Esta jornada, la Comisión de Constitución de la Cámara discutirá el cuarto retiro de fondos previsionales. La discusión es el primer paso del proyecto que se votará en general y que se espera avance hacia su trámite en Sala, ya que el escenario en la Comisión sería favorable para la iniciativa; los siete parlamentarios de oposición votarían a favor, contra los seis rechazos oficialistas. El avance inquieta al Gobierno que ha hecho esfuerzos por evitar, al menos, once votos a favor de la centroderecha en Sala para que el proyecto no llegue al Senado. 

Desde el Ejecutivo, defienden las medidas sociales y económicas implementadas como la extensión del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que permitiría enfrentar la emergencia sin afectar las pensiones de los chilenos. A pesar de que no tienen la seguridad de que van a conseguir los votos en la Sala, confirmaron que han sostenido reuniones «uno a uno» con los parlamentarios de Chile Podemos Más para que se ordenen detrás del rechazo, y han hecho un llamado a «votar con responsabilidad».

En cuanto a la discusión en la Comisión, se espera que a partir de las 15:00 horas, exponga la directora ejecutiva de Libertad y Desarrollo, Bettina Horst; el expresidente del Banco Central, José de Gregorio y el académico de la Universidad Católica, David Bravo para finalmente votar si se aprueba o no la idea de legislar la iniciativa. De aprobarse en general, se inicia un plazo para ingresar indicaciones y se envía a la Sala cuando se haya resuelto todo el articulado, lo cual en la comisión esperan que ocurra antes del 18 de septiembre. Si se rechaza, se enviará directamente a Sala. 

La norma requiere la aprobación de ⅗ de los parlamentarios, o sea, el voto favorable de 93 miembros de la Cámara. La mayoría de los 84 diputados de oposición estaría a favor de la iniciativa, aunque cálculos gubernamentales sugieren que puede haber dos que estén por el rechazo de la propuesta. Mientras que en los 71 de Chile Podemos Más, también hay quienes aún no se deciden a ir en contra. 

El miembro de la Comisión de Constitución y diputado de Renovación Nacional (RN), Gonzalo Fuenzalida afirma que tal como en los tres proyectos anteriores, nuevamente estará en contra de la iniciativa. Asimismo, asegura que han recibido llamados desde el Gobierno para no apoyar la causa: «Es un llamado al sentido común y a los parlamentarios que pedían la extensión del IFE como una política pública necesaria para no votar a favor el cuarto retiro. Resulta que hoy día está esa extensión, pero siguen votando a favor del cuarto retiro”. 

«Me preocupa que haya parlamentarios que voten en contra, se abstengan o que no participen y que después tengan una foto con Sebastián Sichel que llamó a no apoyarlo. Es bastante incoherente», agrega Fuenzalida. 

Una novedad en la Comisión de Constitución será la presencia del legislador Miguel Calisto (DC), quien reemplazará a Matías Walker (DC). Calisto ya adelantó que aprobará la idea de legislar.  

Las tratativas del Gobierno

El factor económico es uno de los argumentos de quienes se oponen a la iniciativa. Desde el Ministerio de Hacienda advirtieron las consecuencias negativas que podría traer el retiro de fondos previsionales. De acuerdo con un oficio técnico entregado al Congreso dicen que 6.849.775 personas podrían realizar el retiro, de los cuales un 59% son hombres y un 41% son mujeres. Además, 603.064 personas quedarían sin ahorros. 

El informe destaca que el retiro podría tener un impacto mayor en las personas de menos ingresos ya que beneficiaría a los más acomodados: el 56% de hombres y 69% de mujeres del cuarto y quinto quintil realizarían la transferencia.

Desde la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) también enviaron una minuta a los diputados de Chile Podemos Más con las principales cinco consecuencias negativas de aprobar un cuarto retiro de fondos previsionales. El documento, al que tuvo acceso El Líbero, se titula “Cuarto retiro de los fondos: profundiza el daño a las pensiones y es totalmente innecesario en el actual contexto económico”.

Entre las consideraciones de la Segpres está que “un cuarto retiro es una política regresiva. De los 17.444 millones de dólares que permitiría extraer, sólo un 3% llegaría a los hogares del 20% de menores ingresos, mientras que un 42% llegaría a los hogares del quintil más rico”. Además, el documento explica que “El IFE Universal más que compensa las pérdidas de ingresos laborales de los hogares para todos los niveles socioeconómicos, sin dañar las pensiones. De esta forma, el argumento de permitir un cuarto retiro para asistir a los hogares en pandemia pierde sentido”.

Se asevera también que en total 5,6 millones de afiliados (45%) quedarían con saldo cero en su cuenta individual obligatoria, y los afiliados, en promedio retirarían, el 66% de los fondos ahorrados.

«Si todos los que pueden realizan los cuatros retiros lo concretan, estaríamos 78.084 millones de dólares más lejos de subir las pensiones. Para dimensionarlo, esto corresponde a construir 244 hospitales
de alta complejidad», dice el texto de la Segpres.

Las idas y venidas de los parlamentarios 

El anuncio de la extensión del IFE por un momento aclaró el panorama en el oficialismo. Sin embargo, en la previa a la discusión en la Comisión, hay quienes han manifestado estar a favor de aprobar, entre quienes se cuentan Hugo Rey (RN) y Erika Olivera (RN). Rey asegura que han sostenido reuniones con la bancada: “Junto a otros colegas estoy analizando la posibilidad del retiro del 100% de los fondos”.

Otros se declaran en reflexión frente al tema y aseguran que su apoyo dependerá de las nuevas características del proyecto, una vez presentadas las indicaciones correspondientes. Es el caso de Jorge Durán (RN), impulsor de la iniciativa del cuarto retiro, que tras la extensión del IFE descartó su apoyo a un nuevo rescate de fondos, pero ahora señala que podría aprobarlo si este cumple ciertas condiciones. 

«Lamentablemente en la Comisión no tengo derecho a voto, pero sí voy a estar presente impulsando y promoviendo esta alternativa. Creo que lo que no podemos hacer en estos momentos es negarnos a la idea de legislar, esto se tiene que seguir debatiendo, discutiendo, todavía muchos más actores tienen que intervenir en esta comisión; del mundo civil, personas común y corrientes que necesitan este cuarto retiro como también los distintos actores que han señalado los efectos negativos para la economía», plantea Durán.

El diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI) Nicolás Noman, también pasó de rechazar un cuarto retiro tras la aprobación del IFE a asegurar que su decisión está en reflexión.      

Por su parte, el diputado Miguel Mellado (RN) sostiene que no hará una definición “hasta que vea bien cuál va a ser la redacción de la indicación sustitutiva, porque aún no sabemos qué será”.

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