El nombramiento de Mario Marcel como futuro ministro de Hacienda del gobierno de Gabriel Boric dejó señales políticas importantes tanto para el mercado, como para los economistas y la oposición. Su trayectoria en el Banco Central (BC) y en la Dirección de Presupuesto (Dipres), además de su cercanía con la ex Concertación, dieron indicios de una “moderación” en cuanto al programa económico del próximo Gobierno. Sin embargo, hay quienes dudan de la compatibilidad de su personalidad con las propuestas y lineamientos de Apruebo Dignidad, tan defendidos por los miembros del próximo gabinete.

El proyecto que busca rebajar la jornada laboral a 40 horas, el alza del salario mínimo, la “significativa” alza de impuestos y el sistema previsional de reparto son algunas de las iniciativas que contiene el programa presidencial sobre las cuales Marcel se ha mostrado contrario. 

Para la directora ejecutiva del Centro de Estudios Financieros en el ESE Business School de la Universidad de Los Andes, Cecilia Cifuentes, la única forma de que la visión de Marcel coincida con el programa de Boric es por medio de la “gradualidad”. La economista destaca que a pesar de que los países puedan avanzar en la reducción de las jornadas laborales o incrementar el salario mínimo, todo debe hacerse “en forma gradual en la medida que el país vaya creciendo”. 

“Yo no veo a Mario Marcel apoyando el programa tal cual como está sin ninguna gradualidad, porque es incompatible con el crecimiento”, asegura Cifuentes. 

La llegada de Marcel a Teatinos 120 ha sido un respiro para el mundo político, los economistas y los mercados. Y es que el desempeño del exmilitante socialista a la cabeza del Banco Central no solo lo llevó a obtener reconocimientos desde varios sectores del país, sino también en el extranjero, desde donde lo nombraron como “gobernador del año” por LatinFinance. 

Jorge Fantuzzi, socio y co-fundador de FK Economics, coincide en que “es indudable que va a haber una tensión dentro del gobierno y de lo que va a ser oficialismo”, ya que “el programa de Boric es de izquierda sin matices y van a haber muchas cosas donde tendrán opiniones encontradas”. El economista advierte que el ministro de Hacienda está al servicio del Presidente de la República, por lo que tendrá que buscar la forma de que calcen las finanzas y las políticas públicas. 

Las primeras señales de esa tensión llegaron al poco tiempo del anuncio del equipo ministerial, ya que a pocas horas del nombramiento de Marcel su presencia en el gabinete generó desencuentros en la coalición electoral que llevó a Boric a la presidencia, cuando el diputado y timonel del Partido Comunista, Guillermo Teillier aseguró “no conocerlo”, pese a que en distintas ocasiones, y especialmente durante la pandemia por la discusión de los retiros de fondos previsionales, Marcel expuso varias veces en el Congreso, episodios en los que se mostró en contra del proyecto. 

Tras los dichos de Teillier, en las entrevistas dominicales del círculo de hierro de Boric cada uno se refirió a la importancia de cumplir el programa, y pese al perfil “responsable” fiscalmente de Marcel, confían en que se ceñirá a las propuestas del bloque. Consultada por la designación del futuro ministro de Hacienda, la designada como ministra de Interior, Izkia Siches destacó que “es importantísima la participación en la estabilidad económica, pero estando al servicio de un programa”.

En el cumplimiento de los lineamientos de Apruebo Dignidad también insistió Giorgio Jackson (RD). «Confío en que el futuro ministro Marcel va a ser un tremendo colaborador en la tarea de llevar adelante el programa de gobierno que nos hemos trazado para estos años», dijo el futuro ministro de la Segpres. Mientras que Camila Vallejo (PC), próxima a ser ministra vocera, aseguró que «el programa es el corazón del gobierno», y sobre Marcel en específico apuntó: «Da tranquilidad, porque es responsable. Mario Marcel hará un gran aporte y ahora hay que dejarlo trabajar en función del programa».

