Esta semana, el Presidente Gabriel Boric anunció el fin del copago para los afiliados de Fonasa de los tramos C y D que se atienden en establecimientos públicos.

En un nuevo «Especial Mirada Líbero«, Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello y ex superintendente de Salud, explica este anuncio del Gobierno, y advierte que la medida constituye un cambio mínimo, y que tendría un objetivo “más político que práctico».

«El impacto que esto va a generar es prácticamente cero«

«El impacto que esto va a generar en el corto plazo es prácticamente cero«, sostiene Sánchez, «sin embargo la dirección de la medida es correcta».

«La dificultad es que cuando eliminas el copago de los grupo C y D, te olvidas de un pequeño detalle, que es que un porcentaje muy importante de estos beneficiarios, sobre el 90% en el grupo D y sobre un 60% en el C, se atienden en la modalidad Libre Elección«, sostiene.

«Aunque les des gratuidad, no se van a atender en la modalidad institucional»

En ese sentido, señala que «aunque les des gratuidad a esas personas, no se van a atender en la modalidad institucional, porque hay dos millones de personas en la lista de espera por especialista o procedimientos ambulatorios y más de 315 mil personas esperando por una cirugía«.

Por lo tanto, agrega, «suena muy bien, pero a la hora de los quiubos ese beneficio solo se va a permitir cuando se terminen las listas de espera. Porque o si no, la persona que cambia de la modalidad Libre Elección a la modalidad institucional va a pasar a engrosar las listas de espera, con la excepción de quienes ingresan por urgencia».

«No guarda relación la magnitud del anuncio con el efecto real sobre las personas»

Sánchez señala que «esto lo tienen tan claro las autoridades, que estimaron que el costo de la medida eran 21 mil millones de pesos al año, lo que significa que son menos de 2 mil millones de pesos mensuales. Esto significa el 0,2% del presupuesto total sectorial».

«Esto ya te muestra que quienes se verán favorecidos son muy muy pocos, por lo tanto no guarda relación la magnitud del anuncio, la puesta en escena, con el efecto real sobre las personas», sostiene.

«Un trasplante hoy te cuesta alrededor de 150 millones de pesos, mensualmente este presupuesto sería del orden de 1.800 millones de pesos, es decir, podría alcanzar para 10 trasplantes, y la demanda es muchísimo mayor (…). Este presupuesto es menos que el de una patología GES, no mueve la aguja en ninguna dirección«, agrega.

«Esto es política pura, y lo que es peor, es política electoral»

Así, el especialista dice que este anuncio «tiene más de política que de efecto real. Y hay que ser muy cuidadosos con el manejo de las expectativas, porque la gente en salud se va a sentir engañada si cuando quiera usar este beneficio no va a poder utilizarlo».

«Se está jugando con las expectativas de la gente. No es razonable que se le diga a la gente que se ha resuelto un problema para cinco millones de chilenos. Se va a resolver ese problema el día en que se terminen las listas de espera, que lo único que han hecho ha sido subir entre un 50% y un 70%», señala.

«Este beneficio lo único que va a generar son expectativas frustradas»

En ese sentido, Sánchez enfatiza que «este beneficio lo único que va a generar son expectativas frustradas» y que «la medida que habría tenido un impacto en el grupo C y D de Fonasa hubiese sido que el Gobierno dijera que se terminan los copagos en la modalidad de atención institucional y en la modalidad de Libre Elección».

«Esto costaría aproximadamente 440 mil millones de pesos, pero resolvería un problema real de estos grupos de población, y reduciría sustancialmente las listas de espera», sostuvo.

Agregó que «esto es política pura, y lo que es peor, es política electoral».

«Esto está escrito en letra chica«

Sobre las declaraciones de la ministra de Salud, María Begoña Yarza, quien dijo que en esto “no hay letra chica”, Sánchez dijo que «está escrito en letra chica (…) nos está diciendo que el beneficio prácticamente no va a alcanzar para muchas personas».

Por último, el director del Instituto de Salud Pública de la UNAB se refirió a las declaraciones del Gobierno, que ha dicho que que con esta medida se estaría abriendo el camino hacia un fondo universal de salud.

«Lo que quieren es crear un sistema estatal, único y monopólico»

«Una medida como esta pretenda dar una señal, que es que el fondo único de salud va a ser de carácter estatal, integrado verticalmente con los hospitales públicos y con la atención primaria pública (…) todas las personas que hoy están en Isapres van a conformar el grupo desde Fonasa«, señala.

Así, dijo que «lo que quieren es crear un sistema estatal, único, monopólico, con un monopolio que va a ser el aparato público prestador de hospitales».

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