La última preocupación del expresidente Sebastián Piñera antes del accidente que terminó con su vida, fue la reconstrucción tras el megaincendio que el 2 y 3 de febrero de 2024 arrasó con 8.500 hectáreas de Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, y dejó un saldo de 137 personas fallecidas.
Por eso, ante la tragedia y en medio de las vacaciones, puso a trabajar a exministros y asesores de sus gobiernos para que elaboraran un documento con sugerencias para facilitar el proceso, advirtiendo las dificultades y aprendizajes obtenidos tras el terremoto y tsunami del 27F de 2010.
El 5 de febrero de 2024 tuvo una reunión por Zoom con los exministros Karla Rubilar, Jaime Bellolio, Rodrigo Pérez Mackenna y con Iván Poduje, Andrés Iacobelli y Pablo Ivelic, y el 6 de febrero el exmandatario falleció en el accidente en helicóptero ocurrido en Lago Ranco. Pero el grupo siguió trabajando y le entregaron al gobierno del Presidente Gabriel Boric una estrategia de reconstrucción pocos días después, el 14 de febrero.
No obstante, de las 22 recomendaciones que tenía la propuesta, este gobierno sólo consideró cinco, y no a cabalidad, asegura Poduje a El Líbero, quien estuvo a cargo de la coordinación técnica de la estrategia y que opina que en la lentitud que el Ejecutivo ha reconocido en la reconstrucción «hay falta de experiencia, hay incompetencia y flojera, pero también hay una indolencia, una indiferencia con el dolor de las familias. No hay otra explicación. O sea, ¿cómo se explica que el ministro (de Vivienda, Carlos Montes) se tome vacaciones y que no esté en terreno?».
Las propuestas, una a una y las medidas de reconstrucción
La estrategia de reconstrucción encargada por Piñera, tenía 22 propuestas y, una vez entregada, ya no hubo más contacto con el Ejecutivo, cuenta el urbanista. «Nunca más nos llamaron. Primero había un diálogo entre presidentes, pero después quedó la ministra Javiera Toro como enlace y ahí dijimos: ‘Esto no cuadra'», recuerda Poduje agregando que el proceso lo debería dirigir directamente el Presidente a través del ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
Las propuestas no se tomaron en cuenta, cree, «porque no les interesó nada más, o quizás porque venían del gobierno anterior y ellos querían hacerlo de otra forma, o no lo leyeron. Hay una posibilidad alta de que no las hayan leído ni siquiera, lo cual fue un profundo error porque ellos no tenían la experiencia».
Al ser consultados, desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia -de donde es titular Toro-, destacan que «se ha recogido la experiencia de varios procesos anteriores, a través de reuniones con delegados de todas las reconstrucciones de los últimos 15 años; conversaciones con exautoridades; e incluso recogiendo los aprendizajes del expresidente Piñera, quien detalló personalmente su experiencia de la reconstrucción del 27F y las dificultades que se repiten en materia de vivienda. Algunas de ellas tenían que ver con las problemáticas de irregularidad de los terrenos, irregularidad de la propiedad, y las características del territorio en los lugares donde se produjo el megaincendio. Estos temas han sido recogidos por nuestra cartera, los que han sido incorporados, y se incluirán en una nueva institucionalidad, que permitirá que el Estado se pueda hacer cargo de manera centralizada en los procesos de reconstrucción».
No obstante, no detallaron qué ideas recogieron de la estrategia de reconstrucción del expresidente y cuáles no.
Estas son las propuestas de los excolaboradores de Piñera y el balance que hace Poduje a un año de la tragedia:

1) Cerrar la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (Fibe) a la brevedad para comenzar a entregar soluciones
Recogida, pero con problemas. «Eso se hizo, pero se descontaron más de 3.000 familias damnificadas –con Fibe- por no ser ‘hábiles’ para subsidio, ya que no modificaron el decreto considerando la emergencia. Por lo tanto, las fichas no sirvieron de mucho», explica Poduje.

