Después de tres años de pausa, este fin de semana el Partido Comunista volvió a realizar la tradicional «Fiestas de los Abrazos» en el Parque O’Higgins. El encuentro, donde se realizan actividades culturales y se llevan al público debates intelectuales y políticos de interés para la colectividad, tenía este año un condimento especial: la carrera ya instalada por suceder a Guillermo Teillier en la dirección del partido y un debate interno cada vez más intenso por el rumbo que debe tomar la tienda.

En marzo Teillier cumplirá 18 años a la cabeza del partido y aunque el debate de su sucesión ha quedado congelado públicamente -debido a su estado de salud-, en la interna del partido aseguran que la carrera ya se empezó a correr. Esto, ya que según el compromiso que se asumió en el XXVI Congreso del Partido Comunista realizado el 2020, el período de Teillier duraría hasta fines de 2022 o inicios de 2023.

Las críticas y el desorden interno

Pero el acuerdo tácito para dar paso a un nuevo timonel comunista, no es la única razón del entusiasmo. Si bien al interior de la colectividad y su militancia hay una valoración por los últimos años y la vuelta del partido a un Gobierno y al parlamento, también se han levantado críticas que apuntan a que la colectividad ha descuidado otros aspectos, como la influencia que tenía en las organizaciones sociales y «en la calle».

En la militancia apuntan a que el partido en los últimos años se enfocó mucho en los círculos de poder tradicionales -gobierno, congreso, convención- alejándose del rol que jugaban en las juntas de vecinos, la cultura o las organizaciones sindicales.

Por eso, parte de los discursos del fin de semana durante la tradicional fiesta comunista, apuntaron a revindicar esta labor. «Hace falta que la movilización social organizada también presione sobre los parlamentarios para lograr que las propuestas legislativas vinculadas a una tributación que permita la redistribución de la riqueza, a una reforma previsional que mejore las pensiones, a medidas que vayan en la dirección de crear la empresa nacional del litio y así una serie de otras actividades en directo beneficio del país, se cumplan”, dijo el secretario general del partido, Lautaro Carmona.

Sumado a esta crítica, al interior del PC explican que la próxima directiva deberá enfrentar tres desafíos, que hoy no han podido ser resueltos en su totalidad, complicando aún más el debate interno.

El primero es recomponer el orden y la cohesión interna, en un partido que no estaba acostumbrado a las salidas de libreto. En la colectividad han surgido cuestionamientos a que no hay una mirada clara de partido en temas relevantes y que algunas definiciones no hacen eco en figuras que siguen hablando a título personal, como sucede con el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, o la misma vocera de Gobierno, Camila Vallejo. En el partido aún recuerdan el revuelo que generaron las declaraciones de Vallejo avalando el informe sobre derechos humanos en Venezuela hecho por la entonces comisionada para los DDHH de la ONU, Michelle Bachelet. «El informe de Bachelet sobre Venezuela es lapidario «, dijo en este entonces.

Otro tema que ha movido las aguas internas en el PC son las decisiones en materia de alianzas políticas que debe tomar la colectividad. Si bien en el partido están abiertos a estos debates, parte de la militancia siente que desde la dirección no se ha bajado una estrategia clara, que permita entender hacia donde va en esta materia el PC. » El que sea capaz de explicar mejor cómo y por qué el partido debe adoptar un camio de ampliar las alianzas tendrá mayor credibilidad ante la militancia» explica un dirigente.

Por último, dicen, la actual administración no ha logrado darle un nuevo aire a la gestión y administración. Una fuente del partido destaca que aún no se ha podido establecer, por ejemplo, un canal de información transparente para los militantes sobre las finanzas del partido.

Generación sub 50: el despliegue de Núñez y Barraza

La lucha por la dirección del partido, explican en el PC, será generacional, y quienes aspiren a ella deberán usar parte de este año en tener una activa participación en los debates políticos de la tienda.

Carrera que ya comenzó a transitar la denominada generación de los sub 5o, que dicen, son los herederos naturales de la posta que debería dejar la generación de Teillier. En este grupo hay varios postulantes que en el partido mencionan como posibles candidatos, como la senadora Claudia Pascual, el alcalde Daniel Jadue o la ministra del trabajo Jeannette Jara, aunque por sus funciones como secretaria de Estado estaría impedida. Sin embargo , hay dos que han liderado los despliegues hasta ahora y ya concitarían apoyos internos: el senador Daniel Núñez y el ex convencional Marcos Barraza.

