Sigue en suspenso el envío de las indicaciones de la reforma de pensiones por parte del gobierno. Si bien había establecido los últimos días de septiembre como la fecha tope para ingresarlas, eso no sucedió y este jueves la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, confirmó que las indicaciones no se presentarán en el corto plazo. “La fecha se va a definir en función de cuando logremos llegar a ese acuerdo, para lo cual necesitamos que la oposición también se sume”, señaló.
En este sentido, y según ha trascendido en oficialismo y oposición, el Ejecutivo y la ministra Jara habrían optado por retrasar las conversaciones y el envío de las indicaciones para después del plebiscito constitucional que se realizará el 17 de diciembre.
“La ministra nos transmitió que van a dilatar el envío de las indicaciones. Y mi intuición, por la experiencia que tengo en esto, es que el gobierno no va a querer tener un debate, con todas las de la ley, antes del plebiscito. Porque el temor de cualquier gobierno es que, en el fragor de la batalla electoral, muchas veces las opiniones se extreman. Eso conspira contra la posibilidad de llegar a acuerdos”, explicó el diputado y jefe de bancada de la UDI, Guillermo Ramírez, en una nueva edición del podcast La Retro, de El Líbero.
El parlamentario, afirmó que “hay capacidad y espacio para mejorar las cosas y estoy de acuerdo con el criterio del gobierno de poner el pie en el acelerador e ir conversando tranquilos y discutir con todas las de la ley, después del plebiscito. Creo que eso maximiza las posibilidades de llegar a acuerdo, y nosotros queremos llegar a un acuerdo, hay capacidad y espacio para mejorar las cosas. Apurar hoy significaría retrasar el acuerdo”.
«En el tercer año de gobierno se hace muy difícil la discusión de reformas»
Para la economista y académica del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, Cecilia Cifuentes, si bien “es razonable y parece prudente esperar, puesto que en la discusión constitucional se incluyen también temas de seguridad social» el problema está en que el debate de la reforma se dará ya entrando en el tercer año de gobierno.
«Sabemos que ya en el tercer año de gobierno se hace muy difícil la discusión de reformas. Siempre se ha planteado que si un gobierno quiere aprobar reformas significativas como esta, tiene que ser dentro de los dos primeros años, si no después ya es muy difícil, nos encontramos con elecciones municipales, entonces esto es bien complejo”.
En esta línea, Ramírez señaló que efectivamente un hecho que ha logrado frenar las reformas estructurales del gobierno han sido el calendario de elecciones y donde el oficialismo ha sufrido derrotas ideológicas importantes. “Prácticamente todo el tiempo enfrentaron una elección, y eso también puede ser que haya conspirado contra este gobierno para sacar adelante sus reformas, como la reforma tributaria, que enhorabuena que no se haya aprobado, porque era horrorosa”, explicó.
