El Presidente Gabriel Boric aceptó la renuncia de la ahora ex ministra Secretaria General de la Presidencia, Ana Lya Uriarte, y designó en su lugar al ex presidente del Senado, Álvaro Elizalde. En Mirada Líbero el analista político Gonzalo Müller asegura que “la salida de Ana Lya Uriarte descoloca al Presidente Boric en su diseño”.
Este cambio en el equipo de gobierno y en el comité político se produce luego de que Uriarte estuviera un mes con licencia médica y, de acuerco con el comunicado emitido por el Ejecutivo, la situación de salud que atraviesa requiere reposo por tiempo aún indefinido. Además, se empiezan a discutir una serie de proyectos en el Congreso, donde nuevamente será puesta a prueba la coalición gobernante, en asuntos como la agenda de seguridad y el sexto retiro de fondos previsionales.
Müller: «Elizalde busca una opción presidencial»
Müller enfatiza que una de las grandes diferencias entre Uriarte y Elizalde es que “ahora llegó un político, un candidato, un senador, que había sido ministro, había dirigido al Partido Socialista hasta hace poco y que busca una opción presidencial”.
En este sentido, Müller adelanta que “lo primero que vamos a tener que determinar es si Elizalde viene a hacer una dupla con Tohá o a competir por el liderazgo del Socialismo Democrático al interior del gobierno, si Tohá lo mira con cara de que recibe a un socio o recibe a un competidor”.
Esto, en el contexto de la rotunda caída de 17 puntos que sufrió la ministra del Interior en la última encuesta Cadem, lo que coincide con que “justo entra ahora una figura nueva al gobierno, que viene desde la presidencia del Senado y que había cautivado ciertos vínculos políticos más transversales. Hay que ver si el diálogo del gobierno se va a mover desde el Ministerio del Interior hacia la Segpres. Es una señal que vamos a estar observando”.
Elizalde y el diálogo con Apruebo Dignidad
Uno de los elementos que tendrá que enfrentar Elizalde será la compleja relación entre Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático. Para Müller, “hay una grieta al interior del gobierno”, algo que el nuevo ministro deberá resolver, especialmente en materia de seguridad.
“Recordemos que la agenda de seguridad no pasó por el gobierno, sino que se produjo en el Congreso, el gobierno llegó como invitado tardío. Esa pérdida de protagonismo en una de las urgencias sociales y preocupaciones más importantes de los chilenos, le significa un mal momento respecto del control de la agenda. Ahí está lo principal, que se haga realidad su capacidad de diálogo, que los acuerdos produzcan resultados para los chilenos y eso pasa necesariamente por una tensión con Apruebo Dignidad”, explica el analista.
Müller advierte que la mala evaluación del gobierno también profundiza la grieta en la coalición. “En la medida en que a todo gobierno que está mal evaluado le cuesta mucho exigirle lealtad al mundo partidario. La tentación siempre será de alejarse de la mala evaluación ciudadana y esta grieta vuelve a crecer. El Presidente Boric ha tratado de hacer algo complejo: tener un doble discurso que pareciera que se quiere acercar a los problemas reales del país, pero siempre vuelve a un tono más ideológico. A su casa, a Apruebo Dignidad. Ese doble discurso le ha generado múltiples criticas, perder credibilidad al gobierno y, de alguna manera, va profundizando esta grieta. Es como un círculo vicioso”, señala.
Elecciones de consejeros constitucionales
Sobre las posibilidades del nuevo ministro Segpres, Müller manifiesta que “en el caso de Elizalde cuenta con doble ventaja: primero, una mayor ascendiente sobre los parlamentarios del Socialismo Democrático, y segundo, es indudable que él quiere ser candidato presidencial y eso es un aliciente muy fuerte para tratar de hacerlo bien o asumir los costos de lo que eso significa”.
Por otro lado, Müller destaca la cercanía de las elecciones de consejeros constitucionales y cómo impacta la llegada de Elizalde al comité político. Sostiene que “pareciera ser que se está armando un cuadro donde se puede sufrir una derrota casi igual de dramática que la del 4 de septiembre. Hay muchos en el Socialismo Democrático que dicen que eso va a ser útil para terminar de alinear a este gobierno y sacudirlo del proyecto refundacional de la izquierda, pero ahí esta esa disputa y esa grieta entre el Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad”.
