El economista, exsubsecretario de Salvador Allende y hoy miembro de Amarillos, Óscar Guillermo Garretón, aborda con El Líbero la última elección presidencial y el triunfo de José Antonio Kast, el que descarta se deba a una derechización del país.
«La izquierda dice que la gente votó a un nazi o que votó a un ultraderechista. Yo creo que no. Votaron a la única persona que les dijo con claridad ‘voy a tener mano dura con la delincuencia y voy a dedicarme a que crezca este país'», sostiene.
Además, Garretón asegura que el republicano es el único en muchos años que ha ofrecido un gobierno para todos y que lograrlo será clave para el éxito de su administración. «Cuando terminó la elección se paró un caballero que todos decían que era de ultra derecha y dijo ‘mi gobierno va a ser con todos y para todos’. Hacía muchos años que nadie ofrecía tenerle espacio a todos», dice.
-¿Cómo interpreta el triunfo de José Antonio Kast? ¿Hay un giro en el país hacia la derecha o fue un voto también anti gobierno y anti PC?
-La única persona que uno puede decir que le apuntó certeramente a lo que había votado la gente fue José Antonio Kast. La izquierda dice que la gente votó a un nazi o que votó a un ultraderechista. Yo creo que no. Votaron a la única persona que les dijo con claridad ‘voy a tener mano dura con la delincuencia y voy a dedicarme a que crezca este país y no seguir con esta cuestión de que el Estado servía más bien de botín para algunos, y yo voy a hacer que los únicos que pueden efectivamente hacer crecer el país, que es el sector privado, tengan posibilidades de actuar’. En eso la izquierda quedó desubicada, porque no tenían respuesta para lo que la gente estaba pidiendo. Eso es lo que explica el triunfo de Kast, más que una opción entre derecha e izquierda.
–¿Evelyn Matthei, candidatura que usted apoyó, y los sectores de centro no tuvieron esa lectura? ¿En qué fallaron?
–La gente estaba buscando lo que fuera más categórico y radical en las dos cosas que le importaban, y en ese sentido la moderación dejaba de ser atractiva, no tenía glamour. Lo que importaba era la drasticidad y el carácter con que esa cuestión se planteaba. Es bien dramático, pero de alguna manera, y lo digo porque creo que es dramática la ausencia de respuesta de la izquierda, es lo que empujó a la mayoría del país a optar por alternativas de derecha. No es que se volvieron de repente de derecha por la llamada del Espíritu Santo. No, es que querían una cosa concreta que la izquierda no era capaz de ofrecer.
«Lo que la gente prioriza no es si una persona es amigo de Vox o de Milei, lo que le interesa es que resuelva los problemas»
-¿Cómo visualiza el gobierno de Kast en medio del escenario actual y las fuerzas políticas que tendrá que conciliar? ¿Cuáles van a ser a su juicio los principales desafíos además de la seguridad y la economía?
-Además del crecimiento y el orden, hay una tercera urgencia que es extremadamente importante. Un país que durante 15 años lo único que ofreció fue polarización, cuando terminó la elección se paró un caballero que todos decían que era medio nazi, que era de ultra derecha y dijo ‘mi gobierno va a ser con todos y para todos’. Hacía muchos años que nadie ofrecía tenerles espacio a todos. Lo digo, por ejemplo, por Amarillos, que no sacamos ni un diputado, que quedó disuelto porque no tuvo un 5%, y están preocupados de hacerle un espacio. En ese sentido quienes creen que tienen que ser guardianes de la fe de la ultra derecha se equivocan, lo que está buscando la gente son las respuesta a esos tres temas: orden y seguridad, crecimiento y que sea un gobierno para todos y no para algunos, como han sido todas las propuestas de los últimos años en Chile. Y en eso se va a jugar el gobierno.