Según el balance del Gobierno del 31 de enero, 4.385 viviendas resultaron afectadas, pero sólo 3.043 familias son hábiles para acceder a una solución habitacional. El resto, ha reclamado que existe una discriminación «ideológica» para no permitirles acceder a subsidios, pues los dejan fuera, por ejemplo, por tener un cónyuge con otra casa. «Resulta que ahora me castigan por haber trabajado honradamente para asegurar mi futuro», relató una afectada a LUN.
Poduje asegura que esta situación se advirtió: «Eso también lo dijimos. Si tú tienes un incendio que afecta a sectores de clase media, no se puede aplicar una ficha de protección de hogares para asignar el DS 49 (Fondo Solidario de Elección de Vivienda ). Entonces, lo que había que hacer era modificar el decreto. Eso era una cuestión que lo hacía el Presidente en un día, pero aún no se modifica».
2) Gobernanza: la reconstrucción debería estar liderada por ministros. Se recomendaba evitar “delegados”
Este era uno de los primeros puntos mencionados en la estrategia, pero «no hicieron caso. Pusieron un ‘gerente’ que no sirvió para nada, a dos ministras de ‘enlace’ (Maya Fernández y Camila Vallejo) que tampoco sirvieron y dejaron coordinando a la ministra de Desarrollo Social en vez de Minvu, lo que fue inexplicable. Rotación de cabezas sin firma ni mando, que fue exactamente lo que advertimos», señala Poduje.
El arquitecto asegura que este punto es crítico y que el ministro de Vivienda, Carlos Montes, debería estar permanentemente en terreno, «como estuvo el exministro Rodrigo Pérez Mackenna, y el Presidente encima. Es la única forma para que esto funcione, porque el Estado funciona por potestad administrativa».
Poduje explica que dada la urgencia, el encargado de la reconstrucción debe poder firmar decretos, firmar licitaciones y adjudicarlas, «entonces, no sirven los gerentes, no sirven los coordinadores, no sirven los ministros de enlace. Todo eso es parafernalia y eso lo hemos aprendido de todos los incendios, de todos los de todas las tragedias (…) el Presidente debe estar encima para dar las instrucciones y agilizar todo el proceso«, asegura lamentando que Montes se encuentre de vacaciones y que el Mandatario no haya visitado la zona cuando se reunió en Cerro Castillo con los gobernadores en enero.
3) MOP debía coordinar a las empresas de servicios sanitarios, eléctricos y de comunicaciones
«No han hecho nada de eso. Las redes sanitarias no han sido ampliadas, y Esval (la empresa sanitaria de la región) no ha iniciado siquiera la evaluación de nuevos grifos para zonas siniestradas», afirma el especialista.
4) El costo de extensión de las redes debía ser acordado en los procesos tarifarios respectivos
Según el urbanista, ni siquiera «se han diseñado las redes sanitarias que deben extenderse o reforzarse (grifos), así que no existen costos que puedan ser absorbidos por el proceso tarifario de Esval».

5) Instalación de bases operativas de coordinación. Al menos tres: en cancha Manuel Bustos, Monte Sinaí y Pompeya
La estrategia recomendó tres lugares específicos para su establecimiento: las canchas de Manuel Bustos, Monte Sinaí y Pompeya. Y en este punto sí hay movimiento, pero no por parte del Gobierno.
«Esto lo hicieron organizaciones privadas como Desafío Levantemos Chile. El municipio se demoró varias semanas en instalar sus bases, lo que retrasó todo el proceso de identificación de damnificados y asistencia social», acota Poduje.
6) Escuelas infantiles y jardines modulares: hubo seis escuelas y jardines quemados (600 matrículas)
«No se ha hecho. Es más, un jardín debió cerrar en El Olivar, ya que las familias fueron relocalizadas», dice Poduje, aunque según el informe de Transparencia 2024 de Desafío Levantemos Chile, sí se concretó una solución modular para una escuela en Villa Independencia, pero se trata de una iniciativa privada financiada con donaciones.
