Este lunes la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó en general, por ocho votos a favor y cinco en contra, la idea de legislar la reforma tributaria que impulsa el gobierno, que modifica el impuesto a la renta, reduce la evasión, elusión y las exenciones, ademas de crear un impuesto al patrimonio.

La idea de legislar salió adelante con apoyo de parlamentarios del oficialismo, de la DC y del independiente Carlos Bianchi, mientras que la oposición votó en contra, y con duras críticas al proyecto, pese a las 27 indicaciones que había anunciado el Ejecutivo.

Esto causó a su vez que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, criticara la decisión opositora, haciendo un paralelo incluso con el año 1990, cuando la derecha votó en contra de la reforma tributaria de Patricio Aylwin. “La sensación que a uno le deja la votación de minoría es de decepción, de no aprender de la historia», dijo.

En un nuevo «Especial Mirada Líbero«, el economista, ex ministro de Hacienda, director de Clapes UC y profesor titular de esa casa de estudios, Felipe Larraín, criticó la reforma del gobierno y se refirió a los aspectos que a su juicio debieran ser modificados.

«Esta reforma va a generar un fuerte castigo a la inversión, al crecimiento y al empleo»

En la conversación, el ex ministro señaló que «esta reforma tiene algunos elementos positivos, como que intenta reducir la evasión y la elusión. También hay elementos favorables en incentivos para el cuidado de adultos mayores, en materia de investigación y desarrollo, es decir, se hace cargo de algunas falencias de nuestro sistema tributario. Pero, haciendo el balance, lamentablemente, me queda el sabor y el convencimiento de que esta es una reforma que va a generar un fuerte castigo a la inversión, al crecimiento y al empleo«.

En esa línea, advirtió que «yo no estoy poniéndome en contra de la idea de recaudar más, y creo que tampoco los parlamentarios de oposición se pusieron en contra de eso. Lo que pasa es que uno puede recaudar más de muchas maneras. Por ejemplo, ha estado ausente en la propuesta cuál es el esfuerzo fiscal que se va a estar haciendo«.

«Hay un castigo muy fuerte al ahorro«

A juicio de Larraín, «aquí se le pide un esfuerzo íntegro al sector privado. Es cierto que con las indicaciones se redujo la meta de recaudación de 4,1 puntos del PIB a 3,6% del PIB, pero todavía mantenemos una serie de impuestos que están haciendo más difícil invertir, crecer y emprender. Hay un castigo muy fuerte al ahorro«, agregó.

Explicó que «acá había que hacer un trabajo previo de ver cuál es nuestra brecha con la OCDE. Nosotros hemos hecho ese trabajo en Clapes UC y la brecha con la OCDE, cuando los números se hacen bien, está más cerca de dos puntos del PIB. Se han dicho cosas que no son correctas, el gobierno decía que la brecha con la OCDE era de más de 10 puntos del PIB, luego lo corrigieron a cinco, pero eso no está bien».

«Parece que nos comparamos con la OCDE cuando nos conviene no más«

También, Larraín se refirió al impacto de la reforma sobre la economía, en momentos complejos para el país: «Sí, hay un tema de oportunidad, en este momento la economía chilena está transitando cercana a la recesión, si es que no estamos ya en recesión… Tendríamos recesión en 2022 y en 2023, con una caída muy fuerte del consumo».

Pero sostuvo que más allá del timing de la propuesta «yo tengo una diferencia más de fondo con la reforma. No es solo por la oportunidad. Considero que esta es una reforma que, a través del impuesto a las utilidades retenidas, se está castigando el ahorro a las empresas, ahorro que está invertido. Si estos son fondos que están o en el mercado de capitales, o invertidos en máquinas, equipos, construcciones. Los ahorros no están en la caja fuerte, eso no es entender el proceso».

Sobre el impuesto a la riqueza, el economista explicó que esto «se ha abandonado justamente en la OCDE. Parece que nos comparamos con la OCDE cuando nos conviene no más. ¿Por qué no se comenta que de 12 países que tenían impuesto a la riqueza, hay nueve que lo han eliminado? Porque es un impuesto ineficiente, que recauda muy poco, que ahuyenta a las personas y disminuye retorno de capital».

«La tasa que se ha puesto en este impuesto es del 1,8% para patrimonios sobre los 15 millones de dólares, y esa gente tiene opciones en distintos lugares del mundo de dónde poder pagar y recibir sus impuestos… Estamos generando desincentivos. Yo estaría más preocupado de atraer inversión a Chile, que de enviar inversionistas al exterior».

«Con el royalty podemos quedar como un país poco competitivo tributariamente«

Respecto al royalty a la minería, el ex ministro afirmó que «me preocupa. Podemos quedar fuera de competencia como un país muy poco competitivo tributariamente. Hay que considerar que los inversionistas tienen el mundo para invertir, no somos el único país que tiene yacimientos mineros. Yo no trataría de distinguirme por tener una de las mayores tasas del mundo en minería».

Sobre las ganancias de capital, dijo que «22% es una tasa muy alta a nivel internacional, y me preocupan los efectos que puede tener en el mercado de capitales (…). Hace más de un año, cuando empezaron los retiros de los fondos de pensiones, ha habido un flujo de recursos fuera del mercado de capitales, los ahorros han salido, y hay que ver los efectos que genera».

«En su precandidatura, Jadue tenía propuestas muy similares a las que está persiguiendo la actual reforma tributaria»

Al ser consultado por el tema, el director de Clapes UC se refirió a las coincidencias de la reforma tributaria del gobierno con la que presentó Daniel Jadue durante su campaña: «Me tocó en algún momento mirar ambas propuestas (…). En el programa de su precandidatura, Daniel Jadue tenía una cantidad de propuestas muy similares a las que está persiguiendo la actual reforma tributaria. Las propuestas, conceptualmente, eran muy similares, con distintos niveles de recaudación».

«Faltó autocrítica por la reforma que se ha presentado»

Respecto a la declaración hecha por el ministro Mario Marcel para referirse al rechazo de la oposición al proyecto en la comisión de Hacienda, Larraín sostuvo que «tengo mucho respeto personal y profesional por el ministro Marcel. Yo discrepo con él en esto, porque creo que hay que tener un poquito de autocrítica respecto de la reforma. Faltó autocrítica por la reforma que se ha presentado. Y echarle la culpa a a la oposición porque votó en contra de la idea de legislar… no es porque estén en contra de recaudar, es porque esta reforma les parece que no es la forma de avanzar».

«Entiendo la frustración por la votación de la oposición, pero trataría de leer el mensaje, que encuentran que es una mala reforma», explicó.

«El gobierno tiene que estar disponible para mejorarla. Y las mejoras tienen que ser significativas«

Respecto al futuro legislativo de la propuesta, el ex ministro sostuvo que «algo de esto va a salir, lo que pasa es que hay que estar disponible para mejorarla. Y las mejoras tienen que ser significativas, y no marginales. Y hay que estar disponibles para dejar de castigar el ahorro, la inversión, el crecimiento y el empleo».

Agregó que «esto de minimizar el rol del crecimiento… si cada punto de crecimiento son alrededor de 800 millones de dólares de mayor recaudación en un año. Uno de los principales recaudadores es el crecimiento económico. Aquí tenemos muy poco incentivo, más bien tenemos un castigo al crecimiento económico, eso me preocupa«.

Por último, sobre las sucesivas reformas tributarias que se han realizado en los últimos 10 años, Larraín dijo que «esto de tener reformas tributarias en todos los gobiernos es algo que no me parece adecuado. No me parece positivo para el país que tengamos esta volatilidad, en un incentivo tan clave, que es el aparato tributario».

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