El liderazgo de Núñez, dicen en el partido, se ha dado de forma natural. Tanto en su rol como diputado, y ahora como senador. Junto a la ex ministra Pascual representaron, de hecho, la vuelta del PC al Senado. Núñez, además, es considerado un mezcla entre una renovación generacional, pero moderada, al ser cercano a Teillier y otras figuras históricas de la dirección actual del partido.

No es casualidad, explican en el partido, que Núñez haya tenido una participación activa en la «Fiesta de los Abrazos». El senador lideró un conversatorio sobre la experiencia del Partido Comunista en el gobierno de la Nueva Mayoría, junto a la senadora DC Yasna Provoste. Esto, dicen fuentes del partido, es una forma de mostrar su liderazgo, en momentos en que uno de los principales desafíos futuros de la colectividad parece estar en la capacidad para ampliar su base de apoyo y alianzas políticas, para no quedar aislados.

El parlamentario, además, destacó la presencia del Presidente Boric a través de su cuenta de Twitter: “Por primera vez tenemos a un presidente de la República en la Fiesta de Los Abrazos. Junto a Gabriel Boric seguimos adelante en la superación del neoliberalismo”.

Por su parte, Barraza, ex convencional y ex ministro en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, también ha entrado con fuerza al debate interno del partido. En la colectividad no pasó desapercibido que llegara al encuentro acompañando a Teillier, quien retornaba a la actividad pública tras su delicado estado de salud.

Barraza ha participado activamente del debate que se ha generado por el acuerdo para un nuevo proceso constituyente y en la «Fiesta de los Abrazos» participó en la presentación del libro «Chile, fin del mito. Estallido, pandemia y ruptura constituyente», y en un panel organizado por el Ical sobre los desafíos del nuevo proceso constituyente.

La senador Claudia Pascual, en tanto, también es uno de los nombres de esta generación que siempre ha estado sobre la mesa. Con un postura más disidente de la mesa actual, al interior del partido dicen que no hay claridad si estaría dispuesta a asumir el desafío o si prefiere enfocarse en su tarea parlamentaria.

Carmona pierde fuerza y el rol clave de la generación estudiantil

La continuidad de la generación de Teillier, en tanto, está en manos del actual secretario general Lautaro Carmona. El dirigente ha tomado un rol activo en los últimos meses y hasta antes que se desatara la competencia, aparecía como el futuro timonel del partido.

Al interior de la colectividad, sin embargo, reconocen que los 17 años de Teillier al mando del PC también le han pasado la cuenta a Carmona. Si bien el actual secretario general contaría con el respeto de la militancia, ya tendría pocos apoyos internos para continuar a la cabeza del PC.

La derrota en el plebiscito, la división interna que generó la firma del Acuerdo por Chile y la lucha generacional al interior del partido tampoco lo beneficiarían. Un golpe a sus opciones ya se dejó ver en la última elección de los 96 miembros del comité central, donde Carmona quedó en el lugar 84.

La principal duda sin embargo, esta instalada en qué rol jugará la denominada generación de recambio, donde aparecen figuras como Karol Cariola, Camila Vallejo o la alcaldesa Irací Hassler.

La pregunta es si este grupo aceptará dejar la posta a la generación anterior, la de los sub 50, o exigirá ocupar su lugar. En el partido no pocos destacan que Vallejo fue la miembro más votada del comité central y Karol Cariola quedó en el lugar 11.

Esta es una conversación que dicen en el PC, aún se está dando bajo cuerda. Para la generación sub 50, será clave contar con la venia de este sector, en lo que podría ser un compromiso de asegurar un recambio y no repetir perpetuar a una generación en el poder.

A favor de esta generación, dicen, está el liderazgo que han jugado en el movimiento social y estudiantil de los últimos años en Chile y en haberle dado una frescura al partido que algunos ven como el principal factor de impulso para que el PC volviera al congreso y a tener éxito electoralmente.

Sin embargo, algunos creen que su falta de experiencia y el costo que les puede traer y les está generando su cercanía y participación en el gobierno de Boric, podría alejarlos por ahora de la decisión de pelear por dirigir el partido. Como ejemplo, dicen en la colectividad, está el escenario que ha debido vivir Vallejo en las últimas semanas, quien para sorpresa de algunos no tuvo una participación destacada en la Fiesta de los Abrazos o al menos lejos del debate político.

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