Para los directores de los Liceos Bicentenario, programa de excelencia académica creado durante el primer mandatado de Sebastián Piñera, las alarmas sobre si el actual Gobierno continuaría apoyándolos se habían encendido desde mucho antes del revuelo de los últimos días, generado por la disminución de 32% de los recursos previstos para estos colegios en el proyecto de Ley del Presupuesto, en comparación con el del año anterior.

La preocupación de las autoridades de estos colegios comenzó casi desde el inicio del año escolar, cuando dejó de funcionar el grupo de WhatsApp en el que se comunicaban directamente, al menos los de los liceos ubicados en el área metropolitana, con la Coordinación Nacional de Liceos Bicentenario, grupo adscrito a la División de Educación General de la Subsecretaría de Educación. Así lo indicaron directores de establecimientos consultados por El Líbero.

En el pantallazo facilitado a este medio por uno de ellos, que pidió mantener su nombre en reserva, se verifica el estado actual del chat.

«Estábamos siempre en conversaciones, teníamos una persona a cargo, nos visitaban en el establecimiento, se diseñaban planes. Ese era el apoyo que teníamos desde el Ministerio de Educación: Era un apoyo técnico pedagógico, no económico. Ellos estaban siempre dispuestos a apoyarnos y a tener esa comunicación súper fluida, pero una vez que asumió el nuevo gobierno desgraciadamente eso murió», señala Denisse Berenguela, directora del Liceo Bicentenario Teresa Prats, también conocido como Liceo de Niñas N° 7. 

La ex Coordinadora Nacional de Liceos Bicentenario, Camila Romero, se refiere a la situación de estos colegios, que suman 320 en todo el país. «Nosotros teníamos un chat donde todos los días se daba información, respondíamos en menos de 24 horas, había todo un equipo por detrás que apoyaba y eso hoy día no se está dando», señala a El Líbero.

«Es muy importante saber si hoy día ese acompañamiento se está realizando. Hemos visto cómo en diversos medios, los directores de liceos Bicentenario han lamentado la falta de sintonía del actual Ministerio con la red, la falta de apoyo técnico, la descoordinación en la comunicación, cuestiones que son desde el punto de vista económico muy fáciles de ejecutar, pero que requieren una voluntad concreta de dar continuidad a un proyecto que ha sido exitoso», señala al respecto el exministro de Educación Raúl Figueroa al ser consultado por El Líbero.

Primera comunicación del Ministerio de Educación, tres meses después del inicio de clases

Tanto Berenguela como otros directores que prefirieron hablar en off aseguran que luego de la llegada del nuevo Gobierno a La Moneda recibieron un correo electrónico, al que El Líbero tuvo acceso, fechado el 2 de junio. En el mail les indican, a tres meses del inicio de las clases, que están en un proceso de reorganización de las áreas de trabajo de la División de Educación General, incluyendo la coordinación encargada del equipo de Liceos Bicentenario.

En la comunicación, enviada por Daniela Eroles, identificada como jefa de la mencionada división, se indica que cumplirán con los compromisos asumidos en los convenios en vigencia y que seguirán contando con la orientación y apoyo del Ministerio de Educación a través de quipos regionales y provinciales, en los ámbitos en los que lo necesiten. Se asegura que se trata de un mensaje de tranquilidad y reconocimiento.

«Nos mandaron un saludo, por correo electrónico, donde decían que iban a estar en contacto con nosotros, pero después de eso no ocurrió nada más», advierte uno de los directores.

«Nunca nos citaron»

Los directores consultado también indican que normalmente se efectuaba a una reunión a principios del año escolar y que a dos meses de concluir este período no se llevó a cabo.

«Nunca nos citaron, siempre teníamos una reunión en marzo, los directores de todos los liceos Bicentenario de Chile, de Arica a Punta Arenas. Nos daban la bienvenida, nos indicaban cuáles eran los desafíos de ese año, quiénes eran las personas que iban a estar a cargo para tener ese diálogo pedagógico, porque en el fondo era un diálogo pedagógico lo que teníamos con la gente del ministerio», relató la directora del Liceo N° 7.

«Desde esa coordinación nos mandaban las pruebas, nosotros la devolvíamos y después ellos nos enviaban todo el análisis de las áreas en las que estaban las mejoras y en las que estábamos un poco débiles, para saber cómo remontar, para ir generando ese aumento en los porcentajes de habilidad para lograr el 80%, que era la meta. Incluso en pandemia hicimos algunas evaluaciones porque tuvimos algunas estudiantes que estuvieron en forma presencial», agrega Berenguela.

«Los liceos están con lástima, porque ya no hay capacitaciones, hacíamos reuniones mensuales, por cada región, compartíamos experiencias entre los distintos liceos, dentro de las regiones también se hacían estas reuniones, también entre docentes de Lenguaje y Matemáticas y todo eso los profesores lo echan de menos», asevera la ex Coordinadora Nacional de Liceos Bicentenarios.

Olimpíadas de Matemáticas, de Ciencia y algunos eventos deportivos son otras de las actividades que los directores de liceos Bicentenario han echado de menos durante el Gobierno de Gabriel Boric.

«Los liceos Bicentenarios (…) serán apoyados por el Estado, al igual que todos los establecimientos públicos del país»

Si las cifras contenidas en el proyecto de Ley del Presupuesto causaron revuelo, la polémica se agudizó luego de las afirmaciones hechas por el Ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, tanto en medios de comunicación como en sus redes sociales.

«Los liceos Bicentenario no solo continuarán existiendo, sino que serán apoyados y acompañados por el Estado, al igual que todos los establecimientos públicos del país que reciben financiamiento estatal», indicó en su cuenta en Twitter.

