Ir tras los 2.552.649 votantes que le dieron su apoyo a Franco Parisi en la primera vuelta. Esa es la situación en la que el abanderado del Partido de la Gente (PDG) dejó a Jeannete Jara y José Antonio Kast de cara al balotaje del 14 de diciembre.
Si bien el abanderado del Partido Republicano quedó con la primera opción de llegar a La Moneda, dado que sumada su votación a la de Johannes Kaiser y Evelyn Matthei la derecha obtuvo un 50,3% de los votos en la presidencial, lo cierto es que para Kast es clave conquistar al votante del líder del PDG para asegurar un triunfo.
El camino a la Presidencia lo tiene mucho más difícil la candidata del Partido Comunista, pues su votación, sumada a la de los otros postulantes de izquierda -Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Artés-, no alcanzó el 30%. Por eso, para lograr ser una figura competitiva en segunda vuelta, Jara necesita intentar capturar a la totalidad del votante Parisi.
En estas tres semanas que quedan para el balotaje, los dos candidatos se avocarán a entender qué piensan estos electores y cómo Parisi logró atraerlos durante su campaña.
Retarget, empresa que se dedica al análisis de redes sociales y opinión pública, lleva semanas analizando la estrategia discursiva del líder del PDG. «Desde las propuestas que plantea Parisi, es más difícil captar ese electorado para Jara, pero desde el eje comunicacional es más difícil para Kast», advierte a El Líbero la directora del área social y de opinión pública, Bárbara Biskupovic.
«Las propuestas de Parisi están 100% ligadas a lo económico y sus soluciones en seguridad son de mano dura, entonces en el sentido programático es mucho más fácil para Kast atraer a esos votantes. Ahora bien, en un sentido comunicacional, como el discurso de Parisi toma la frustración de la gente y entrega una visión de esperanza a largo plazo, ahí tiene Jara harto qué decir», agrega Biskupovic, que encabezó el equipo que realizó el análisis.
Para este estudio, Retarget analizó los discursos públicos de Parisi en lives en YouTube, TikTok y Facebook entre julio y noviembre de este año, así como social listening en redes sociales e inteligencia propia durante los últimos 11 meses, reportajes periodísticos y documentos programáticos del PDG.
El vínculo de Parisi con «el votante frustrado y despolitizado»
Son cuatro las dimensiones centrales en las que Parisi se pasea cada vez que le habla a sus electores, de acuerdo con el estudio: «indignación popular», «coloquialismo», «shock value» y «meritocracia vs. la cuna».
Según el análisis, la estrategia de Parisi consiste en decir frases radicales que luego se viralizan, como «bala o cárcel» para explicar su propuesta contra la delincuencia; en decirle a su auditorio cosas como que le «están metiendo el dedo en el ojo», para canalizar la molestia de ciertos sectores de la población con las élites; en vender su opción política como una propuesta antisistema; y en usar expresiones como «comunacho» o «cuicos flojos», por ejemplo.
«Esta mezcla permite que funcione como ‘traductor emocional’ de frustraciones sociales complejas, con propuestas que se perciben factibles y directas. (…) Su uso de lenguaje coloquial, acusatorio y directo conecta visceralmente con el votante frustrado y despolitizado», se advierte en el documento.
El «enemigo transversal» que ahora va por sus votantes
De acuerdo con el análisis, el discurso de Parisi «articula un enemigo transversal que incluye desde ‘fachos’ hasta ‘comunachos’, posicionándose como la alternativa ‘de la gente’ contra el establishment completo».
Según el estudio, la narrativa del líder del PDG se centra en tres ideas fundamentales: que «el Estado es un ‘robo a mano armada’, que las élites políticas ‘viven de la plata de los pobres’ y que los partidos tradicionales ‘se reparten cargos”.
«Lo primero que muestra el análisis es que Parisi convierte las molestias que hay en ciertos sectores de la sociedad, genera un diagnóstico y hace una propuesta concreta. El puente entre lo emocional y lo técnico lo hace súper concreto. Lo segundo es que el tono coloquial que usa no es casual, le permite ser cercano y que sus propuestas más técnicas sean sencillas de entender. Lo tercero, que también es importante en su discurso, es que le habla a un grupo invisibilizado, a los que él llama los exiliados de la clase media. Parisi no le habla ni a la izquierda ni a la derecha, sino a toda la gente que siente que trabaja más, pero que gana menos», explica Biskupovic.
Ignorar «pasados ideológicos»
Aunque en sus discursos critica tanto a la derecha como a la izquierda, la estrategia comunicacional de Parisi también incluye instalar la idea de que su propuesta es lograr una «unidad nacional que, en la práctica, busca cooptar figuras de todo el espectro que compartan su enfoque pragmático y antisistema, ignorando sus pasados ideológicos».
En el análisis se advierte que en el discurso del abanderado del PDG se remarca la premisa de que para ser parte de esta tienda política «el único factor de selección es el ‘amor a Chile’ y la competencia, no la militancia». «Su narrativa es: ‘No importa de dónde vienes, sino cuánto amas a Chile».
«La incorporación de Pamela Jiles y Pablo Maltés es clave. Ignora su pasado comunista o del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, argumentando que la gente tiene derecho a cambiar y que ella es una ‘luchadora por la democracia'», se indica en el estudio.
En cuanto al otro lado del espectro político, el estudio habla de la «atracción de la Derecha técnica», refiriéndose a que Parisi «expresa interés en los currículum de tecnócratas y empresarios. Esto muestra un interés en aplicar políticas de mercado, aunque estas sean reguladas para evitar el abuso».
La audiencia de Parisi: desde la «clase media endeudada» hasta los «jóvenes tuerca»
De acuerdo con el análisis de Retarget, Parisi le habló durante la campaña a segmentos en específico. Para la «clase media endeudada» fue todo el discurso referido a la disminución de impuestos, la devolución del IVA por la compra de viviendas cuyo valor sea menor a 4.000 UF y la eliminación de IVA para medicamentos y pañales.
A las «mujeres morosas» trató de captarlas apelando a la «discriminación financiera» de la que son blanco. Propuso para ellas un refinanciamiento estatal que incluía un alivio especial en Dicom.
También estructuró un discursos y propuestas para los adultos mayores. Procuró atraerlos criticando el monto de las pensiones y propuso aumentar la PGU hasta $450.000, se advierte en el estudio
Para los funcionarios públicos técnicos planteó el problema de la «politización». En este sentido, propuso la llama Ley Topo, es decir, el proyecto de ley de delación compensada para tratar de erradicar la corrupción en el aparato público.
Referido a los votantes del norte de Chile, la estrategia discursiva de Parisi, señala Retarget, consistió en apelar al supuesto abandono en el que habrían dejado a estas regiones. Para este segmento estructuró propuestas de militarización y de minar la frontera.
El último segmento al que le habló Parisi fue al que en el análisis se denominó “jóvenes tuerca”. El abanderado del PDG trató de empatizar con ellos mediante un discurso en el que remarcó que estaban siendo estigmatizados y les propuso tener reconocimiento e integración durante su hipotético gobierno.
