La aparición de la variante Ómicron del coronavirus muestra sus efectos: en una semana el número de nuevos casos de Covid-19 se ha más que duplicado, y los 7.291 casos reportados el 13 de enero representan una cifra que no se veía desde junio del año pasado. Pese a este panorama, el director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, Héctor Sánchez, descarta que vuelvan a aplicarse cuarentenas en el país.

«Las restricciones a la movilidad están bastante superadas porque la población no las acepta y no las resiste, por efectos múltiples, de tipo sanitario, de salud metal y económicos», afirma el infectólogo en el programa radial Mirada Líbero.

Sánchez anticipa que los números de nuevos contagios seguirán creciendo y explica que proyecciones que han sido atinadas en el pasado muestran que en dos semanas, contadas desde el pasado lunes, la cifra de contagios al día se ubicará en torno a los 15.000.

Datos que no están lejos de los cálculos realizados por el Ejecutivo. «Superaremos los 10.000 casos diarios», dijo el presidente Sebastián Piñera el 10 de enero cuando se inició la aplicación de la segunda dosis de refuerzo. Un día después, la exsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, dio una cifra más alta: «Podemos llegar a un aumento sobre 15 mil casos».

Para el director del Instituto de Salud Pública de la UNAB, son tres las estrategias simultáneas que se deben implementar ante el aumento de casos generado por esta nueva variante: reducir los aforos, hacer énfasis en aumentar la vacunación y desarrollar una estrategia comunicacional para generar consciencia de riesgo. Con respecto a ese último punto, recalca la necesidad de aportar información a la ciudadanía sobre los beneficios de la vacunación y continuar con las medidas de autocuidados, pero sin generar miedo.

«El miedo paraliza y genera desconfianza. Las estrategias que se han basado en el miedo en el pasado no han tenido resultados positivos ni con el sida, ni con otras enfermedades, pero cuando se ha hecho el énfasis en la consciencia de riesgo y en la responsabilidad social de las personas sí tiene efectos. Se debe entender que aquellas personas que no se vacunan también son  un vehículo de contagio para las que sí estén vacunadas, si son de mayor edad, que pueden enfermar y morir», sostiene.

 

 

El especialista explica que el aumento en las cifras de contagio se deben a que Ómicron se expande con mayor rapidez porque su período de incubación es menor, en comparación con la cepa que dio inicio a la pandemia en marzo de 2020. «El virus original se demoraba de 5 a 7 días en incubarse, el Delta demoraba 4 días y el Ómicron demora 3», dice.

Eso sí, aunque alerta sobre este aumento, envía un mensaje de tranquilidad en cuanto al tratamiento que generalmente se requiere cuando se trata de una persona contagiada con la variante Ómicron.

«La cantidad de hospitalizaciones ha sido menor porque gran parte de los problemas que causa Ómicron se resuelven ambulatoriamente debido a que causa menos daño en los pulmones, es más de la vías respiratorias altas. Eso es otro elemento que hay que tener presente», señala.

La vacunación es «imprescindible»

Sin embargo, Sánchez recalca que para que se cumpla con estas expectativas es «imprescindible» la vacunación y no solo con algunas dosis, sino con el esquema completo. Esta advertencia la argumenta con cifras.

«Cuando no se tiene ninguna vacuna o solo una, la incidencia de la enfermedad es de 101 por 100.000. Cuando la protección es con las dos dosis de vacuna, la incidencia baja a la mitad: 56 por 100.000; y cuando las personas tienen la dosis de refuerzo la incidencia baja a 14 por 100.000, es decir, disminuye prácticamente 8 veces», explica en cuanto a los contagios.

Mientras, con respecto a las hospitalizaciones detalla. «Si las personas no tienen protección o la protección es incompleta, la hospitalización en UCI es de 3,3 por 100.000. Si la protección es completa baja a 0,3, es decir, baja 10 veces; y si la persona tiene dosis de refuerzo mayor a 14 días baja 30 veces».

Sánchez no deja por fuera de la cifra de incidencia de la vacunación en los fallecimientos: «Cuando no tienen protección o protección incompleta la tasa es de 2,8 por 100.000, cuando hay protección completa es de 0,5 por 100.000, es decir, baja 5 veces; y cuando hay dosis de refuerzo baja a o,2 por 100.000, es decir, 14 veces».

En Chile, advierte el especialista, son 1.900.000 las personas que no tienen ninguna vacuna o que se han hecho poner solo una. De acuerdo con las cifras oficiales, 11.849.491 ya han sido inoculadas con su dosis de refuerzo en el territorio nacional y en total han sido administradas 45.450.035 dosis en todo el país.

«Hay que aclarar que las tasas son distintas de acuerdo a los grupos etarios. En las personas mayores de 60 años crecen los indicadores de contagio, de hospitalización en UCI y los indicadores de mortalidad. ¿Quiénes se están hospitalizando y quiénes están muriendo? Primero, las personas que no están vacunadas o que tienen vacunas incompletas y también los mayores de 60 años», afirma.

Sánchez destaca que no es un dato menor que Chile sea el cuarto país del mundo con mayor tasa de vacunación, sólo por debajo de Emiratos Árabes, Portugal y Singapur. «Nosotros tenemos un 86% de población vacunada, a lo menos con una dosis», señala.

¿Ómicron para la inmunidad del rebaño?

Al ser consultado sobre la posibilidad de conseguir inmunidad del rebaño debido a la rápida expansión de esta variante, el director del ISP de la UNAB asevera que dependerá fundamentalmente de la capacidad de respuesta del sistemas de salud.

«Lo que se está poniendo en juego con esta variante es la capacidad de respuesta que tienen los sistemas de salud. Si tienen respuesta en la urgencia para atender a las personas contagiadas que requieren atención, si el sistema de UCI también es capaz de responder de forma eficaz y finalmente si el tratamiento que se está utilizando están dando buenos resultados, y efectivamente están dando mejores resultados que los que se obtenían hace un año atrás», señala el especialista.

Para Sánchez es «indudable» que se van a contagiar todos aquellos que no están vacunados, así como un porcentaje de los que sí lo están con protección completa e incluso con refuerzo. «Eso podría conducir hacia una inmunidad del rebaño», dice, aunque advierte que de ir por esa vía se tratará de un proceso «lento y doloroso».

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