«Cuando el Gobierno señala que quiere igualar el presupuesto, la verdad es que a mí me queda la incógnita de qué presupuesto, si a nosotros no nos llega nada extra por parte del Ministerio por ser liceo Bicentenario. En lo que nosotros nos enfocamos es en que las prácticas metodológicas apuesten a mejorar el aprendizaje, pero que llegue dinero especialmente por ser Bicentenario, no es así», aclara la directora del Liceo Bicentenario Teresa Prats.

La explicación la da la ex Coordinadora Nacional de Liceos Bicentenario, Camila Romero: «El Ministerio de Educación hace una convocatoria, los colegios postulan para tener el sello Bicentenario. Se hacen las evaluaciones de los proyectos que ellos quieren desarrollar y luego se realizan las adjudicaciones, lo que implica que se le asigna a cada establecimiento educativo una cantidad específica de recursos, que se entregan en dos o tres cuotas. Es decir, ganan los recursos y la asesoría y el acompañamiento permanente del Ministerio».

Los 320 liceos Bicentenario que existen en el país no surgieron todos en una misma convocatoria y, por lo tanto, muchos de ellos ya no reciben cuota especial alguna, sino el acompañamiento técnico pedagógico que es, aseguran directores consultados por El Líbero, lo que les ayuda a mantener buenos resultados académicos de forma sostenida: 60 fueron seleccionados entre 2010 y 2011 (de entre más de 150 que postularon), 40 fueron adjudicados en 2018 (de entre 271 aspirantes) y 120 fueron seleccionados en 2020 (de entre 407 liceos).

Romero explica que estos recursos se entregan en promedio en 3 años, dependiendo de la velocidad del avance del proyecto, y el monto de las necesidades específicas de cada propuesta y de la cantidad de alumnos que tenga la institución.

«Lo que está haciendo el Ministerio es pagar las cuotas que quedan pendientes. El apoyo sí o sí lo van a recibir porque está por convenio, pero también por convenio está el apoyo que tienen que entregar a los liceos», asevera la ex coordinadora de la red.

Figueroa: «Es esencial el acompañamiento sistemático que el Ministerio de Educación realiza a la red de Liceos Bicentenario»

«Lo primero que yo diría, para darle tranquilidad a las familias, es que los liceos Bicentenarios no se terminan», dijo el Ministro Ávila hace pocos días en una entrevista radial.

Sin embargo, en ese mismo espacio aseveró: «Los programas de mejora en algún momento se retiran, siempre ha pasado eso, es parte del ciclo de mejoramiento. Lo que debería quedar, y nosotros estamos ciertos de que eso va a suceder, es que quedan capacidades instaladas en las comunidades para seguir haciendo (…) sino usted tendría programas infinitos de apoyo»

En este sentido, la postura del exministro Figueroa, que fue parte del Gobierno de Piñera, en cuyo último mandato se seleccionaron los 120 liceos bicentenarios más recientemente creados, es tendiente a que ese apoyo sea sostenido.

«Desde el punto de vista financiero, como ya ha quedado claro, los establecimientos reciben por una vez un monto adicional de recursos que permite hacer ciertas mejoras en infraestructura y potenciar el proyecto académico, pero esa no es la esencia del programa. La esencia es el compromiso de las comunidades educativas con el proyecto y el acompañamiento sistemático que el Ministerio de Educación realiza a la red de liceos Bicentenario para colaborar con el cumplimiento de esos objetivos», señala.

Figueroa insiste en la idea de que no es costoso para el Estado mantener este proyecto: «Ese acompañamiento desde el punto de vista financiero es absolutamente marginal para el Ministerio de Educación, porque se trata de destinar un grupo muy específico de profesionales para que trabajen en sintonía con la red de liceos Bicentenario».

El Líbero se contactó con el Ministerio de Educación para consultar si la Coordinación Nacional de Liceos Bicentenario sigue existiendo dentro del organigrama de esta cartera y, si es así, quién la encabeza. Aunque indicaron que sí existía alguien en ese cargo, no se pudo saber, al menos al cierre de esta nota, de quién se trata y qué actividades han hecho hasta la fecha.

«En los Bicentenario hay respeto, hay clases y no hay tomas»

Los resultados académicos obtenidos por los liceos Bicentenario, que son positivos, tampoco contribuyen a comprender la razón por la cual el gobierno estaría «evaluando» el proyecto, como ha dicho el Ministro Ávila.

«En los Bicentenario hay respeto, hay clases y no hay tomas, hay motivación, hay compromiso de todas las familias y de la comunidad y eso se logra con mística con un sello que lo transmitía y que ahora no se sabe si se está continuando», advierte Romero.

Según cifras del propio Ministerio de Educación, el promedio Simce en Matemáticas y Lenguaje en 2° Medio entre 2012 y 2018 de los liceos Bicentenario fue superior al de los liceos emblemáticos, los municipales y hasta los subvencionados.

En cuanto a los indicadores de clima de convivencia escolar, las evaluaciones de los liceos Bicentenario también son superiores, la asistencia es más alta y la deserción es menor.

De acuerdo con cifras contenidas en el documento Impacto del programa de liceos Bicentenario en la educación pública de calidad, elaborado por Acción Educar, el posicionamiento de estas instituciones educativa ha sido tan positiva que son de las que tienen mayor demanda al momento de las postulaciones a través del sistema SAE.

«La única respuesta a por qué dejar de apoyar a los liceos Bicentenarios es una razón política, pero las familias lo piden, los docentes lo piden, los directivos lo piden, se ven los resultados, además en corto tiempo, cosa que no ha pasado con otros proyectos», asevera Romero.

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