Durante el mandato de Ricardo Lagos, Mario Marcel se desempeñó como director de la Dipres, mientras que en el primer período de Michelle Bachelet, estuvo tras la comisión convocada por la entonces mandataria para evaluar los cambios al sistema previsional, instancia bautizada como “Comisión Marcel”, en referencia a su apellido. Sus funciones fueron valoradas por todos los sectores, incluso, fue el propio Presidente Sebastián Piñera quien decidió renovar su período encabezando el Banco Central  por cinco años más. 

Para Tomás Flores, economista senior de Libertad y Desarrollo, “el hecho de haber sido Director de Presupuesto por tantos años le da al programa un test de calidad en políticas públicas que probablemente en su discusión misma no existió”. Según el exsubsecretario de Economía, esto no tiene que ver con la ideología de Marcel, sino con la formación profesional que tiene: “No sé cuán incompatibles van a ser las propuestas con su test, probablemente le va a dar más gradualidad”. Sin embargo, asegura que se trata de “una fuente de tensión creciente”. 

Los economistas consultados advierten que los conflictos podrían verse principalmente con los sectores más a la izquierda de la coalición. “Quedó claro que el PC no quedó muy conforme (con su nombramiento). Esto va a ser un gallito al que todavía le queda mucho tiempo. Se va a mantener esta tensión entre la moderación de Marcel y la presión de los grupos más radicales del gobierno por avanzar más rápido”, sostiene Cifuentes. 

El analista político y director de Tresquintos, Kenneth Bunker, afirma que se trata de una designación “útil”, ya  que su figura genera restricciones de las cuales el presidente no va a ser directamente responsable, y coincide en que hay un trecho entre lo que representa Marcel políticamente y lo que es Apruebo Dignidad en su programa de gobierno.

Es una herramienta política para dejar tranquila a la oposición, por una parte, y a los mercados por otra, pero también creo que es una nominación inteligente por parte de Boric, porque le pone restricciones al gobierno que sabe que van a existir presiones de las alas más de izquierda, del Partido Comunista, por ejemplo”, asegura.

“El gallito” con la ministra del Trabajo del PC

Durante la discusión del proyecto de reducción de la jornada laboral a 40 horas en 2019, Marcel fue crítico y debió enfrentarse a una de las impulsoras del proyecto y próxima vocera de gobierno, Camila Vallejo (PC). Este será uno de los temas que podría enfrentar directamente a Marcel con Jeannette Jara, la ministra del Trabajo electa, militante del PC y partidaria de esta iniciativa. 

El encargado de liderar la billetera fiscal deberá trabajar mano a mano con la exsubsecretaria de Previsión Social en temas como mejorar las pensiones, elevar el salario mínimo y reducir la jornada, asuntos en los que podrían generarse discrepancias entre ambos debido a los lineamientos del Partido Comunista, que muchas veces no han sido compartidos plenamente por Marcel. 

En cuanto a la reforma previsional -que deberán negociar Marcel y Jara- la futura ministra del Trabajo ha manifestado en más de una ocasión que el actual sistema de pensiones a través de las AFP es inviable, mientras que el expresidente del Banco Central no ha sido tan radical en su postura, la que ha mantenido a través de los años.

Tal como explica Cifuentes, el informe logrado tras la Comisión Marcel –encabezada por el economista durante el gobierno de Michelle Bachelet y que abordaba materias previsionales– no sugirió reparto, sino más bien una profundización en el sistema de capitalización e introducción del pilar solidario. A pesar de que este último punto fue considerado por el primer gobierno de Bachelet, no se profundizó en la capitalización “porque no subió ni la edad de jubilación, ni la tasa de cotización que eran dos cosas que había recomendado el informe Marcel”, dice. Aunque sostiene que probablemente no sean las opiniones exclusivas del exlíder del Banco Central, destaca que fue él quien estuvo al mando de dicha comisión. 

Bunker se inclina por Marcel como el ganador del gallito frente a Jara. Según el analista, “el ministro de Hacienda tiene mucho más poder que los ministros sectoriales, ya que es quien lidera las finanzas de todas las carteras y esa es la señal que envía Boric”. “Su nombramiento es estratégico, yo creo que él es quien va a estar marcando la pauta política del gobierno hacía adelante en esta etapa inicial”, subraya.

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