-¿Dado los resultado parlamentarios, qué rol cumple Amarillos hoy para la sociedad y la política chilena? ¿Por qué es importante que los incluyan en el gobierno si como dice usted no lograron ningún parlamentario?
-Amarillos cumplió su rol fundamental para el plebiscito donde superamos los 70.000 adherentes para ir por el Rechazo. Fue una rebelión del mundo de centro izquierda frente a un intento de directivas del Socialismo Democrático de comprometer a la centro izquierda con el Apruebo de un proyecto delirante. Eso después se expresó en muchos votos por Matthei y también por Kast. Pero Amarillos es un aporte no solamente de volumen, sino que hay gente muy valiosa como Mariana Aylwin, Alicia Ruiz-Tagle, Iris Boeninger, los exministros José Pablo Arellano, René Cortázar, Pedro García, etc. Entonces hay mucha gente valiosa, aparte de muchos miles que sentían que esta evolución a la extrema izquierda no los interpretaban. Esa fuerza es una fuerza es indispensable para construir mayoría. Cada uno de ellos yo creo que aporta.
-¿Algunos de esos nombres debería formar parte del gabinete?
–Es muy probable que algunos estén en algún cargo importante, no sé si en el gabinete. Lo que importa es que las expresiones políticas de esa mayoría estén presentes en el general de la gobernabilidad del país.
–¿Usted estaría disponible?
-Yo me excluyo, porque como le decía a algunos amigos, si los cardenales pueden ser cardenales hasta los 75 años, yo ya pasé esa edad y yo no estoy para ser papa ni cardenal.
-¿Se debe institucionalizar y conformar una alianza político-electoral entre todas las fuerzas del Rechazo que hoy respaldaron a Kast?
-No lo sé, porque hay muchas incógnitas. Las dudas que provoca Kast no eran dudas sin razón. Él votó por el Sí y tiene alianzas con fuerzas internacionales muy ligadas al mundo de extrema derecha. Sin embargo, eso a la gente le importa menos que las cosas que prioriza. Lo que la gente prioriza no es si una persona es partidario o amigo de Vox o de Milei, lo que le interesa es que resuelva los problemas de delincuencia, los problemas de crecimiento y en ese cuadro para poder construir gobiernos sólidos se necesitan construir mayorías sociales y mayorías políticas, y para poder construirla tiene que hacer alianzas más amplias, como en algún momento hizo la izquierda con la Concertación.
-¿Se debería conformar una nueva Concertación pero hacia la derecha?
-Al final puede haber un tipo de coalición y de alianza que incluya a fuerzas que antes fueran planteadas como de centro con el mundo de derecha, pero eso es cuestión para ir viendo con el tiempo. Yo tengo la impresión de que antes que pensar en coaliciones, hay que ir pensando en gobiernos coherentes y en acuerdos parlamentarios para poder sacar adelante las cosas que hay que sacar.
¿Se ha producido un cambio de clivaje en Chile como se ha dicho, pasando del Sí y el No, al Rechazo y el Apruebo?
-Efectivamente el golpe de Estado fue algo que tiñó la política chilena durante medio siglo. Pero en algún momento tenía que comenzar a agotarse. Kast también le acertó en eso, no habló contra los comunistas, porque los comunistas son una extravagancia, no tienen sentido, desaparecieron del mundo en el año 1989 con la caída del Muro Berlín.
«La izquierda lleva años de fracaso en traer crecimiento y prosperidad a la gente»
-¿En qué situación quedó la izquierda tras estos cuatro años de gobierno y la derrota presidencial?
-La izquierda está entrando a una etapa en que le es indispensable sentarse a pensar en qué se equivocó. La izquierda lleva años de fracaso en traer crecimiento y prosperidad a la gente. Porque tenemos un récord, que se disputan entre Bachelet y Boric, de quién hizo crecer menos la economía del país, quién provocó más desempleo y quién trajo más migrantes descontrolados, más desorden y más delincuencia. Alguien tiene que dar cuenta de eso y decir ‘en qué me equivoqué’.