7) Centros de atención vecinal modulares instalados antes del primer mes
Su objetivo era prestar primeros auxilios, tratamientos médicos, atención de salud mental y provisión de agua, todo instalado en el lugar donde antes hubo canchas, plazas o encuentros de calles.
«Esto se hizo a medias. Las duplas sociales, formadas por especialistas en reconstrucción y asistencia social, funcionaron de forma muy desordenada. No hubo una estructura para visitar a las familias y ayudarlas. Se contrataron profesionales a honorarios para reforzar los consultorios, pero no durante todo el período. De hecho. Muchos fueron desvinculados», expone el urbanista.
8) Acreditación de dominios mediante declaración jurada simple
Este punto es crucial para explicar la demora en los subsidios. Según Poduje, si una lección dejó la reconstrucción que hubo que hacer entre las regiones de Valparaíso y La Araucanía, por el terremoto y tsunami de 2010, fue que había que destrabar el asunto legal de las propiedades a la brevedad para comenzar a trabajar.
Para agilizar los procesos, la salida propuesta era acreditar los dominios por medio de una declaración jurada simple, con testigos. Sin embargo, «no lo hicieron, lo que fue un grave error. Le han exigido a las familias papeleos eternos para acreditar dominio, y han dejado fuera de los subsidios a miles de familias que no tenían sus títulos al día, declarándolas ‘inhábiles’, pese a que llevan más de 20 años viviendo en la zona».
Y hay algo más. Según explica Poduje, en el caso de este megaincendio, el Ejecutivo contaba con un instrumento adicional para ayudarse en la tarea de regularización: «Ellos además tenían el catastro de los campamentos«, por lo que había información sobre los habitantes irregulares y su ubicación. «(Ellos) sabían que había campamentos que llevan 20 años esperando el título de dominio. Simplemente se enredaron, también tuvieron un problema probablemente de falta de equipo, porque no pusieron todo el despliegue que se requería. Pero ese es el problema número uno de la reconstrucción».
«Fue fatal el hecho de que ellos no avanzaron con la agilización de todos los trámites de los subsidios. Se enredaron con los subsidios, se enredaron con los títulos de dominio, por alguna razón que cuesta entender, no le entregaron a cada familia con ficha su subsidio de construcción y eso también nosotros insistimos que tenía que ser muy rápido porque ese es el punto uno para poder empezar la reconstrucción (…). Eso explica el lentísimo avance, pero en paralelo no trabajaron en los proyectos de loteo, en los proyectos de urbanización, en las calles. Entonces, claro, si tú no trabajas en eso, la verdad es que cuesta entender qué es lo que hicieron este año. Es muy sorprendente», puntualiza.
9) Delimitación de zonas de riesgo
«No se ha hecho y, por lo mismo, se han reconstruido viviendas precarias en sectores de riesgo por pendientes y malos accesos. Además no se ha mitigado el riesgo básico, con despeje de cortafuegos y refuerzo de grifos y estanques de agua», asegura.

10) Licitación de diseños de urbanización, loteo e ingenierías sanitarias, eléctricas y pavimentación
Esto, dice el documento, debía desarrollarse durante el primer semestre de 2024, pero Poduje dice que «no se hizo en la zona del desastre, pese a existir terrenos fiscales. Hasta la fecha, no se ha entregado ningún proyecto de loteo y urbanización, solo la arquitectura de menos de 100 casas» de las miles que fueron destruidas.
11) Subsidio de terreno: se propuso dividir el subsidio DS 49 en dos. Uno de UF 600 para sitio y otro de UF 600 para vivienda
Uno era de 600 UF para comprar sitios y otro por el mismo monto, pero para viviendas. «No se hizo, así que los terrenos fiscales han sido ocupados de manera informal, salvo en zonas alejadas del incendio», agrega.
