política”, Luchsinger sostiene: «Ni ella ni otros acá en Chile son presos políticos. Fueron sometidos a proceso y luego liberados (…) es lo que nos corresponde como víctimas».

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