-¿Qué le parece que el PC haya hecho un llamado a activar las manifestaciones? ¿Es una advertencia de lo que va a venir en el gobierno de Kast con una oposición que podría intentar revivir el estallido social?
-No me sorprende que lo intenten. Eso no es más que volver a insistir en lo mismo de antes, en lo que insistieron en el tiempo de Piñera. Pero el tiempo no pasa en vano. Hoy en la gente hay mucha menos disposición a seguir ese tipo de consignas. Van a haber algunas manifestaciones, pero si el gobierno de Kast responde a las cosas que le preocupan a la gente, todos esos intentos de provocar movilización van a terminar simplemente manteniendo la crisis del mundo de izquierda. Todo lo que es ‘contra’ ya no basta, porque la izquierda no tiene nada que ofrecer en crecimiento y seguridad, es puro ‘contra’. La izquierda está vacía de futuro. Pueden llamar a todas las manifestaciones que quieran, pero no van a ser exitosos.
-¿Es el PC el que está poniendo la música en la izquierda?
-Tengo la impresión de que la música no la está poniendo nadie, salvo la marcha fúnebre, porque la situación es crítica. Pensar que el PC puede dirigir con ese pensamiento lo que son las demandas del pueblo chileno hoy día, es absolutamente anacrónico, no tiene ningún sentido.
–¿Y en qué situación ve al Socialismo Democrático o la centro izquierda?
-El Socialismo Democrático es distinto. Yo creo que ellos sí tienen una visión más democrática, una inspiración en lo que fue el socialismo europeo. Pero tienen, yo te diría, dos problemas. Uno es que también han tenido un desierto en propuestas de políticas públicas para asegurar crecimiento y han sido subordinados en las políticas que tienen que ver con migraciones y que tienen que ver con delincuencia. O sea, de hecho, han sido una sola cosa con el resto del gobierno. Además, a diferencia del PC y del Frente Amplio, que tienen liderazgos más o menos definidos, el Socialismo Democrático no tiene una gran figura que los dirija.
–¿Y el rol de Paulina Vodanovic qué le parece? Porque ella se ha transformado en la principal líder del Partido Socialista e incluso ha apostado por una alianza con el Partido Comunista…
-En el alma del Partido Socialista siempre queda por ahí el recuerdo de la alianza PC-PS como una cosa que le toca el corazoncito, pero la verdad es que si el PS no separa aguas del PC, no tiene ninguna posibilidad de tener respuesta para las dos cosas que le interesan a la gente, que es crecimiento y empleo, y orden y seguridad. Porque el PC no tiene respuesta a eso, tiene oposición a cualquier cosa en el siglo XXI que tenga que ver con eso. Así que, o separa aguas con el PC o son liderazgos absolutamente inútiles que van a hacer más difíciles las cosas para el Socialismo Democrático.
-¿Y el Frente Amplio? ¿Cree que ahí puede estar el recambio de la izquierda?
–El Frente Amplio, todas sus reivindicaciones, todos los ejes de su misión transformadora, murieron. O sea, el Frente Amplio en su origen murió con el plebiscito de 2022.
Detención de Maduro por parte de Estados Unidos
Posterior a la realización de esta entrevista, el gobierno de Estados Unidos de Donald Trump realizó una operación en Venezuela y apresó al dictador Nicolás Maduro. El Líbero consultó sobre esta situación a Garretón, quien sostuvo:
«No lamento la caída de Maduro, era un tirano y gobernante ilegítimo, pero las leyes internacionales se han hecho para resguardar a los más débiles de la acción de los más poderosos y el día que un país pequeño como Chile acepte que un poderoso determine cuándo tiene autoridad para intervenir en otro país, quedamos a merced de sus decisiones. Nuestra obligación es buscar que se restablezca la plena vigencia de la legislación internacional».