12) Aldeas provisorias
Estas suponían estar integradas por hogares que vivían en campamentos, y según la propuesta, debían ser administradas por el Minvu y las municipalidades. Poduje actualiza la información señalando que la iniciativa no se concretó porque, según Minvu, las familias no quisieron. El problema que el arquitecto advierte es que una vez que esas familias salen de los sectores que se les han asignado, aplican para que se les pague un subsidio de arriendo, «que ha funcionado muy mal y no cubre a la totalidad de las familias que debieron salir».
13) Relocalización de asentamientos en zonas de riesgo
Se calculó la necesidad de tener 50 hectáreas disponibles para ello y se identificó, como posibilidad, los terrenos de Serviu en Glorias Navales.
«No se hizo. Se han vuelto a construir cientos de viviendas en áreas de riesgo. El terreno Serviu de Glorias Navales sigue vacío», lamenta Poduje.
14) Reconstrucción en sitio propio
Esta estrategia se proponía realizar en las áreas incendiadas que ya tenían urbanización y que no aparecían en el registro de campamentos del Minvu ni en los nuevos asentamientos precarios construidos con posterioridad a ese registro. El equipo de la administración anterior calculó en 55% el terreno afectado con esas características.
Pero lo que ha pasado, más bien, es que las familias han «reconstruido más de mil viviendas en sitio propio, sin subsidio ni asistencia técnica del Estado. Ahora los tramitan para darle el subsidio de forma retroactiva, ya que la casa fue reconstruida sin supervisión asistida, por culpa del atraso del Estado», afirma Poduje.

15) Reforzar el rol del Serviu
La idea es que fuera el Serviu la entidad patrocinante que aplicara subsidios innominados para licitar el diseño y construcción de obras de urbanización y loteo, junto a las viviendas. De acuerdo a Poduje, esto sí se realizó, pero el Serviu no dio abasto para toda la demanda.
16) Posibilidad de adquirir viviendas industrializadas con subsidio, limitando su diseño a cuatro
La recomendación venía con ese límite de cuatro para agilizar el proceso de elección de la casa, que se hizo más lento en reconstrucciones anteriores cuando las familias elegían la suya entre varias opciones.
En febrero, el ministro Montes se reunió con 17 empresas de construcción de casas industrializadas para explicarles que se aplicaría una flexibilización al DS 49 que permitiría una licitación más rápida de reconstrucción de viviendas a las que podrían postular.
Luego, en abril, el Presidente inauguró la Expo de Vivienda Industrializada en Quilpué, que tenía por objetivo «dar a conocer este sistema de construcción rápido, de calidad y sustentable de vivienda definitiva para familias afectadas por la emergencia de la Región de Valparaíso y a familias habilitadas para recibir subsidios», dice la web del gobierno.
Si bien la posibilidad de elegir una vivienda de este tipo -que conlleva una reconstrucción más rápida– existe, Poduje afirma que «ha sido tan lenta, que los damnificados con sitio propio han vuelto a levantar casas de madera, mediaguas o viviendas con albañilería».
17) Subsidio de autoconstrucción asistida
De quedar bien ejecutados los barrios en términos de urbanización, la propuesta recomendaba este beneficio después de que se asignara el predio de acuerdo al proyecto de loteo general. Poduje explica que si bien se recogió la idea, «no se asigna por burocracia. Hay menos de 600 subsidios asignados para un total de 5.800 familias».
18) Las familias sin título de dominio, podrán postular a subsidio de terreno nuevo
«No se hizo. Estas familias están abandonadas, y sin opción de postular a subsidio», lamenta Poduje. De hecho, a raíz de la incertidumbre sobre trámites y sus plazos, existe un grupo de damnificados en huelga de hambre (que tienen muchas más peticiones, como que no se les corten los bonos de ayuda).

19) Prevención: construir calles nuevas que comuniquen los barrios entre sí y con las rutas de Viña del Mar
Luego de quedar en evidencia el problema de Bomberos para acceder con sus carros a las zonas afectadas por el incendio, la propuesta recomendó que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) construyera nuevas calles que conectaran las poblaciones entre sí y salidas expeditas a vías importantes.
Sugerían construir un nuevo acceso a Villa Independencia y Manuel Bustos, por camino Internacional mediante enlace desnivelado, un nuevo acceso a Monte Sinaí y Miraflores Alto, por el antiguo Troncal mediante enlace desnivelado y apertura de camino nuevo, abrir una alternativa al Troncal Sur, crear vías transversales a Camino del Agua para facilitar posibles evacuaciones e instalar estanques de agua que permitieran bombear sin dificultades de presión en caso de necesidad.
«No se ha avanzado nada en estos proyectos. Ni siquiera a nivel de ingeniería. Ni siquiera se han pavimentado las calles básicas para llegar a las nuevas zonas que se han reconstruido sin asistencia técnica, incluyendo zonas de riesgo que debieron haberse delimitado el primer mes», lamenta Poduje.
20) Construir dos bases permanentes de brigadistas de Conaf
Según la propuesta, debían ser instalaciones para 60 personas cada una. Sin embargo, no hay actualmente bases de brigadistas en los lugares afectados, sino que siguen existiendo una en la Reserva Nacional Lago Peñuelas y en Rodelillo.
21) Construir cortafuegos, sistemas de monitoreo y limpieza recomendados en el Plan de Prevención de Conaf
Respecto a los cortafuegos y las otras medidas, «han avanzado muy lento. El municipio alegó que no tiene recursos, así que los propios vecinos han debido despejar cortafuegos en Villa Dulce o Villa Independencia», cuenta el urbanista.
En la foto, la Villa Botania, de Quilpué, que se salvó del fuego gracias a un trabajo preventivo entre los habitantes del condominio con Conaf y Caritas Chile.
22) Obras de confianza en 14 puntos para reconstruir el tejido social
Teniendo en cuenta que salvo Villa Dulce y El Olivar, todo lo quemado corresponde a campamentos, el equipo encargado por el expresidente Piñera sostuvo que el impacto de la tragedia podía generar mayor segregación social, por lo que recomendaban que privados diseñaran o ayudaran a construir seis jardines infantiles, reparar cinco canchas de tierra con pasto sintético, iluminación y camarines y construir cuatro piscinas temperadas de administración municipal, en 14 puntos específicos, una vez que el Estado resolviera los loteos.
El urbanista dice que, de momento, empresas privadas y fundaciones han entregado sedes y arreglos de capillas.
El cuestionado avance de 26% de la reconstrucción
La ministra Toro explicó durante esta semana que el avance de la reconstrucción alcanza el 26%, pero que ese porcentaje no se refiere solamente a viviendas (el gobierno ha entregado solo 78 viviendas ), sino a otras de las siete dimensiones del plan de reconstrucción, como por ejemplo, la reactivación económica y productiva, que alcanza un 92% de avance.
Iván Poduje pone en duda la afirmación: «Eso es imposible porque ¿qué ayuda económica van a dar si se han gastado el 1% del presupuesto? Y es cosa de recorrer: como gobierno no han levantado las empresas que se quemaron ni los jardines infantiles. Han sido donaciones de privados. Entonces, yo no sé qué es a lo que ella le llama avance. La verdad es que es una vergüenza ese argumento y también ella dijo que la institucionalidad no estaba, no daba el ancho, pero con esta misma institucionalidad nosotros hicimos reconstrucciones tres veces más rápido«.
El plan de reconstrucción del gobierno de Gabriel Boric contempla 170 medidas para ejecutarse en cinco años, con un valor superior a los US$ 1.000 millones.
El presentado por los excolaboradores de Piñera, tenía una proyección de cuatro años y un costo de US$ 742 millones.
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